Con una demanda casi insaciable de los chinos, el sector cárnico uruguayo va por un nuevo récord en monto de exportaciones este año, que supere los poco más de US$ 2.000 millones registrados en 2018.
Con una demanda casi insaciable de los chinos, el sector cárnico uruguayo va por un nuevo récord en monto de exportaciones este año, que supere los poco más de US$ 2.000 millones registrados en 2018.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáY los datos muestran cierta proyección que tiende a confirmar esa situación, con un 7% de aumento en el valor total exportado de carnes al cierre de noviembre, según registros del Instituto Nacional de Carnes (Inac).
El surgimiento de China en la canasta de destinos de exportación de las carnes producidas en el campo local, en los años recientes, y su posterior consolidación entre 2018 y 2019, como líder entre los compradores de ese tradicional producto pecuario, significaron una serie de cambios en los negocios ganaderos.
Si se analiza solamente la carne vacuna en 2011, del monto total exportado, que fue de US$ 1.342 millones, la Unión Europea (UE) representó unos US$ 390 millones, el resto de Europa (Rusia) US$ 380 millones, Asia significó unos US$ 165 millones y el Mercosur al igual que el Nafta (Estados Unidos, Canadá y México) generaron US$ 160 millones y US$ 153 millones, respectivamente.
Así lo indican las estadísticas de ese organismo, que al compararlas con los registros del año pasado y lo que va de 2019 dejan en evidencia que China pasó a dominar el ranking de mercados para las exportaciones cárnicas.
En 2018 el monto de las exportaciones de carne vacuna fue de US$ 1.670 millones, unos US$ 130 millones más que en 2017, y de ese total Asia (China) proporcionó la mitad con US$ 827 millones, según Inac. Otros mercados como la UE y el Nafta quedaron bastante por debajo del chino, con US$ 324 millones y US$ 174 millones, respectivamente.
Este año el monto de las exportaciones cárnicas a China tuvo un incremento de 41%, en comparación con 2018, y eso lo llevó a desbancar a otros mercados como la UE, que bajó 18%, el Mercosur 23% e Israel 66%, según Inac.
En 2019 el ingreso promedio de la carne bovina exportada llegó a US$ 3.821 por tonelada, lo que es un aumento de 8,2%, en comparación con el año pasado.
El monto de las exportaciones de carne ovina prácticamente se mantuvo igual que en 2018 con US$ 57 millones, el de la carne equina bajó a US$ 22 millones y el de las menudencias se acerca a los US$ 100 millones.
El fenómeno de la demanda del mercado chino es “un tsunami” que determinó la “sustitución de algunos mercados tradicionales” de la carne uruguaya, como Europa, EE.UU. e Israel, dijo a Búsqueda el delegado de la Comisión de Fomento Rural en la Junta Directiva de Inac, José Mesa.
Comentó que desde mayo hasta ahora China paga un 30% más por la carne uruguaya.
“Hay cortes cárnicos que van dentro de los embarques de la cuota europea 481 que hoy es más conveniente exportarlos al mercado chino”, destacó Mesa, quien dejó afuera de esa situación los bifes ancho y angosto, porque tienen un mejor precio en la UE.
Advirtió que “si hoy se destinara todo el comercio mundial de carne de cerdo a China, tampoco alcanzaría para cubrir la demanda”.
El problema sanitario que tienen los chinos por la fiebre porcina africana, sumado al crecimiento de la demanda de su población por un cambio de hábito de consumo vinculado a un mejor poder adquisitivo de cierto renglón de la sociedad, incidió en esta situación, consideró.
Señaló que es “un movimiento tremendo que nadie esperó y que no se arreglará en el corto plazo, porque la magnitud entre oferta y demanda de carnes es un muy grande”.
Mesa planteó otros factores que también influyen en ese escenario de creciente demanda de carnes y que tiende a mantenerse en 2020 y 2021, como la falta de crecimiento del rodeo vacuno en los principales países productores. Hay otras regiones del mundo, especialmente en Europa, que no tienen posibilidades de incrementar su producción y que priorizan el abastecimiento de sus mercados.
Australia, Nueva Zelanda, EE.UU., Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay son los principales productores de carne y no hay otros proveedores que puedan salir al mercado a dar respuesta a la demanda china y de otros países asiáticos, analizó.
Dijo además que algunos de esos países operan en el mercado internacional como exportadores e importadores de carne. EE.UU. es uno de los casos más marcados en cuanto a esa estrategia, de exportar a mercados de alto poder adquisitivo, como Japón y Corea del Sur, e importar de otros países para su consumo interno.
Uno de los ejemplos más elocuentes del efecto chino en Uruguay es el incremento del precio de la carne al consumidor, lo que llevó a que el tradicional asado marque valores de $ 350 el kilo en los comercios.
Esa situación provocó preocupación en el sector de las carnicerías por la baja demanda registrada en los últimos meses y el impacto que tendrá en las ventas para las fiestas de fin de año.
La gremial de carniceros alertó que unas 100 carnicerías cerrarán en los próximos meses, debido a la caída de las ventas en esos locales. Ese sector planteó al gobierno la exoneración temporal del pago del Impuesto al Valor Agregado en la carne.
Sobre ese asunto, Mesa planteó que el consumidor tiene otras alternativas, como pueden ser los cortes cárnicos importados de Brasil y las carnes de cerdo y pollo.
En vez de comer asado se puede consumir una colita de cuadril envasada al vacío o una bondiola de cerdo, sugirió.