Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl fraude de la economía social. En el diferendo que el senador Mujica tiene con el presidente Vázquez en relación con el FONDES, ha declarado reiteradamente que lo que se debe hacer es usarlo para la “economía social”, que resulta de las “empresas autogestionadas”, es decir las manejadas por sus trabajadores, quienes también serían sus dueños formando una cooperativa.
La mayoría de las empresas, incluyendo las más exitosas y valiosas del mundo, han nacido dirigidas y gestionadas por sus creadores, que eran quienes hacían los trabajos de diseño, producción y venta de los productos que ponían en el mercado, fueron empresas “autogestionadas”. Algunas de esas empresas son: Apple, Dell Computers, Boeing, Honda, Google o MacLean Trucking Co., desconocida en Uruguay pero su creador, Malcon MacLean, es una de las personas que produjo cambios gigantescos en el mundo, inventó y creó los contenedores. También son “autogestionadas” infinidad de empresas familiares o pequeñas que existen por todo el país y que siempre han sido importantísimas en la sociedad uruguaya. Abarcan todo tipo de actividades desde producciones rurales hasta servicios tecnológicos.
Las empresas nacen usualmente como sociedades de hecho aunque entre ellas hay todo tipo de propiedades, desde unipersonales hasta sociedades anónimas, incluyendo las de propiedad cooperativa.
Hay que hacer notar que todas estas empresas “autogestionadas” que nacen de la iniciativa, el esfuerzo y el sacrificio de sus creadores, cuando tienen éxito que es a lo que aspiran, crecen y al hacerlo necesitan contratar personal, desde la limpieza a ejecutivos y hasta al CEO. En las condiciones de la contratación de personal hay de todo, simples tercerizaciones hasta participación en la propiedad de la empresa, lo que ocurre sobre todo cuando las empresas son grandes y están cotizando en la Bolsa.
Una de las diferencias entre las empresas que son iniciadas y desarrolladas por quienes trabajan en ellas y las “autogestionadas” de Mujica y el PIT-CNT es que éstas se inician y funcionan financiadas por el Estado con importante participación del FONDES; como muestra basta mencionar ALAS U. Son empresas que nacen y funcionan en un marco de privilegios y con el aporte de dineros públicos, dinero que el Estado le saca a las empresas que tienen ganancias, es decir éxito, por lo que reduce la disponibilidad de estas de desarrollar sus actividades y al hacerlo crear empleo.
La otra gran diferencia entre estos dos tipos de empresas “autogestionadas” es que las promovidas por Mujica y el PIT-CNT no son producto de algún emprendedor, como son las verdaderas empresas. Haber trabajado como empleado en una empresa que fue a la quiebra, ser miembro de un sindicato o dirigente sindical no hace a nadie emprendedor o empresario, que es de quien depende el éxito o fracaso de una empresa.
A pesar de que estas empresas “autogestionadas” son formadas con la asistencia del Estado y con dinero de todos los uruguayos no hay información clara de cuántas y cuáles son, cuánto dinero se les dio o se les sigue dando, cómo han evolucionado, cuántos puestos de trabajo crearon, si dan ganancias, si reinvierten y se desarrollan o quiebran, en fin, si son o no exitosas. La falta de transparencia lleva ha pensar que, como mínimo, el programa no es exitoso ya que si lo fuera sería ampliamente publicitado.
Cooperativas existen en el mundo y en el país desde hace mucho tiempo. Algunas han sido o son exitosas, otras no, como ocurre con cualquiera de las demás formas de propiedad. El régimen de propiedad no hace a una empresa exitosa ni mejora o empeora sus aportes a la sociedad. El principal aporte que una empresa le debe a la sociedad es el de ser exitosa ya que si lo es, seguirá existiendo, desarrollándose, innovando, mejorando las condiciones de trabajo y los ingresos de las personas que en ella trabajan y creando nuevos empleos. Las empresas exitosas hacer crecer a la economía de la región en la que están instaladas con lo que incluso crean trabajos en otras actividades o empresas.
Es más: incluso las economías de los países comunistas que con sus sistemas de planificación central, en los que también definían los precios de las cosas sin dejar operar a los mercados, obtenían fondos vendiendo commodities y algunos productos, como armas, en los mercados mundiales, de los que finalmente dependían. Hay que recordar que el sistema fracasó totalmente y sus economías colapsaron al extremo que solo sobreviven Cuba y Corea del Norte y lo hacen imponiéndoles patéticos niveles de vida a sus pobladores.
Las empresas, incluyendo a las cooperativas “autogestionadas”, necesitan integrarse a los mercados en los que tienen que colocar sus productos y en los que deben adquirir los insumos que necesitan para funcionar y producir. El régimen de propiedad o de gestión de las empresas carece de importancia en los mercados, las empresas tratan de vender sus productos al mayor precio posible y comprar los insumos lo más baratos que puedan para que el balance les dé positivo. El planteo de que con empresas “autogestionadas” se crea una “economía social” es un planteo totalmente desconectado del mundo real. El régimen de propiedad de una empresa carece totalmente de interés para la empresa y para la economía, lo que es realmente relevante es que los mercados funcionen bien, sin que el Estado otorgue a algunas empresas privilegios.
Los apoyos del Estado a las “empresas autogestionadas” promovidos por el senador Mujica, sus seguidores y el PIT-CNT, constituyen privilegios como: pago de seguros de paro u otro tipo de retribuciones para disminuir los costos salariales, préstamos sin garantías, sin interés o con intereses subsidiados, compras directas por el Estado o colocación de sus productos en negocios de gobierno a gobierno con otros países.
Parece que la “economía social” como las “empresas autogestionadas” en lugar de ser un aporte al desarrollo nacional constituyen ideas que lo obstaculizan y que si su influencia se extiende pueden llegar a resultar en un lastre insoportable para la economía nacional que ya ha entrado en un período complicado. El planteo de una “economía social” es una utopía más, como el comunismo, el fascismo o la revolución, de las que tanto daño le han hecho a la humanidad. No puedo entender cómo algunas personas se pueden aferrar a ella; claro que lo hacen pensando usar el dinero de los demás para llevar adelante su utopía.
Arq. Juan Andrés Sienra
CI 998.166-3
Punta del Este (Maldonado)