Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáNuestro sistema político deberá configurar con mayor imaginación y creatividad nuevas formas e instrumentos de participación, pues la realidad actual requiere consensos y acuerdos, la creación de un clima de diálogo y entendimiento cuyo logro, sin ninguna duda, nos demandará sacrificios compartidos.
La ciudadanía está requiriendo que a nivel de Estado se establezcan mecanismos y procesos que aseguren la información y transparencia, la responsabilidad y honestidad administrativa, el control ciudadano y la efectividad de la ley.
La gobernabilidad y la estabilidad política constituyen las condiciones esenciales para el desarrollo económico al que todo el país aspira.
Pero no habrá gobernabilidad democrática sin la reforma social que integre a la comunidad.
Una incorporación cada vez más amplia de todos los sectores sociales a los actuales procesos económicos es el fundamento de una democracia moderna.
De ello dependerá no solo la formación y el respeto de los derechos humanos, sino el disfrute de tales derechos en su dimensión política, económica, social y cultural.
Insistimos sobre la necesidad de que la actual dirigencia política sea orientadora y responsable y tenga la capacidad, junto a aquellos que ocupan puestos de gobierno, de realizar una acción coordinadora y complementaria con el resto del espectro político, a los efectos de que mayorías y minorías dentro de los partidos enfaticen una mayor articulación entre democracia, desarrollo y paz. Para que haya un clima de expectativas positivas, todos los individuos deben percibirse como actores y beneficiarios de un proceso de mejoramiento en las condiciones que profundizan y amplían los lazos de solidaridad y compromiso social.
La solución de los conflictos que hoy siguen latentes en el seno de nuestra sociedad, requiere la vigencia real de todos los derechos humanos, desde los políticos y civiles hasta los económicos, sociales y culturales, para culminar con el derecho al desarrollo.
El derecho a la vida es así el punto inicial de los derechos humanos, pero se abre un abanico constituido por todos los demás derechos del hombre, desde el derecho al trabajo, a la libertad de expresión y asociación, a la educación y a la salud, hasta el derecho al pleno desarrollo del hombre y el pueblo.
Debemos ser conscientes de dónde empiezan los derechos humanos, pero nunca debemos poner término al perfeccionamiento de tales derechos, en la medida en que el proceso de desarrollo humano siempre tendrá nuevos campos para conquistar.
Por lo que es deber, no solo del sistema político sino de todos los actores sociales, el ampliar permanentemente la gama de las opciones humanas, la esfera de la libertad humana en todos los que habitamos en este país.
En nuestra agrupación política Unidad Nacionalista, entendemos que la vigencia actual de los derechos humanos requiere su reformulación y regulación, así como modificaciones en las condiciones de nuestro medio, y una verdadera transformación en las relaciones del Estado y la sociedad, buscando la creación de amplios consensos nacionales por una parte y el crecimiento, la estabilidad y una amplia integración social por otra.
Hablar de derechos humanos en Unidad Nacionalista es no ignorar los aspectos candentes del Uruguay hoy: desempleo, condiciones habitacionales deficitarias, salud precaria, alimentación insuficiente.
Cnel. Luis Agosto Besonart
Secretario General de Unidad Nacionalista
CI 1.064.485-4