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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSigo con atención los artículos del Dr. De Posadas y comparto sus puntos de vista sobre la importancia de la fe cristiana y católica en la historia humana. Sin embargo, en su carta a los lectores Liberalismo y cristianismo, aparecida en Búsqueda el 11/02/2021, sostiene que cuando el cristianismo se aparta de los principios del liberalismo clásico, llega a fórmulas fracasadas. Como si el cristianismo debiera consultar al liberalismo si la doctrina que enseña es la correcta o no. Y eso obviamente no es así. La Iglesia sabe que su mensaje es perenne porque no es suyo, y procura inspirarlo a los distintos movimientos políticos y económicos que desfilan por la historia. Hay algunos movimientos que han absorbido mayor cantidad de doctrina cristiana que otros, y así serán más duraderos sus resultados, y mejores.
A la Iglesia le interesa si una ideología respeta la dignidad de las personas, si fomenta la libertad de buscar a Dios y rendirle culto, si asegura el goce pleno de los derechos y si contribuye a paliar las penas materiales y espirituales de los hombres. Si estos objetivos se cumplen, esa ideología será exitosa en el campo político y económico. Si no, la ideología mutará con el tiempo para aproximarse a ellos. Eso está ocurriendo hoy con el progresismo. Y ha sucedido antes con el liberalismo.
La Iglesia fracasaría realmente si estuviera unida a un sistema político o económico. Y también fracasarían los papas. Pero no, la Iglesia no tiene ideología. Los papas dan la garantía de que la doctrina es la de Jesucristo. Al final, un cristiano no pregunta qué piensan los papas. Solo le importa que sea el papa.
Me consta que estas consideraciones son conocidas por el Dr. De Posadas. He querido expresarlas porque podrían no ser claras para algunos de sus muchos lectores.
Juan Carlos Carrasco