La “doble agente” de Elías Bluth.
Nogueira, ya estudiante avanzada de Abogacía y Escribanía, era una de las cuatro personas que trabajaban en la subsecretaría con Elías Bluth, el exsecretario de la presidencia de Julio Sanguinetti. Bluth reemplazó a Yavarone cuando este pasó a ser secretario general de la Intendencia de Canelones para reforzar el complicado equipo que conducía Tabaré Hackenbruch.
La transición en 2005, especialmente en Defensa, no fue sencilla, entre otras cosas porque además de la desconfianza entre frentistas y militares, hasta los últimos días de febrero el ministro Yamandú Fau no la autorizó. Dijo que nadie lo había notificado y solo sabía quién sería su sucesora por la prensa.
Cuando finalmente Fau y Berrutti se juntaron y se dio luz verde, Bluth explicó a Bayardi las características básicas del trabajo y del personal de la subsecretaría. Entonces recomendó especialmente a Nogueira.
Cuando Berrutti supo de esa recomendación dijo que no quería tener a una militante colorada en su equipo, porque sería como tener una especie de doble agente, pero sin embargo dejó a criterio del subsecretario si este quería mantenerla como colaboradora.
Aunque trajo un secretario de su confianza, Pablo Klapenbach, funcionario de la Corte Electoral que había trabajado con él en el Parlamento, Bayardi tomó el riesgo y luego de 90 días a prueba confirmó a las cuatro funcionarias en la secretaría. Como Bayardi carecía de formación jurídica, Nogueira fungió como asesora en esa área y con el tiempo se convirtió en una fiel colaboradora, apta para el estudio de todos los expedientes, aun aquellos más delicados.
Era una persona con alta dedicación horaria y Bayardi siempre quedó satisfecho con el asesoramiento recibido.
Cuando Berrutti dejó el MDN, a pesar de las desconfianzas, Bayardi pasó a ser ministro y el diputado socialista por el departamento de Durazno, Jorge Menéndez, fue designado subsecretario.
Nogueira seguía allí, en la secretaría del ministro, cuando ambos dejaron sus respectivos cargos, el 31 de agosto de 2009, debido a la condición que puso el presidente para aquellos que quisieran presentarse como candidatos.
Mientras la cúpula del Ministerio fue ocupada por el socialista Gonzalo Fernández y Gabriel Castellá (MPP), uno de los pocos con formación en Defensa, el papel de Nogueira no fue relevante. Estaba en la secretaría del ministro y se ocupaba de los decretos de trámite, pero no realizó ningún dictamen.
Sin embargo, cuando el nuevo presidente, José Mujica, designó en el Palacio Castro a Luis Rosadilla, Nogueira ganó otra vez protagonismo.
El nuevo ministro la tuvo a su lado y luego, en 2011, avaló que se presentara para una beca de estudio en Gran Bretaña.
Fue así que la joven abogada se formó en la Royal Defense Academy y luego, estando en Inglaterra, postuló para una maestría en seguridad y estrategia internacional en el King College de Londres, de modo que se pudo capacitar a un nivel al que accedieron pocos civiles uruguayos.
Rosadilla tenía el proyecto de llevarla como asesora en el Senado, pero finalmente el pase no se concretó.
Nogueira, que fue ascendida a adscripta a la Dirección General de Secretaría, un cargo de la carrera administrativa y no de particular confianza, representó al MDN en conferencias y seminarios en el exterior. Por ejemplo en Perú, Costa Rica y Estados Unidos. A este último país, la adscripta realizó un viaje, en junio de 2010, para asistir a un curso en el Centro de Estudios Hemisféricos de Defensa (CHDS, por su sigla en inglés), un organismo que depende del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos al que también habían asistido antes como los primeros de izquierda en ser aceptados, Bayardi y el politólogo Julián González.
Desde allí, Nogueira informó a Montevideo, primero por teléfono y luego por escrito, que había protagonizado un extraño incidente que luego motivó una protesta oficial del entonces ministro Rosadilla.
El jerarca decidió suspender sin fecha una reunión prevista con el subsecretario adjunto de Defensa para el Hemisferio Occidental estadounidense Frank Mora, luego que su asesora le informara que había sido separada de un grupo de cuatro funcionarios en el aeropuerto de Miami para ser sometida a un largo interrogatorio que incluyó preguntas acerca del propio Rosadilla.
El ministro había viajado a Washington poco después de asumir y se había reunido con Mora para comenzar las relaciones con el gobierno encabezado por un tupamaro.
Luego del incidente, además de suspender la reunión con Mora en Montevideo, el MDN emitió un comunicado que calificó el interrogatorio de “incomprensible y contrario a las prácticas habituales para con autoridades, representantes o funcionarios de los Estados”.
El ministro de Defensa fue discreto acerca del contenido, pero el canciller interino Roberto Conde informó entonces que los funcionarios que formularon las preguntas a Nogueira se refirieron a Rosadilla como “terrorista”.
Es que la computadora de Miami registraba una visita a un campo de entrenamiento en Libia en 1992, más que su pasado como militante armado en la década de 1970 y por eso colocaron a Rosadilla en una lista del gobierno estadounidense de personas vinculadas con el terrorismo, confirmaron entonces a Búsqueda fuentes del Ministerio de Defensa.
Cuando el ministro pasó a ser el también tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro, el aporte de Nogueira se restringió a la subsecretaría que volvió a ocupar Menéndez, quien no había accedido a la banca en su departamento natal.
La muerte de Fernández Huidobro hizo regresar a la doctora Nogueira a la primera fila, porque Vázquez jugó rápido y el mismo día designó ministro a Menéndez. Mujica reservó la subsecretaría para un hombre de su confianza, Daniel Montiel, quien tiene experiencia en los temas de la Armada porque antes fue el principal jerarca de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos.
En su papel de asesora, Nogueira ha acompañado a Menéndez en diferentes funciones. Por ejemplo, en comparecencias en el Parlamento acompañó al ministro y subsecretario junto al ayudante militar, coronel Antonio Olano.
La capacitación juridica y la adquirida luego en materia de Defensa en el exterior la convierten en alguien capaz de asesorar en todas las decisiones tanto estratégicas como meramente administrativas del día a día del Ministerio.
Las fuentes consultadas indicaron que no solo ha logrado permanecer en todos los gobiernos durante casi dos décadas, sino que en este último período ha visto crecer su capacidad de influencia.
El martes 10, Búsqueda se comunicó con la abogada, quien sin embargo no respondió al llamado.