• Cotizaciones
    domingo 19 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Para revolucionarios socialistas

    Sr. Director:

    Manual para líderes inmaduros. El presente texto tiene por objeto instruir a líderes de revoluciones socialistas del siglo XXI a llevar las mismas a su culminación exitosa, en el entendido que las experiencias previas fracasaron por no haber cumplido a cabalidad con los preceptos establecidos por Marx y Engels entre 1848 (Manifiesto Comunista) y 1871 (Comuna de París).La metodología empleada para confeccionar este manual consistió en transcribir casi literalmente comentarios escritos por Vladimir Lenin en su famoso folleto de agosto de 1917, “El Estado y la Revolución”, sobre textos de Marx y Engels del período citado. Comenzaremos el manual con una carta de Marx a un tal Weydemeyer, del año 1852, citada por Lenin, en la que el filósofo expresa: “Lo que yo aporté fue demostrar: 1º) Que la existencia de clases sociales va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción; 2º) Que la lucha de clases conduce necesariamente a la dictadura del proletariado; 3º) Que esa misma dictadura es el tránsito a la abolición de todas las clases, hacia una sociedad sin clases”.

    El primer punto es conocido: un pasado de comunismo primitivo de cazadores y recolectores, la apropiación de excedentes por algunos, la aparición del Estado como instrumento de dominación de una clase sobre otra, la división del trabajo, la esclavitud, el feudalismo, el vasallaje y la servidumbre, la revolución burguesa contra la nobleza, la aparición del trabajo asalariado en el capitalismo y finalmente la revolución proletaria que terminará para siempre con la lucha de clases y el Estado.

    El segundo punto es también conocido. Millones de obreros y campesinos derrocan a un puñado de ricachones. La primera tarea de la revolución obrera será la transformación del proletariado en clase dominante, la conquista de la democracia para ir arrancando a la burguesía todo el capital y centralizando todos los medios de producción en el Estado proletario organizado como clase. Desmantelar el poder de la burguesía implica terminar con el Parlamento (reunión de charlatanes), la prensa (vendida a los capitalistas) y el Poder Judicial (independientes en apariencia, los jueces serán elegidos públicamente y serán responsables y revocables). La sustitución del Estado burgués por el Estado proletario es imposible sin una revolución violenta. Un partido obrero, vanguardia del proletariado, deberá tomar el poder y conducir a todo el pueblo al socialismo.

    El desarrollo del punto tres es el motivo central de este manual para revolucionarios. Las recomendaciones de Marx y Engels para la etapa de dictadura del proletariado, comentadas por Lenin, no son muy conocidas. A saber: no se puede transitar hacia el socialismo, hacia la sociedad sin clases, sin romper la máquina burocrático-militar del Estado. Lo primero es sustituir el ejército permanente por el pueblo armado. Lo segundo es suprimir la burocracia enquistada en el poder durante siglos. Toda la población debe ejercer las funciones del gobierno, que se reducirán a simples operaciones de registro, contabilidad y control. Todos los funcionarios públicos serán reducidos a ser simples ejecutores de las directivas del pueblo armado. Todos los funcionarios públicos sin excepción tendrán completa elegibilidad y amovilidad en cualquier momento. Todos se turnarán en las funciones de gobierno para que todo el pueblo pueda participar. Todos los sueldos se reducirán al salario corriente de un obrero. La reducción del sueldo al salario corriente de un obrero permitirá unificar los intereses de obreros y campesinos y conducir al socialismo, y en última instancia a la abolición de las clases y la existencia del Estado.

    Durante la dictadura del proletariado, la etapa socialista como Marx y Engels llaman a la primera etapa de la revolución, además de liquidar a la burguesía como clase, habrá que educar al pueblo en hábitos de trabajo (el que no trabaja no come), encarrilar vagos y delincuentes, y lo más importante referido al trabajo, exigir a cada quien según sus capacidades. Para cada trabajador se llevará un control de horas trabajadas o bienes producidos, lo que generará un crédito para cambiar por productos en los almacenes del Estado.

    En la segunda etapa de la revolución, el comunismo propiamente dicho, las clases sociales habrán desaparecido, el Estado, como aparato de dominación de una clase sobre otra, se habrá extinguido, toda la sociedad será una sola oficina y una sola fábrica, con igual trabajo y salario igual. Habrá asociaciones de productores libres, cooperativas agrarias, consejos municipales y de fábrica, comunas en diversos niveles. Los hombres estarán tan habituados a las reglas de convivencia que trabajarán voluntariamente según sus capacidades. La sociedad no regulará la cantidad de productos que cada cual recibe. Todo hombre podrá tomar libremente lo que cumpla con sus necesidades.

    Lenin, no sin razón, se enoja bastante con aquellos que se burlaron diciendo que los socialistas prometen a todos el derecho a obtener sin el menor control del trabajo rendido, la cantidad que deseen de trufas, automóviles y pianos.

    Daniel Heide

    CI 877.110-4