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    Palestina e Israel

    Sr. Director: 

    Israel y las dictaduras palestinas (Gaza y Ramallah). En su carta  del pasado 28 de abril, el reaparecido “Dr. José Olivera” vuelve a escribir sobre el tema que lo atormenta: Israel. Y como en oportunidades anteriores, miente tanto que sólo puede ser a propósito.

    Vamos a responder a sus falsedades:

    1. En base a una visita a Ramallah del intendente de Florida, organizada en “onda publicitaria” por el polémico embajador Enrique Ribeiro (heredado por el canciller Nin Novoa, que seguramente no lo hubiera nombrado), el autor sostiene una serie de barbaridades sin fundamento alguno. Se refiere a la franja de Gaza, de 360 kilómetros cuadrados y gobernada por el grupo terrorista islámico Hamás. Según él, está bloqueada. Esto  es falso. Toda la electricidad y los alimentos que ingresan a Gaza se los suministra Israel. Lo que está bloqueado es el ingreso de armas. Porque quizás J.O. piense que deban entregársele armas a los fanáticos que oprimen a su propia gente. Además —basta mirar el mapa— Gaza tiene también fronteras con Egipto. ¿Por qué no entra ayuda por allí como sí entra por los pasos con Israel?

    2. Al referirse a la margen occidental del río Jordán, J.O. “olvida” que el 98% de la población palestina de la zona está gobernada por el régimen —dictatorial también— de Abu Mazen, cuya capital es Ramallah. La zona no está “invadida hace 50 años”, como miente otra vez a conciencia, sino que está dividida en tres zonas (A, B y C), de las cuales la tercera es controlada por Israel dada su importancia estratégica, pues incluye la frontera con Jordania. Las fronteras definitivas, según estipulan los acuerdos entre las partes, surgirán de negociaciones directas. Por lo tanto, estamos hablando de “territorios en disputa”, pues hay dos partes que justifican derechos sobre los mismos, y en los cuales nunca existió un estado palestino (de 1948 a 1967 era controlada  por Jordania). Sobre la recaudación que menciona el escriba, la realidad es que hace casi dos años que Israel suministra la electricidad a la zona... y la Autonomía Palestina no ha pagado nada.

    3. J.O. habla de un “genocidio progresivo”. El colmo de las falsedades. Como él mismo escribe, viven en la zona 2,5 millones de musulmanes —los cristianos están abandonando sus ciudades por la intolerancia palestina—, mientras en 1967 la población árabe sumaba 900 mil personas. Curioso “genocidio”.

    4. Por último, defiende J.O. al grupo nazi B.D.S., que alienta un boicot a Israel. Este grupo está siendo declarado ilegal en varios países y sus responsables acusados de antisemitismo. Su inspiración es sin duda el boicot que Hitler realizó apenas asumió el poder en Alemania contra los ciudadanos judíos y otras minorías. Escribe para culminar sobre “el castigo de la justicia divina” al pueblo judío —aquí no puso Israel sino “el milenario pueblo judío”. No le falta al difamador ningún estereotipo del antisemitismo clásico.

    Al “Dr. José Olivera” no le preocupa la justicia; sólo está envenenado por el odio. Puede estar seguro de que el pueblo judío y el Estado de Israel continuarán existiendo y aportando a la humanidad, aunque esto le moleste tanto.

    Luis Fabregat