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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDesde hace unos 6 o 7 años los maragatos hemos visto con pena y dolor el deterioro sostenido que han tenido los murales realizados por Hugo Nantes para los bancos de la plaza principal de nuestra ciudad capital. Con pena porque todos los que sabemos el valor de la obra de Nantes y lo que representa en el arte uruguayo no podemos creer que un trabajo de su autoría tan preciado y singular como el que realizó en la plaza 33 haya llegado a las condiciones de abandono en que se encuentra actualmente. Con dolor porque los que conocimos a Hugo podemos brindar testimonio de lo generoso que fue con la comunidad maragata y con todos y cada uno de los que se acercaban a su taller.
Hasta el momento no los hemos valorado y seguramente por eso no hemos sabido cuidarlos y mantenerlos como corresponde. Debido a la desidia que hemos demostrado para con ellos, a la técnica con que se realizaron y que es probable que no exista un buen relevamiento fotográfico, seguramente sea muy difícil volverlos a su estado original.
Lo que sí podemos y debemos hacer es tomar conciencia de la calidad artística que tienen, del valor que poseen como creación pictórica en sí mismos y para el arte nacional y de lo importante que es para una sociedad tener en el espacio urbano una obra relevante de la historia del arte de nuestro país de uno de los artistas más sobresaliente que ha tenido el Uruguay en el siglo XX.
Estamos a tiempo, quizás, de poder repararlos o mantener lo poco que queda de ellos. Lo que no podemos permitir es que se sigan arruinando porque con su destrucción negligente dinamitamos mucho más que un excelente trabajo artístico. Buscar soluciones y salvar lo poco que queda de ellos no es una tarea difícil ni costosa, solo hace falta asumir la responsabilidad y quienes deben tomen la iniciativa de llevar adelante una enmienda a tan triste daño.
Teniendo en cuenta las actitudes y conductas que tuvo Hugo con la sociedad maragata, él no se merece la dejadez y descuido que ostenta un trabajo tan valioso de su autoría. Tampoco podemos tener como comunidad la displicencia que hemos demostrado con una obra de arte trascendente en el arte nacional cuyo autor fue solidario y noble con San José.
Espero que la ciudadanía tome conciencia y las autoridades correspondientes le presten la atención debida. Lamentablemente hace mucho tiempo que vengo planteando el tema a quienes corresponde resolverlo sin lograr convencerlos de que busquen una solución al problema, mientras los murales se desintegran día a día. Llegará un momento en que su estado sea tan malo que será irreversible.
San José, 30 de setiembre de 2021
Gonzalo Magnou Arnábal