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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa reportera Camille Preaker (la inmensa Amy Adams), con severos problemas de alcoholismo, es enviada a su pueblo natal por su editor para que investigue la desaparición y el asesinato de dos adolescentes. El editor quiere una historia de color, tipo Rolling Stone, aunque quizás lo que más desee es que la periodista recomponga su vida. Camille les da de punta a las botellitas de vodka y al cigarro, escucha rock en el auto (que a veces es también su dormitorio), a veces se flagela con cortes y no tiene más remedio que alojarse en la señorial casa de su madre (Patricia Clarkson, un papel ideal para ella), quien después de mucho tiempo le abre la puerta, también con un vaso de alcohol en la mano. En tres o cuatro secuencias (atención a los detalles y a los fogonazos que vienen de la infancia y asaltan a la protagonista) ya está planteado Sharp Objects, un thriller de ocho episodios de una hora cada uno (hasta ahora se han emitido dos, que se repiten), con capítulo nuevo todos los domingos en HBO a las 22. Excelente ambientación (está todo mal en el pueblo), suspenso y buen manejo de los personajes por parte del director canadiense Jean-Marc Vallée (el de Big Little Lies y El club de los desahuciados, la que le dio el Oscar a Matthew McConaughey), garantizan una serie pesada, de esas que pueden competir en calidad con la indestructible plataforma Netflix.