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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáComo académicos quisiéramos empezar el año compartiendo algo terrenal vinculado con los bloqueos de los uruguayos para enfrentar cuestiones enormes y obvias de muy alto impacto y relevancia nacional que solemos barrer imprudentemente debajo de la alfombra.
Junto con mi colega y amigo el Ing. Carlos Tessore, PhD, hace más de 10 años estamos trabajando con los grandes desafíos del futuro. Nos referimos al desarrollo de eventos excepcionales que perturban nuestras zonas de confort. Emergencias, crisis y catástrofes.
Estudiamos esos eventos excepcionales a escala mundial por años. Por ejemplo, la crisis financiera de las hipotecas basura, el incidente en la central nuclear de Chernobyl, el desarrollo de la pandemia de coronavirus o el escándalo de corrupción de Odebrecht.
También nos acercamos al estudio sistemático de eventos excepcionales nacionales, incluyendo el golpe de Estado del año 1973, la crisis financiera del inicio del milenio, el más reciente aterrizaje forzoso de Pluna o el proceso fallido de Gas Sayago, todavía no cerrado.
Del estudio de todos esos procesos excepcionales fuimos decantando dos grandes familias de desafíos. La familia de los “cisnes negros” y la de los “rinocerontes grises”, entre muchas otras categorías que hemos dejado para más adelante, como las “medusas” y los “elefantes”.
Hace ya un tiempo Nassim Taleb nos colocó ante los desafíos de lo que llamó “cisnes negros”, que son eventos excepcionales que nos toman por sorpresa. Fue un descubrimiento un poco frustrante. Se trata de eventos imprevisibles o inevitables.
Hemos estudiado varios “cisnes negros”, pero, más allá del desafío académico de hacerlo, ante aquello que es casi incognoscible poco podemos hacer. Más que nada solo podemos abordar estos cisnes tratando de ser más flexibles y resilientes.
Pero de a poco, junto con Carlos Tessore, pusimos más la atención en lo que planteara Michele Wucker respecto de los “rinocerontes grises”, que de alguna manera pone a consideración algunos peligros evitables que a veces las personas eligen ignorar.
Simplemente, por alguna cuestión cultural, estaríamos bloqueados para encarar ciertas cuestiones “rinocerónticas”. Puede ser porque pensamos que otros se tienen que hacer cargo o porque son asuntos que sobrepasan nuestras posibilidades de actuar. Vaya a saber.
Emprendimos hace un tiempo la tarea de estudiar a ciertos “rinocerontes grises” a escala planetaria, lo que reunimos en un trabajo de investigación que actualmente estamos por publicar con el nombre de Supercrisis contemporáneas.
Hace menos tiempo estamos estudiando a ciertos “rinocerontes grises” uruguayos, consultando con algunos referentes calificados, pero creemos que es importante ampliar el espectro y compartir nuestros aportes con todos los uruguayos.
Como muestra de unos 10 de esos “rinocerontes grises” nativos, vamos a citar a tres. Un tema demográfico incuestionable, un tema ambiental apremiante y algunos temas polémicos con la reeducación de delincuentes.
Entre los “rinocerontes grises” uruguayos destacamos el envejecimiento de la población nativa uruguaya, que impacta a futuro sobre la capacidad operativa de atención de los sistemas sanitarios y sobre la financiación de los sistemas previsionales en poco tiempo.
Ponemos sobre la mesa además el vertimiento de distintos desechos industriales y agropecuarios en el medio ambiente, lo que genera condiciones favorables para contaminar las tierras, las aguas y los alimentos e indirectamente a la población.
Llamamos la atención sobre el sistema carcelario, que opera como una escuela para la delincuencia y devuelve a la sociedad a los presidiarios mejor formados para delinquir una vez que cumplen su sentencia.
Pero en la lista de amenazas a la sociedad en su conjunto aparecen también las crisis educativas y las impactantes cuestiones laborales. También los nuevos desafíos de desarrollo productivo y el impacto de la inestabilidad mundial y regional en nuestra economía.
Por ello es que estamos iniciando un proceso de divulgación general donde aparece esta carta a los lectores de Búsqueda como algo importante dentro de un grupo de actividades de información que ya tenemos en mente para encarar durante el año en curso.
La Academia no puede permanecer aislada ante ciertos “rinocerontes”. No son cuestiones solo de incumbencia de intelectuales y sus estudios académicos. También son asuntos que deberían encarar los políticos, los empresarios, los trabajadores y la población toda.
Ing. Carlos Petrella
PhD
CI 1.308.975-0
Docente e investigador grado 5
FCEA UdelaR