• Cotizaciones
    lunes 19 de enero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Regulación “exagerada” cambiará modelo bancario

    El péndulo de la regulación bancaria a nivel global se movió de un extremo al otro “de manera muy exagerada” y esta nueva situación obligará al sector financiero a redefinir su modelo de negocios. Para ello, las empresas bancarias deberán enfocarse en sus negocios “clave” y deshacerse de lo demás, generando mayor concentración, lo que no necesariamente es malo. Esta es la visión del uruguayo Norman Sorensen, consejero senior externo de la consultora Deloitte en Estados Unidos (EEUU).

    Este experto emigró a los 18 años con una beca de estudio y durante su carrera ocupó cargos ejecutivos en empresas de porte global, como American Express, Citibank y la aseguradora AIG. Sorensen brindará una conferencia en Montevideo el próximo viernes 26 sobre las actuales tendencias y retos de la banca global en este contexto de crisis. Lo que sigue es una síntesis de la entrevista telefónica con Búsqueda desde su casa de vacaciones en las montañas de Vermont.

    —¿Qué diagnóstico hace de la situación bancaria mundial?

    —Hay tres problemas básicos.

    En primer lugar, la reducción del crecimiento global. Hemos visto una desaceleración tremenda, que afecta directamente a la banca. Como segundo factor vimos la intervención de los bancos centrales, que redujeron las tasas de interés y por tanto los spreads bancarios. Es preocupante que estas tasas continúen siendo bajas, porque un escenario de deflación sería mucho más preocupante que la inflación. Esto podría suceder si se da una situación de tasas de interés bajísimas por los próximos cinco o siete años.

    Tercero, en los últimos cinco años hubo un endeudamiento exagerado del sector corporativo y los consumidores, que ahora en reacción disminuyó.

    Además de estos retos, está la crisis de credibilidad europea, especialmente la asociada a la deuda soberana, que hace que los inversores no inviertan.

    —¿Qué papel juega la regulación?

    —Además de haber bajado las tasas, los reguladores continúan ejerciendo una presión muy importante, luego de haber dejado que la banca haya exagerado en los últimos siete años. Exigen tres cosas: más capital, más controles y también hay un aspecto punitivo. Entonces, estas empresas van a tener que encontrar un nuevo modelo de negocios que les permita continuar creciendo de manera lucrativa y al mismo tiempo asegurar que los inversores tengan confianza en sus acciones.

    —¿Se puede decir entonces que la regulación es excesiva?

    —El péndulo, que estaba de un lado muy liberal, se ha movido de manera muy exagerada hacia el otro lado. Pero, ¿hasta qué punto va a llegar esta presión? Los reglamentos de Basilea III, por ejemplo, están siendo negociados.

    En Asia y algunas partes de América Latina, ya se han preparado. Algunos brasileños han llegado al 8% de la proporción de activos, tres años antes de que la exigencia sea efectiva.

    Hay una escuela de pensamiento que dice que va a haber cuatro o cinco Basilea III; es posible que haya una fragmentación de la regulación bancaria a nivel global.

    —En ese caso, ¿dónde podría aplicarse de manera más exigente?

    —En Europa, porque fueron los más afectados. Ya lo están siendo, incrementando significativamente sus capitales antes de 2014, cuando esas reglas comienzan a aplicarse. Tienen casi hasta el 2020 para que las proporciones suban al 8 u 8,5% de sus activos y están entre 3,5% y 5%.

    —¿Y dónde se podría esperar la regulación más laxa?

    —En Estados Unidos hay resistencia con respecto a los capitales que se están exigiendo. Además, sus bancos están sujetos a un nivel de reglamento accionario que desde la crisis de 2008 ya los tiene muy controlados. No hay que olvidar que esto comenzó allí.

    En América Latina tenemos una mezcla de bancos globales, regionales y locales. Los globales europeos van a tener que adaptarse a las reglas más rígidas. Los regionales van a tener más flexibilidad, porque hasta cierto punto ya han adoptado algunas de las medidas. Los nacionales estatales están mucho mejor capitalizados porque tienen una garantía implícita del gobierno y los privados deberán adaptarse a lo que haga la competencia.

    —¿De qué manera la situación actual podría transformar el modelo de negocios de los bancos?

    —En términos globales, había bancos que se habían sobreextendido, que eran como supermercados para el consumidor: ofrecían hipotecas, seguros de vida, administración de activos y varias cosas más. El negocio básico de la banca es tomar depósitos y prestarlos a través de un spread. Es obvio que todos tienen que establecer esto como negocio clave.

    En segundo término, vemos que en algunos lugares, como EEUU, ya se le ha prohibido a la banca usar su propio capital para inversiones separadas. Eso le ha quitado una gran fuente de ingresos, que va a tener que reemplazar a través de este reenfoque.

    El tercero son las adquisiciones. A medida que el negocio se reenfoca, hay oportunidades para la compra y venta de bancos y compañías de seguros en todo el mundo. Eso va a tener un impacto muy grande en los próximos cinco o diez años, principalmente en Asia y América Latina. Especialmente si las tasas de interés siguen a un nivel tan bajo.

    —¿Qué consecuencias podría tener esta concentración?

    —En general es positivo. En los ejemplos de concentración típicos, como Canadá, Brasil y Australia, hay cuatro o seis bancos grandes y el resto son bancos boutique, muy pequeños. En esos casos, los reguladores se han asegurado reglas que no permitan monopolizar tarifas ni precios y funcionan muy bien.

    —¿Cómo evalúa las medidas que se han tomado para paliar la crisis europea hasta el momento?

    —Son muy positivas. Han reducido la posibilidad de que haya una salida de Grecia del euro, aunque no la han eliminado. Han ayudado a la deuda soberana de estos países a través de inversiones directas de manera muy adecuada. Han mantenido las tasas de interés de los bonos soberanos en España entre 6 y 6,5%, lo cual es alto, pero no es crítico.

    No sé si los economistas estarían de acuerdo conmigo, pero la amenaza que había hace 18 meses de un quebramiento de la Unión Europea ha decrecido bastante.

    —¿Cómo ve la situación de América Latina?

    —El continente se ha acomodado muy bien. Generalmente es considerado el mercado emergente de mayor crecimiento y con menor bancarización, lo que configura una enorme oportunidad para captar nuevos clientes.

    Hoy la clase media y media alta en los mercados emergentes está empezando a invertir activos que no necesita para vivir. Hay una segmentación que puede llegar a ser muy positiva para el negocio de los bancos.