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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEs evidente que el correr de los años entraña recuerdos, más cuando se repasan hechos de relevancia. Alguien puede pensar que se hace por rencor, o por no haber accedido adeterminados escaños o cosas por el estilo, pero no es el caso. Ocurre que aparecen evidencias que llevan a prender luces rojas, no amarillas, en la evolución nacional.
Recordemos que de la década de los 50 en adelante, intentando mejorar la economía a través del Estado trepó la creación de entes públicos y consecuentemente, del empleado público.
Precisemos la época y la decadencia económica que crecía sin visos de hacerse algo por ella. Asimismo la enseñanza, en especial terciaria. Existía una progenie, por así decirlo, de encumbrados que hicieron crecer el Uruguay en todo sentido, pero se extinguió sin rastros. Crecieron los empleados públicos y sus reclamos más, atendidos a favor de votos y sindicatos bien mandados por enemigos del país. Se sumaron a ello movimientos radicales armados, que querían (y quieren) el poder por la fuerza; gran quebranto social y la famosa dictadura. En suma, un país barranca abajo sin capacidad de cambio.
Llegada la democracia, grandes esperanzas y un giro a la izquierda, un breve período de incremento económico circunstancial por el agro. Pero si miramos los resultados finales, indicadores económicos: horribles. Enseñanza, destrozada, con crecimiento a futuro: desconocido. Para peor, moralmente se atropelló al pueblo. Por lo tanto un país sin presente ni futuro, y reaparecen los mismos signos que ocurrieron 70 años atrás: incremento de la destrucción social, estimulada por ciertos elementos. No hay crecimiento ni desarrollo económico, intelectual ni social que el país reclama. No se intenta asumir qué y cómo se debe actuar; las leyes se miran de soslayo y de ser necesario se ignoran… se quiere cambiar la Constitución… pero dentro de un pantano extraño. Estamos en el vacío y las palabras no existen. Llamativos actos revoltosos, de tipo preparatorio o de entrenamiento. Permisividad al uso de drogas psicoactivas y gran crecimiento del narcotráfico. Inseguridad y riesgo de vida, es el sentimiento general. Asaltos sangrientos y bien organizados. Secuestro de armas modernas. ¿No parece el mismo modelo del pasado con agregados de gran peligrosidad? Atención…
Carlos Sarroca
CI 1.790.459-8