El Ministerio del Interior estudia la posibilidad de incorporar el más reciente modelo del Guardián, la herramienta de interceptación que Uruguay compró hace más de una década con el objetivo de combatir a grupos delictivos.
El nuevo sistema cruza datos financieros, telefónicos y biométricos; fue presentado a una delegación oficial del gobierno que visitó la sede de la empresa Dígitro en Brasil
El Ministerio del Interior estudia la posibilidad de incorporar el más reciente modelo del Guardián, la herramienta de interceptación que Uruguay compró hace más de una década con el objetivo de combatir a grupos delictivos.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl ministro Carlos Negro encabezó, a mediados de mayo, una misión oficial a la ciudad de Florianópolis, donde tiene su sede Dígitro Tecnologia, una empresa brasileña de software y telecomunicaciones que desarrolla soluciones tecnológicas en seguridad pública.
Los representantes del ministerio y de la Policía Nacional recorrieron las instalaciones y observaron la última versión del Guardián, que le fue presentada por Dígitro a Uruguay. El sistema consta de dos nuevos módulos que amplían el procesamiento de datos provenientes de fuentes ya utilizadas —como telefonía, dispositivos móviles y noticias— e incorpora, además, información financiera y herramientas de inteligencia artificial para identificar personas y fortalecer la persecución y recuperación de activos vinculados al crimen organizado.
“Estamos siempre atentos a soluciones nuevas y fue muy interesante la visita”, aseguró Negro, consultado por Búsqueda.
La delegación del gobierno fue invitada por la empresa del 12 al 14 de mayo, de acuerdo a una resolución de Presidencia de la República que calificó la misión oficial como “beneficiosa para la Policía Nacional”. Además de Negro, viajaron uno de sus asesores, Enzo Coppes; el director general de Secretaría, Gerardo Siri; el director general de Apoyo Tecnológico, Hugo Imas, y el director de Investigaciones de la Policía Nacional, Julio Sena.
Guardián (Guardião, en portugués) es uno de los productos más promovidos por Dígitro, usado principalmente por fuerzas de seguridad civil, militar y de inteligencia de Brasil. El año pasado la empresa celebró los 25 años de su creación.
“Reconocido por su credibilidad jurídica y presente en todos los Estados, el sistema se consolidó como una referencia nacional en tecnología para investigación y seguridad pública”, señaló Dígitro en una gacetilla sobre el aniversario entregada a periodistas locales y extranjeros.
Tras su consolidación en Brasil, Uruguay fue el primer país en adquirir el Guardián. Lo hizo en 2015 para integrarlo como parte fundamental del Sistema Automatizado de Interceptaciones Legales (SAIL) de la Policía Nacional, dedicado a ejecutar interceptaciones de comunicaciones autorizadas judicialmente, en el marco de investigaciones criminales.
Bajo la primera versión, denominada Guardián Web, un oficial de Policía que lidera una investigación eleva una solicitud de interceptación legal al fiscal, este evalúa si corresponde pedir la autorización judicial y, en caso afirmativo, el juez decide si habilita o no la medida. Una vez aprobada, se notifica a la operadora de telecomunicaciones para intervenir la línea telefónica de interés, lo que permite acceder legalmente a llamadas y otros datos asociados a esa comunicación.
“En Uruguay, Guardián representó un avance significativo para la seguridad nacional”, señaló Dígitro el año pasado.
Sin embargo, ese sistema quedó rápidamente obsoleto debido al uso de comunicaciones más modernas por parte de los delincuentes, a nuevos esquemas para eludir el accionar policial y al propio avance tecnológico, que multiplicó las formas y plataformas de contacto.
En 2022, Uruguay compró el Guardián Online, un producto más moderno que reúne datos procedentes de los sistemas operacionales Android (Google) e iOS (Apple), sitios web y dispositivos móviles, correos electrónicos, agenda, datos de navegación, geolocalización, redes sociales, además de fuentes específicas y operadoras de telefonía.
La versión permite que la Policía Nacional monitoree, por ejemplo, comunicaciones vía WhatsApp y Messenger, pero tampoco alcanza para mantenerse a la par de ciertos movimientos criminales, especialmente a cargo de organizaciones más complejas.
“El Guardián hoy pasó de moda por el desarrollo de la tecnología”, señaló el año pasado el ministro Negro en el Parlamento, en referencia a la versión original del sistema.
La última propuesta que ofrece Dígitro “surgió de la necesidad de una solución capaz de rastrear movimientos financieros sospechosos”, según indicó la compañía, que argumentó que “las prácticas criminales se volvieron más sofisticadas, expandiendo sus actividades hacia sectores de la economía formal”.
Fue lanzada en marzo en iLab Seguridad 2026, una conferencia anual sobre seguridad pública realizada en Brasilia. El evento reúne a secretarios de seguridad de los Estados, jefes policiales, comandantes militares, autoridades federales, representantes penitenciarios, peritos, empresas tecnológicas y organismos vinculados al combate al crimen organizado en Brasil.
La herramienta tiene un módulo financiero que se promociona bajo el concepto follow the money (“seguir el dinero”, en español), una estrategia de investigación policial ya conocida pero en boga en distintos países, que la consideran la forma más efectiva de desbaratar a grupos criminales. Está orientada a rastrear los movimientos financieros de las organizaciones para identificar a sus integrantes, reconstruir redes de vínculos, detectar operaciones de lavado de activos y recuperar bienes obtenidos de forma ilícita.
El módulo financiero facilita la lectura y el análisis automatizado de informes de inteligencia financiera de los organismos correspondientes, mediante herramientas de inteligencia artificial, que transforman información no estructurada en datos organizados y calificados. Esto facilita la búsqueda integral y el análisis de patrones vinculados a actividades criminales, en línea con el enfoque follow the money.
Por otra parte, el segundo módulo nuevo incorpora un banco de rostros con capacidades de reconocimiento facial para distintos contextos investigativos, como los registros de personas privadas de libertad y de personas desaparecidas.
De acuerdo a la empresa, con las actualizaciones el Guardián “pasa a integrar el trípode” de los principales frentes investigativos: interceptación de comunicaciones, levantamiento del secreto de datos registrales y telemáticos, y análisis de datos financieros y fiscales. “Evoluciona de un sistema inicialmente enfocado en la interceptación de comunicaciones hacia un ecosistema completo de inteligencia”.