Título: Foreveerland (Divine Comedy Records)
Título: Foreveerland (Divine Comedy Records)
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAutor: The Divine Comedy
Seis años después de Bang Goes The Knighthood, su último trabajo discográfico, el anacrónico dandy norirlandés Neil Hannon, único miembro estable de esta banda, regresa con una nueva, original y vigorizada muestra de lo que mejor le sale. Esto es: un britpop teatral, orgulloso y finamente orquestal, en el que cohabitan la picardía y el dramatismo del cabaret alemán de la década de 1920, la exuberancia de Broadway y el espíritu dulce y distinguido, de banda sonora para un picnic, de la chanson francesa. Hannon, con esa tonalidad similar a la de David Bowie o Scott Walker (Jarvis Cocker, de Pulp, ha sacado algunos apuntes), habita las canciones como un comediante infiltrado en un melodrama: siempre encuentra la forma de hacer alguna gracia, de quitarle peso trágico al asunto. Inserta rebuznos de un burro al comienzo de una pieza romántica y bailable (How Can You Leave Me on My Own, temón) o viste con un ritmo desbordante un delicado poema de amor (My Happy Place). Hannon, que se encargó de las bandas sonoras de Guía del autoestopista intergaláctico y Dr. Who, se vale de arpas, trompetas, ritmos folclóricos de Irlanda, arma un pequeño musical (Funny Peculiar, a dúo con Cathy Davey), graba una canción en su iPhone y, con una de las mejores piezas del disco, le rinde homenaje a su novia (Catherine the Great). De los imprescindibles del año.
Título: Selladas Uno (1983-1992) (Orfeo-Bizarro)
Autor: Jaime Roos
La serie Obra completa sigue adelante, con cuatro nuevas reediciones remasterizadas: Estamos rodeados (discazo de 1991 con clásicos como Colombina, El hombre de la calle, Dices que te vas e Inexplicable), La margarita (1994, sobre sonetos inéditos de Mauricio Rosencof), el compilado de rarezas El Puente (1995), y Selladas Uno (1983-1992), que reúne 13 temas no incluidos en sus diez primeros discos de estudio, editados en simples y “ensaladas”. Como en toda la serie, la curaduría y las notas explicativas están a cargo Guilherme de Alencar Pinto. Y las 28 páginas de esta edición aportan valiosa información, de gran calidad. La voz veinteañera de Jaime brilla en Nunca nunca, versión acústica y abrasilerada de Never never, de Los Shakers, con un coro que alineó a Eduardo Mateo y el grupo Travesía, con las voces metálicas de Mayra Hugo, Estela Magnone y Mariana Ingold. En Ella allá Nº 2 (El baile del oso) Mateo se pone la número 10, en guitarra, percusión y su inconfundible coro de “yuleles”. Brindis por Pierrot (1985), el primer gran éxito comercial de Jaime, perfiló a Roos como el gran exponente de la murga-canción y definió su futuro perfil como solista. El CD que recopiló sus éxitos murgueros fue cuádruple platino y el tema saturó las radios en 1986, junto a la versión definitiva de Cometa de la farola, con orquestación aggiornada a los 80. La voz y el carisma del Canario Luna brillan en Que el letrista no se olvide, Reír llorando y El grito del canilla (de Todo a Momo y Otra vez Carnaval, trajes a medida del sastre Jaime para el cantor murguero). Esta noche, con Jorge Nasser en el bajo, aparece en una mezcla alternativa, que integró Seleccionado, el primer CD editado por un sello uruguayo, en 1989. Y cierra con dos joyas del acervo roosiano: Cuando juega Uruguay y Piropo, en su versión definitiva.
Título: Archivos Vol. 1 - Tributos y BSOs. (Warner)
Autor: Bunbury
Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, más conocido como Enrique Bunbury o Bunbury a secas, es uno de los mejores exponentes del pop español del último cuarto de siglo. Próximo a cumplir 50 años, el hombre (o la discográfica, nunca se sabe bien) decidió sacudir los cajones y estantes y con lo que cayó armó dos ediciones con 78 temas repartidos en cinco CD repletos de rarezas, versiones, colaboraciones con otros artistas y piezas de bandas sonoras de cine, teatro y televisión, esparcidas en decenas de obras propias y ajenas. Entre las versiones de este músico fuertemente emparentado con Andrés Calamaro, destacan Come Together, Vete de mí (al piano), Afuera (temazo de los mexicanos Caifanes) y Corre por la jungla, clásico castellanizado de Creedence, que bien podría haber sido un desastre, pero resulta todo lo contrario. Puro swing.
Título: Instantes Decisivos (Bizarro)
Autora: Papina de Palma
Montevideo tiene una nueva voz y una nueva compositora. En su primer disco como solista, esta integrante del coro Coralinas, fundado y dirigido por Carmen Pi, se despacha con una obra pop redonda. En 13 canciones la jovencita demuestra su talento tanto para crear bellas melodías como para generar climas sugerentes que combinen con su voz aguda y cristalina, en la que destellan reflejos de Samantha Navarro, especialmente en su fraseo, y la propia Pi. Punto para el músico y productor argentino Juanito el Cantor, quien aporta un oportuno marco jazzero, volcado en ocasiones como Estufa a gas al indie-folk. No todos los días aparece un nuevo artista, sea hombre o mujer, con una balada cabreriana como La de la luz. Parece que esta mujer hiciera canciones desde siempre. Y al cantarlas, derrocha emociones simples y armónicas. Es difícil no sentir en Fans una especial placidez, una distensión, un optimismo vital que brota de la voz, invade el aire y entra por los poros. El eco cruzó los ríos, en un plan pop-rock, entrega el protagonismo a las voces de Coralinas, y la nítida huella del mejor Fito Páez aflora en el rocanrolaso 20 narigones. Papina canta canciones de amor como la zamba Si funciona no dejar que leude; no es un romanticismo almibarado sino natural, un eco del descubrimiento adolescente que te lleva de las narices hacia la juventud. De lo mejor del 2016 en la comarca.
Título: Naranja persa (300)
Autor: Ciro y Los Persas
En su tercer disco solista, luego de la separación de Los Piojos, Andrés Ciro Martínez vuelve al rock directo que delineó la obra de la banda protagonista, en los 90, del “rock chabón”. En los nueve temas de su autoría, Ciro se mueve entre el rock sureño de Amor prohibido (tema claramente deudor de Sweet Home Alabama), el funky-soul juguetón de Juira!, con seguro destino de éxito bolichero, y la contundencia de Similar y Atún, efectivos roncanroles compuestos con la pólvora seca. En 2017 sale la segunda parte. Al final, un cover de Little Red Rooster, tema de Willie Dixon que cimentó la obra de los Stones. Y Ciro es uno de los ilustres dignatarios de la patria rolinga.
Título: Natural Essence (High Note)
Autor: Cyrus Chestnut
Este gordito simpático, de lentes y mirada risueña, que alguna vez estuvo en el Festival Internacional de Jazz de Punta del Este y quedó enganchado con el dulce de leche, es uno de los pianistas contemporáneos con más swing. Y para probarlo, nada mejor que este formato en trío, con dos veteranazos de primera de la escena jazzística: el contrabajista Buster Williams y el baterista Lenny White. Versiones frescas, luminosas y siempre singulares de clásicos como Mamacita, I Remember, My Romance, I Cover the Waterfront y Minority, entre otros.
Título: La tinta de la yunta (Perro Andaluz)
Autor: Lengualunfa
Luis Bravo es poeta, y como poeta encara un género musical atípico, y bastante áspero: la puesta en voz de su propia poesía sobre una base instrumental, que se adapta al esquema tradicional del rock (bajo-batería-guitarra eléctrica), con la participación ocasional de una guitarra acústica. “La tinta de la voz inscribe yunta de música y poesía, lengua rasante de la musa”, dice Bravo. Algo similar a lo que años atrás esbozó el grupo Chicas Japonesas. La noche, sus habitantes y sus fantasmas son los protagonistas de estos versos rockeados. Alejandro Tuna y Diego Cáceres crean los espesos ambientes donde resuena la entonación grave y algo carrasposa de Bravo, acompañada por suspiros y estertores ornamentales, ajena a los cánones de la declamación tradicional. El resultado es por demás sugerente.
Título: A chorar al cuartito (Perro Andaluz)
Autor: La Chorona
El choro es uno de los géneros más antiguos, característicos y populares de la música brasileña. Bastante anterior al samba, sus raíces se remontan a la década de 1870, en los morros de Río de Janeiro. Este quinteto de jóvenes músicos uruguayos de probada formación académica, recorre pubs y boliches montevideanos desde hace varios años. Joaquín Mujica se hace cargo del cavaquinho, esa pequeña guitarrita de cuatro cuerdas que suele llevar la voz cantante. Junto a Federico Costa (el mandolinista) son los autores de la mayor parte de este disco, lo que redobla su atractivo. Completan el cuadro Nacho Delgado en percusión, Bettina Lain en flauta traversa y Bruno Tognola en guitarra. Hugo Fattoruso colabora con su acordeón en Sao Jorge, de Hermeto Pascoal, y Nico Arnicho presta su sapiencia en la percusión (tambores batá y shekeré) en una muy bien lograda versión de El día que me quieras, cruzada con Esa tristeza, de Mateo. Para el postre, una delicadísima lectura de Biromes y servilletas, de Maslíah, con una eficiente orquesta de cuerdas a cargo de los jóvenes de Grupos Sonantes.