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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáRef. la “última Ancap”
Esta referencia me fue autosugerida porque leí una carta publicada en vuestra revista el 9 de junio, que su escritor comenzaba bajo el nombre de la “nueva” Ancap.
El viernes pasado, 16 de setiembre, en los noticiarios televisivos centrales, se nos mostró una nueva conferencia de prensa de las autoridades de Ancap, para informarnos sobre lo actuado exitosamente a la fecha.
En esa larga mesa, en su centro vimos sentada, con micrófono en mano, a la siempre bonita y distinguida presidente de Ancap, Sra. Marta Jara. Como en la anterior conferencia de prensa, muy elegante, muy bien peinada y maquillada, pero esta vez, siempre con sus lentes de carey, como expresando el desgaste de sus ojos bonitos, luego de largos meses de infatigable trabajo.
La señora Jara fue la única que habló, ya que quienes la rodeaban, incluso la ministra de Industria, Carolina Cosse, que se limitó a asentir siempre, fueron los otros directora de Ancap, como siempre en sus papeles de anodinas comparsas, en este carnaval informativo.
La señora presidenta dijo, someramente, que por fin se estaba en camino de sanear a Ancap, aunque aclaró que las pérdidas continúan, lo que impedirá reducir el precio de los combustibles, aunque prometió no aumentarlos por haber corregido alguna de las barbaridades hechas por Sendic y Coya.
Fue sorprendente oír a la Sra. Jara decir que no se puede reducir las horas extras del personal porque solo siete, solo siente funcionarios, dejan de ser empleados del mes.
Lo que no nos informa la Sra. Jara, es que contrató como asesor personal, con sueldo a cargo de Ancap, a un ingeniero industrial conocido por su incapacidad cuando trabajó para Petrobras.
Pero el que colmó nuestra paciencia fue el director de la oposición, el economista Labat, a quien se lo vio levantarse de su silla, silenciosamente, para perderse en lontananza.
La reacción del Sr. Labat fue lamentable, porque tuvo a su servicio a toda la prensa, para dar su opinión sobre lo actuado por los directores nombrados por el gobierno, pero prefirió quedar callado y, en silencio, desparecer de la escena.
Es lamentable, y enormemente depresivo, ver y oír cómo los gobernantes continúan informando y engañando a los ciudadanos. Más quien, como la Sra. Jara, cuando fue gerente general de GAS Sayago, durante solo cuatro años, gastó más de 17 millones de dólares en gastos administrativos y contratos de obra, dejando únicamente y para la posteridad, como si durarsen reliquias arqueológicas, algunos pilotes de concreto de la proyectada regasificadora.
Como cantaba en los carnavales montevideanos, aquel médico argentino, de profesión cantor de tangos, milongas y candombes, en los años cincuenta: “Siga el baile, siga el baile, de la tierra en que nací, la comparsa de los negros, al compás del tamboril”.
Susana Repecto Vanzini
CI 988.244-9