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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCarta abierta a los doctores Amorín, Bordaberry, Lacalle Pou y Larrañaga. El suscrito, Dr. José Loinaz Barbosa, con C.I. 2.646.957-1, domiciliado en Avda. Artigas 1724, Minas, y con teléfono 4442-2905, comienza esta carta abierta expresando que en su privilegiada y merecida calidad de máximos líderes de los dos grandes partidos tradicionales y fundacionales del Uruguay, el Colorado y el Nacional, es que me dirijo a ustedes, Dres. José Amorín, Pedro Bordaberry, Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga, con el pleno respeto ciudadano y con la más profunda convicción personal y política de lo que habré de decir a continuación.
En primer lugar, mi sincero y firme reconocimiento a todo lo actuado por ustedes, más allá de los resultados electorales del 26 de octubre y del 30 de noviembre, al frente de los dos grandes partidos políticos que fueron e hicieron en exclusividad al Uruguay, desde sus albores hasta las postrimerías del siglo XX, por toda la lucha electoral que mantuvieron contra un enemigo, el Frente Amplio, perverso y siempre mal intencionado, que utilizó durante toda la larga campaña electoral, insultos e incalificables exabruptos, como la de “pituco”, “hijo de dictador”, “alma podrida”, y contó en la importantísima ayuda del llamado “viento de cola”, proveniente del exterior del país, y con toda la maquinaria gubernamental, muy bien aceitada por una economía floreciente producto únicamente del “viento de cola” y con las increíbles e interminables inauguraciones de todo tipo de obra pública, justamente a pocos días y a pocas horas de las elecciones nacionales, ampliamente publicitadas por la televisión, radio y prensa, en un gran bombardeo noticiero, principalmente de todos los canales de televisión a toda hora del día. Y si toda ello fuera poco, se sumó el aporte absolutamente violatorio de la Constitución nada menos que del presidente de la República, apoyando abierta y descaradamente al Frente Amplio.
A pesar de todo este negro panorama político, el “Pompita” o “Pituco” y “el hijo del dictador” aglutinaron junto a una sacrificada y ejemplar dirigencia colorada y blanca, y a una leal y patriótica ciudadanía de los partidos tradicionales, casi la mitad de los votos emitidos en las elecciones recientemente cumplidas, logrando una cifra cercana al millón de votos válidos, debiéndose destacar que la oposición blanca-colorada logró conquistar 7 triunfos, entre otros, en el departamento turístico más importante del país, Maldonado, y en el departamento geográficamente más extenso del país, Tacuarembó.
En segundo lugar, es trascendental señalar que en este Uruguay de comienzos del siglo XXI existe un claro e incontrastable bipartidismo. Por un lado el Frente Amplio y por el otro lado los partidos fundacionales del país. El Frente Amplio, una auténtica “colcha de retazos” donde coexisten varios partidos políticos (entre otros, el Comunista, el Socialista, el Demócrata Cristiano) y una veintena de formaciones políticas creadas con el transcurso del tiempo por razones que obedecen a cada coyuntura electoral.
La ventaja que tiene este bloque es que votan todos juntos y, a la vez, pueden emplear la política del “rastrillo”, donde hay gente de izquierda extrema y gente del centro y de derecha, pero que se unen para recolectar los votos que les permiten ganar las elecciones y lograr nada menos que las nefastas mayorías parlamentarias. O sea, en lugar de votar por el Partido Socialista o por el Partido Comunista o por los Tupamaros o por Astori, primero votan “por” el Frente.
En tercer lugar, y ante el panorama político recién descripto, paso a la parte central de esta carta abierta y ella está referida a la imperiosa necesidad de que urgentemente, en vista a las próximas elecciones municipales a celebrarse en mayo de este año, blancos y colorados se unan en todos los departamentos del país bajo un mismo lema, siguiendo el acertado esquema del llamado Partido de la Concertación, creado para Montevideo, como única manera de competir, con éxito, frente al partido denominado sabiamente como “la colcha de retazos”.
Termino esta misiva abierta pidiendo a Dios, como ferviente creyente, que los ilumine a ustedes, destinatarios de la presente carta, para concretar en breve plazo, en los hechos, el petitorio recién expresado, para evitar con ello que la sacrificada y siempre leal ciudadanía blanca y colorada tenga que vivir otra jornada cívica negra como la reciente, y en su lugar, en mayo 2015 pueda festejar merecidamente de múltiples triunfos electorales a lo largo y ancho de nuestra querida patria.
Que así sea.
Cuando estaba cerrando esta carta, me encontré con la grata sorpresa, leyendo “La Diaria” del 8 de enero, páginas 2 y 3, de la afirmación totalmente coincidente con mi planteo en esta misiva, del Dr. Ney Castillo, candidato del Partido Colorado por el Partido de la Concertación a la Intendencia de Montevideo, y dice textualmente: “Creo que el país está llamado a conformar otra coalición como lo hizo el Frente Amplio en su momento”. Y antes de esta categórica aseveración, que obviamente comparto íntegramente, el Dr. Ney Castillo había dicho, textual: “Ya a nadie le interesa el sobretodo de (José) Batlle (y Ordóñez) a dónde iba Aparicio (Saravia) en las cuchillas, ya nadie se divide por esas cosas”.
Los saluda a ustedes muy afectuosamente,
Dr. José Loinaz Barbosa
Abogado