Por tanto, el Inale realizará los ajustes finales del Fappl, que ya cuenta con el consenso de las gremiales del sector y del propio MGAP. El proyecto se ideó en 2022, el año pasado fue elaborado por el estudio CPA Ferrere y luego comenzó una etapa de intercambio con el Inale para realizar los ajustes finales.
El fondo “busca brindar estabilidad en los momentos complejos, otorgándole margen al productor”, dijo a Agro de Búsqueda el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Néstor Cabrera.
El proyecto establece que el desembolso se lleve a cabo ante caídas del Índice de Poder de Compra de la Leche (IPCL), que elabora Inale, definiéndose un evento negativo cuando este indicador baja más del 7,5% respecto al promedio de la muestra. Por lo tanto, ante la ocurrencia de un evento de este tipo el Fondo desembolsaría US$ 4,9 por cada US$ 1 recaudado.
Cabrera puntualizó que no se trata de un seguro de precios, sino que es un fondo que se activará cuando el margen esté por debajo de determinado nivel.
Planteó, a modo de ejemplo, que “el año pasado, cuando sufrimos la sequía, tuvimos momentos de buenos precios, pero con un margen muy ajustado, por los altos costos, por lo cual se hubiera activado este fondo”.
Agregó que si se analiza el proyecto, se observa que el fondo se habría activado cada siete años, alcanzando en algunos casos a cubrir hasta $ 2 por litro de leche en cortos períodos de tiempo, aunque remarcó que esto ocurriría “en momentos claves, permitiéndole al productor cubrir los costos y seguir produciendo”.
En los últimos 10 años el IPCL se ubicó en un promedio de 76,0. “Si el fondo se calibra para que esté activo cuando el IPCL cae 7,5 –o más– respecto al promedio, el fondo se debería activar cuando el IPCL está por debajo de 71,26”, explicó el presidente de la ANPL.
Cabrera aclaró que este fondo no pretende ser una solución definitiva a los problemas del sector, sino ser una herramienta que le otorgue la estabilidad que el productor necesita y que, a su vez, le permita en los momentos de crisis seguir subsistiendo sin que continúen quedando productores en el camino. “Esta herramienta nos ayudaría a lograr el margen que necesitamos durante dos, cuatro o los meses que sean necesarios para mantenernos a flote y no salir del sector”, enfatizó.
Recordó que el sector debió recurrir a otros fondos en el pasado, como el Fondo de Financiamiento de la Actividad Lechera (FFAL), que “terminó siendo muy injusto”, y señaló que incluso hay productores que “aún no lo han terminado de pagar”.
El Fappl se financiaría con la retención a la venta de leche tarifada, generando ingresos por $ 300 millones anuales, y por la remisión a plantas industriales de los productores y queseros artesanales con una retención de $ 0,104 por litro.
Cabrera explicó que el margen definido para la estructuración del fondo, considerado por el Inale, es el necesario para que el productor pueda seguir haciendo las inversiones, entorno a los US$ 0,06 por litro.
El presidente de la ANPL aseguró que para que este Fondo se ponga en marcha se necesita del poder político. “El proyecto fue discutido con el MGAP y tiene su respaldo. El sector político tiene conocimiento del proyecto y creemos que hay consenso en cuanto a que es un instrumento que nos puede ayudar mucho”, enfatizó.
Si bien es difícil estimar los plazos que pueda llevar su aprobación, Cabrera comentó que el objetivo es que pueda quedar operativo este año. “La ANPL, como institución, invirtió mucho en este proyecto, y estamos convencidos de su importancia. Por eso lo apoyamos y lo vamos a impulsar para que cuente con la decisión política para aprobarse. Si no prospera no será por decisión nuestra”, sentenció el dirigente de la gremial de productores.
Apoyo político
En las últimas semanas los integrantes de la Comisión de Ganadería de la Cámara de Diputados mantuvieron reuniones con representantes del Inale, de los trabajadores de la industria y directivos de la ANPL, donde se trataron distintos temas y se analizó la importancia del Fappl.
El diputado del Frente Amplio, Alfredo Fratti, dijo a Agro de Búsqueda que si bien no conoce el proyecto, “entendemos que es un apoyo necesario para el productor de leche”. Aseguró que, de acuerdo con lo informado en la comisión, la intensión política sería acompañar, pero reiteró que aún no cuentan con el proyecto para estudiarlo.
“Entendemos cuáles son las dificultades del sector, por lo que nos parece bien atinado. La lechería es una producción vital para el país y necesita de este tipo de herramientas anticíclicas. Si eso genera un apoyo real a los productores, la intención política es acompañar”, afirmó el legislador.
Por otro lado, Fratti se refirió a la posibilidad de apoyar de manera sostenida a los productores más pequeños. “Yo no le tengo miedo a la palabra subsidio, porque si es vital para el país, si es importante y hace que la gente pueda mantenerse en su lugar y no generar más demanda de trabajo fuera de su ámbito natural y los centros urbanos, no me asusta demasiado”, declaró.
El representante de Cerro Largo sostuvo que “es importante brindarle la posibilidad de tener más escala”, para lo cual consideró “vital” el trabajo del Instituto Nacional de Colonización. “Si no intentamos darle una solución a largo plazo siempre nos vamos a estar quejando de que se van”, dijo.
De todas formas, reclamó la necesidad de definir, como país, “para no engañarnos”, cuál es el tamaño mínimo necesario para producir. “Si no definimos eso, ni siquiera con subsidios va a poder funcionar. Si por un tema de escala no cierran los números, tampoco van a cerrar con el subsidio, porque además eso no puede ser eterno”, sentenció.
Por su parte, el diputado del Partido Nacional, Gonzalo Onetto, sostuvo que si bien está a favor de este tipo de instrumentos, y de apoyar a un sector como la lechería, hasta no tener los detalles dijo que “no es prudente opinar”.
Onetto planteó “ser cuidadosos con estos temas”, y dijo que “es fundamental en este sector atender otros aspectos como el recambio generacional”.