“Trabajar como un negro”. No considero esta frase como denigrante sino más bien laudatoria.
“Trabajar como un negro”. No considero esta frase como denigrante sino más bien laudatoria.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn mi opinión personal, las 2 actividades principales del ser humano son el estudio y el trabajo, actividades cada vez más devaluadas conceptualmente en nuestra sociedad que denigra desde la escuela al que estudia con motes como “traga” (¿bullying?) e incluso desde las altas esferas como un presidente que denigra a sus psiquiatras tratantes y con ellos a la brillante escuela psiquiátrica nacional con sarcasmo intolerable.
El vocablo “traga” no figura en el diccionario de la RAE (menos trabajo para los anti-bullying).
¡Sí! ¡Los negros han trabajado y mucho! En muchos países han sido el pilar de diversas economías sin recibir más que azotes, una choza o una mísera comida como pago.
Arrancados sanguinariamente de sus tierras de origen, transportados como bestias inhumanas en los barcos negreros y vilmente vendidos como amorfa mercadería con diferentes cometidos, se enfrentaron en América con una sociedad que mayoritariamente los menospreció, los explotó, los vilipendió y los torturó física y mentalmente hasta que finalmente los enfrentó al ostracismo de la libertad largándolos al ruedo sin preparación más que algunos oficios pero mayoritariamente sin dotación intelectual.
Solos contra el mundo, con sus músculos sobrevivieron y con sus manifestaciones culturales, muchas de ellas ancestrales, se enaltecieron.
Lentamente, a pesar de las discriminaciones, se fueron asentando socialmente, hecho que por suerte se acrecienta cada día y eso trabajando, al no tener la más mínima influencia política en general.
Muchos se glorificaron en el deporte aprovechando esa extraordinaria complexión músculo-esquelética que los caracteriza; otros en el arte y ya están en nuestras aulas de todo nivel: bienvenidos a ellas como lo son todos los que formarán esa loable integración multiétnica de la cual se han beneficiado muchos países siendo en mi opinión una de las mejores formas de salir todos del oscurantismo social.
De tal modo que considero absolutamente ridícula la carta a la RAE que se autodiscrimina por su lamentable redacción y más que, en un país que solo lee novelas (cuando lee), uno de los libros menos leídos es el diccionario de la RAE.
Por otra parte, ¿qué van a hacer con el monumento a El Aguatero? ¿Lo van a derribar en iconoclástica insanía? ¿Qué van a hacer con la novela “Pobre negro” de Rómulo Gallegos? ¿La van a quemar en público con demencia inquisitorial?
Y son solo 2 ejemplos; quedan miles.
Por eso pienso que este movimiento puede volverse muy peligroso al salirse de los rieles que lo conducen (si es que tiene rieles).
Entre los promotores del pedido a la RAE hay gente muy inteligente: pienso que van a recapacitar y canalizar sus ímpetus en lograr una mejor forma de aminorar la discriminación promoviendo más la comprensión y la amistad, no clasificando a los ciudadanos como buenos y malos según lo que piensen, como hacen algunos activistas de diversas tendencias políticas.
Yo, por mi parte, no necesito que actúen sobre mí: mis mejores amigos son un judío libanés y un negro cubano y hace tiempo que no tengo partido político.
Sergio Zolessi
CI 967.060-4
Rivera