El Tribunal de Apelaciones Penal de segundo turno revocó un fallo de primera instancia y procesó sin prisión al ex jefe de Policía de Florida, Gustavo Layes, por “abuso de autoridad”.
El Tribunal de Apelaciones Penal de segundo turno revocó un fallo de primera instancia y procesó sin prisión al ex jefe de Policía de Florida, Gustavo Layes, por “abuso de autoridad”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSegún el tribunal, integrado por los ministros William Corujo, José Balcaldi y Rolando Vomero —quien integró la sala porque se abstuvo el ministro Daniel Tapié—, Layes participó de un operativo “irregular” en una whiskería de Flores a altas horas de la madrugada, en la que detuvo de modo injustificado y golpeó a un joven esposado.
La jueza letrada de primera instancia de Florida, María Fernanda Morales, había archivado la denuncia presentada por el departamento de Asuntos Internos del Ministerio del Interior, pero la fiscal Adriana Edelman apeló esa resolución porque entendió que había elementos para responsabilizar al ex jerarca policial. En una sentencia emitida el 4 de diciembre, la unanimidad del tribunal le dio la razón.
El tribunal expresa en la sentencia que “el procedimiento” que Layes, para exculparse, dijo que estaba realizando en la whiskería, resulta llamativo. “Su solo carácter extraordinario lo obliga a extremar la sensibilidad funcional, ya que como surge fehacientemente de la declaración de los policías actuantes, ninguno tuvo conocimiento previo de que el jefe de Policía, en persona, realizara controles en bares y whiskerías”, escribió el ministro Corujo, redactor de la sentencia.
“Si a ello se le adiciona que el indagado vestía de particular, al igual que su acompañante, no cabe posibilidad alguna de que los parroquianos o los responsables del local supieran que allí se estaba produciendo un procedimiento policial”, agrega.
“Este solo hecho deja a la luz un abuso de funciones del policía, puesto que antes que ninguna otra cosa debió identificarse como tal y explicar la razón de su visita al local”, prosigue.
A los miembros del tribunal les parece poco creíble la versión del operativo, porque el ex jefe de Policía “nunca pidió identificación de las trabajadoras sexuales, ni su registro o cosa parecida, simplemente sospechó de una persona y directamente actuó sobre ella, lo cual no lo autorizaba a detenerla sin otra justificación que su apariencia”.
Por si esto fuera poco el ex jefe de Policía le dio un golpe de puño a uno de los detenidos mientras estaba esposado, según relataron diversos testigos. De ese modo “fue más allá de lo permitido por sus facultades legales y su competencia funcional”, opinó la sala.