“Seguimos corriendo la liebre de atrás, no se soluciona nada, una brújula necesitan algunas autoridades, lo digo porque no tengo pelos en la lengua. (Es) insostenible la situación que estamos viviendo. Soy tercera generación en una de las cabañas prestigiosas del país y pensamos en liquidar”.
“Los propietarios u ocupantes tienen el derecho de matar a los perros ajenos que encuentren en sus poblaciones o cerca de sus ganados, cuando aquellos no acompañen o sigan a sus dueños o cuando, acompañándolos, se les separen para hacer daño o mezclarse con los ganados y molestarlos”, dispone el artículo 125 de esa norma. Establece además que “los daños y perjuicios que ocasionen los perros serán indemnizados por sus dueños”.
Así como en Colonia la familia Cortela lleva contabilizadas pérdidas de unos US$ 100.000 por el perjuicio ocasionado en la majada, principalmente por el valor genético de los ejemplares muertos o lastimados, también en Artigas y Rivera los productores registran una reducción de su rodeo ovejero por los ataques de perros.
En las últimas semanas algunos ruralistas artiguenses se organizaron para salir en una avioneta a sobrevolar una zona, donde fueron atacadas varias ovejas por canes que se refugian en un monte, comentó a Búsqueda el presidente de la Federación Rural (FR), Julio Armand Ugón. Dijo que “la situación está fuera de control, en cualquier basural o caminos de los poblados rurales hay cantidad de perros sueltos”.
La mayoría de esos animales son abandonados en esos lugares y sobreviven y se reproducen en los campos cercanos, donde buscan qué comer y atacan a ovejas y vacunos.
Ugón se refirió a los productores que enfrentan dificultades para conseguir armas y balas para defender a sus rodeos, debido a las exigencias y la burocracia para obtener las licencias. Incluso, hay casos en los que denunciaron en la comisaría de la zona que mataron a perros y luego van funcionarios de la Justicia a verificar si el productor tenía permiso para portar armas, contó. Y destacó que los productores no quieren estar las 24 horas atrás de los perros, al final “terminan siendo cazadores en vez de criar las ovejas”.
“Políticamente correcto”
La Federación Rural envió una carta a Lacalle Pou en mayo en la que le solicitó una reunión para tratar el tema de los perros y desde Presidencia derivaron el asunto al Ministerio de Ganadería (MGAP).
El lunes 24 directivos de la FR mantuvieron una reunión por Zoom con el director ejecutivo del Instituto de Bienestar Animal, Gastón Cossia.
Ugón se quejó de la falta de respuestas y soluciones concretas por parte de esa dependencia del MGAP, que fuera creada en febrero de este año, por disposición de la Ley de Urgente Consideración.
Cossia les comunicó que la estrategia pasa por el chipeado y las castraciones de los perros, descartando el plan de retiro de esos animales sueltos, afirmó el presidente de la FR. Y acotó: “Nos dicen que van a castrar a unos 100.000 perros por año y que hay 1.700.000 en todo el país. Entonces precisan 10 años para tener algún resultado”. Mientras, pasa ese tiempo “ya no tenemos más ovejas y se terminaron los productores”, se lamentó.
Cuestionó además que la postura oficial es “políticamente correcta” con la identificación de los perros y apostar a la “responsabilidad” en la tenencia. “Pero si no somos responsables por nuestra vida con el cuidado por el Covid-19, quién se va a hacer responsable por los perros”, dijo. Y recordó el caso reciente de un niño de cinco años que murió por el ataque de un perro de la raza pitbull en Atlántida. “A una vecina mía en Rivera también la mató el perro de su nieto, que al parecer tiene perros para usarlos en peleas clandestinas”, comentó.
El titular de la FR planteó que la solución pasa por reducir la población canina mediante el retiro de los perros callejeros, como se hacía hace unos años con las perreras. “No tengo ninguna duda de que tiene que ser así”, enfatizó.
Otra de las visiones planteadas por productores, ante la resistencia y el rechazo de organizaciones protectoras de animales, es que las ovejas y los terneros también son animales, pero siempre se enfoca el asunto como si el único animal a defender sea el perro.
Y diferencian además la situación de las mascotas que tienen propietarios responsables en las ciudades, que no es lo mismo que lo que sucede con las jaurías sueltas en zonas rurales.
La gremial ruralista estudia la posibilidad de solicitar la declaración de plaga nacional a los perros salvajes.
Ese y otros temas serán los principales a ser tratados en el próximo congreso de la FR, que se realizará el 26 de junio en Montevideo. La idea es organizarlo en el predio de la Asociación Rural en el Prado, con las medidas sanitarias correspondientes y un grupo limitado de directivos de las federadas que integran la gremial.
Hambre y frío
Consultado por Búsqueda el productor Douglas Cortela señaló que “por ahora” no va a dejar la actividad ovina, pero que está preparándose “con armas y escopetas”.
“Anoche (martes 25) los perros andaban muy cerca y salimos a las 12 de la noche y no encontramos nada, pero esto no es vida”, se lamentó.
Expresó que “está todo mal en este país”.
En días pasados ese productor y su hijo lograron matar a una perra que andaba en el campo. “Y Cossia salió a decir que la Policía Rural con el productor Cortela redujeron a ese animal, pero fue todo al revés, fuimos nosotros los que matamos a la perra”, afirmó.
El productor indicó además que en la zona de Colonia, donde está su predio, hay cuatro efectivos policiales para cubrir tres turnos, y recién el año pasado se consiguió una camioneta para patrullar el lugar.
“Mirá, Douglas, no vamos a hacer nada, vamos a hacer un chipeadito y algún castrado (de perros)”, le dijo el subsecretario de Ganadería, Ignacio Buffa, a Cortela, según relató el productor. Y valoró: “Fue el único que me dijo la verdad”.
“No hay voluntad política, no quieren tomar medidas serias para evitar que se le pongan en contra las organizaciones” animalistas, opinó.
Por otra parte, Cortela insistió en dejar en claro que la cuestión “no es salir a matar perros” y que “la gente debe pensar” que esos animales “están mal, porque los matan en los campos, los atropellan los autos en las rutas, pasan hambre y frío”. Se refirió a que el productor también piensa en el bienestar de los perros, que son abandonados en cualquier ruta por sus dueños y en algunos casos son mal tratados.
Y respecto al futuro de su producción, Cortela advirtió: “Si las cosas no cambian, voy a tener que vender” las ovejas.