En mi calidad de ex vicepresidente de Pluna y en mérito al artículo que contiene vuestro prestigioso semanario en las páginas 18 y 19 de la última edición, estimo imperioso formular una acotación que contribuirá a ampliar la información allí consignada. Cuando vuestros redactores establecen que en noviembre de 1994 el Directorio procedió a la revocación de la adjudicación de la Licitación Internacional al Pluriconsorcio de Aeronavegación, es necesario agregar que las garantías presentadas eran absolutamente insuficientes para cubrir la década en que se iba a ejecutar la adjudicación. Pese a estar convencidos de que Pluna no podía continuar ocasionando pérdidas al erario público y, por ende, debía ser privatizada definitivamente, no tuvimos otra alternativa que proceder a dicha revocación para evitar perjuicios ulteriores al Estado.

