Luego de algunos meses en los que la cantidad de dinero en circulación en la economía uruguaya creció menos que los parámetros definidos como objetivo por el Banco Central (BCU), en agosto-octubre se dio una ligera aceleración.
Luego de algunos meses en los que la cantidad de dinero en circulación en la economía uruguaya creció menos que los parámetros definidos como objetivo por el Banco Central (BCU), en agosto-octubre se dio una ligera aceleración.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn promedio, en ese trimestre el aumento de la variable M1’ fue 8,02%, lo que se explicó principalmente por un mayor incremento de los depósitos “a la vista”.
El BCU tiene como eje de su política monetaria el control de la cantidad de medios de pago para incidir en los precios al consumidor, apoyándose en la teoría de que una menor oferta de dinero reduce las presiones de demanda sobre los bienes y servicios. El M1’ es la variable escogida para llevar a cabo esa política: representa la cantidad de dinero circulante en poder del público más los depósitos a la vista y las cajas de ahorro en pesos.
El objetivo fijado por ese organismo en su último Comité de Política Monetaria (Copom) fue que para el trimestre final de 2014 el M1’ crezca entre 8% y 10%, en promedio, al comparar con igual lapso del 2013. El BCU entiende que ese nivel es consistente con la meta inflacionaria gubernamental de entre 3% y 7% anual.
En los últimos años, con la economía creciendo de forma acelerada, el M1’ se incrementó a un ritmo que en general superaba el 20%. Recién al inicio de 2013 el aumento se moderó y a mitad de ese año lo hizo a una tasa algo mayor a 10%.
Esa desaceleración coincidió con el cambio de política monetaria; el eje dejó de estar en el manejo de la tasa de interés de referencia en pesos y pasó a ser el control de los agregados monetarios (cantidad de dinero circulante).
A partir de allí el aumento de los medios de pago disponibles en la economía comenzó a ser cada vez menor y los guarismos llegaron a poco más de 6% en los últimos meses —siempre en comparaciones trimestrales respecto a un año atrás. El objetivo de crecimiento del M1’ entonces era en realidad de entre 9% y 12%.
Ese aumento de la cantidad de dinero menor al buscado por el BCU implicó que, en términos reales, el circulante frenara su crecimiento luego de una década. Su expansión fue cercana a 0% en 2014.