CAOS (Comisión Agitadora de la Organización Social) es una benemérita entidad de defensa de las más nobles causas populares.
CAOS (Comisión Agitadora de la Organización Social) es una benemérita entidad de defensa de las más nobles causas populares.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáFundada tras la reciente circulación del borrador del “plan político 2022-2023” que el Plenario Nacional del FA discutirá (y aprobará) a principios del mes que viene, CAOS se basa en los fundamentos que se esbozan en el borrador, que textualmente dice que hay que fortalecer el rol de la oposición “de forma permanente y sistemática”.
Si bien el plan todavía no está en marcha, el disparador de CAOS ha sido la amplia aceptación que ha tenido, en el ámbito de la oposición, el citado borrador.
Exhibiendo un arrollador entusiasmo, se dice en él que hay que arremeter contra el gobierno, porque expresa “los intereses minoritarios de la sociedad” (deben ser los mismos “minoritarios” que ganaron las elecciones del 2019, las departamentales del 2020, y el referéndum contra la LUC), y agrega en la misma frase “que buscan imponer un modelo concentrador y excluyente”. Luego aboga, en consecuencia, por “una impugnación permanente del modelo”.
El CAOS surge pues como consecuencia de estos ideales, que apuntan además a identificar “como sectores prioritarios los feminismos, sectores urbanos de capas medias y periféricas en todo el país, las ruralidades (¿?), el mundo de las artes y la academia” así como “incorporar a la fuerza política a la juventud” (era hora, vistas las edades de Danilo, del Pepe y de muchos otros “pibes de ayer” —dijera el padre de Mafalda).
A pesar de su corta existencia, CAOS ya ha organizado un concurso nacional de iniciativas opositoras y persecutorias del “modelo concentrador y excluyente”.
Las bases del concurso circularon a través de los casi 400 comités de base, y las inmediatas y multitudinarias inscripciones no hicieron sino confirmar el éxito de la iniciativa.
El Jurado del CAOS estuvo integrado por los intelectuales Fernando Pereira, Rafael Michelini y Raúl Sendic (h), a quien convencieron de que demorara unos días más su alejamiento de la vida política, para poder contar con su vasta experiencia en este tipo de contiendas por méritos.
El primer premio fue para la Lic. en Enfermería Braulia D. Lajeringa, supervisora de vacunaciones de la policlínica de ASSE en Cuchilla del Queguay, 4ª. Sección Judicial del Depto. de Paysandú. Doña Braulia denunció en la Comisaría del Pueblo que las vacunas contra la gripe que iban a aplicarles a los habitantes de la localidad estaban vencidas. La policía las secuestró, y cuando se pudo comprobar que el dato era falso, ya había una movilización popular en contra de las autoridades de la salud, lo cual aprovechó la ganadora del premio para distribuir folletos de propaganda opositora, llamando a votar por el Frente en las próximas elecciones.
Doña Braulia dijo, al aceptar el premio, que su acción estaba claramente enmarcada en las bases que el CAOS les había hecho llegar a los participantes, y que si tuviera que volverlo a hacer, lo haría “con la frente amplia bien en alto”.
El segundo premio fue para Humberto Elcá Gatintas, oficial tercero del Registro de Estado Civil. Elcá Gatintas se apropió de decenas de partidas de nacimiento, de matrimonio y de defunción que estaban para ser entregadas, las encajonó bajo llave en su escritorio, y dio parte de enfermo, obteniendo una certificación que le consiguió un médico amigo del Comité de Base en el que milita, por un período de 30 días. El escándalo que se produjo entre los reclamantes fue tal que llegó a oídos del Parlamento, donde la bancada del FA promovió una interpelación al ministro de Educación y Cultura “por el desorden absoluto y total existente en el Registro Civil”.
Al agradecer el premio, don Humberto dijo que esperaba repetir la operación ni bien pudiera, de modo de obtener en el Parlamento un voto de censura al ministro del ramo, “por la reiteración de las ineficiencias en las oficinas registrales del país”.
El tercer premio fue grupal y colectivo. Lo obtuvo la ONG Luz y Patria Montonera para Todos o para Nadie, cuyos integrantes, en arriesgada operación, lograron cortar en la noche un cable de alta tensión, dejando sin energía eléctrica a un barrio entero en las afueras de Salto. Mientras el barrio entero estaba a oscuras, varios de los integrantes de la ONG recorrieron la zona en un vehículo con un altoparlante, denunciando que la falta de energía eléctrica era culpa del gobierno “concentrador y excluyente”, así como de su ineficiente y privatizador ánimo de fundir a los entes del Estado para dejarlos en manos de inversores extranjeros, pero informando asimismo que la luz volvería pronto, gracias a la intervención del representante del Frente Amplio en el Directorio de UTE.
Don Tiburcio T. Latranco, presidente de la ONG, agradeció el premio prometiendo “más y mejores acciones promovidas por el CAOS, hasta que la población se dé cuenta de que solamente nosotros nos podemos hacer cargo seriamente del gobierno nacional”.
Larga vida al CAOS. Por lo menos hasta el 27 de octubre de 2024, y hasta el balotaje de noviembre siguiente, si es que hay.