Ni paciente ni impaciente. La Reserva Federal (Fed, por su abreviación) de Estados Unidos (EEUU) no dio pistas claras sobre cuándo abandonará su actual política monetaria expansiva, aunque sí ratificó que ello no ocurrirá antes de junio.
Ni paciente ni impaciente. La Reserva Federal (Fed, por su abreviación) de Estados Unidos (EEUU) no dio pistas claras sobre cuándo abandonará su actual política monetaria expansiva, aunque sí ratificó que ello no ocurrirá antes de junio.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl asunto fue discutido por su Comité de Política Monetaria. Tras dos días de reuniones, el comunicado de ayer miércoles 18 no incluyó la palabra “paciencia” con la que dos meses atrás había caracterizado la actitud que tomaría respecto a las tasas de interés.
“No debe interpretarse que hemos decidido cuándo será (la suba de tasas). No porque saquemos la palabra paciencia quiere decir que seremos impacientes”, aclaró en una conferencia de prensa la presidenta de la Fed, Janet Yellen. Apuntó que “se mantiene improbable” tomar la decisión en la reunión del comité prevista para abril, aunque dijo que podría ser “en cualquier” momento posterior. “No debe leerse que el comité ha decidido una fecha. Esto no significa que una suba va necesariamente a ocurrir en junio, aunque no lo podemos descartar”, acotó en una conferencia de prensa.
Las preguntas las dejó pendientes para cuando se suban las tasas, una decisión de la que están pendientes los inversores internacionales y también los gobiernos de muchos países. Llevando el costo del dinero a casi 0% —junto a otras medidas monetarias y fiscales—, la Fed procuró reanimar la economía estadounidense luego de la crisis que estalló en 2007-2008. El efecto indirecto fue un redireccionamiento de los capitales en el mundo (que fluyeron hacia regiones como Sudamérica), un abaratamiento del financiamiento y una desvalorización del dólar, un proceso que empieza a revertirse a medida que EEUU va consolidando su recuperación.
Con la excepción de Londres, la mayoría de las bolsas europeas (cuyo cierre de operaciones precedió a la comunicación de la Fed) cerró ayer con precios a la baja o con moderadas alzas. Nueva York reaccionó con una suba de su índice Dow Jones (cercana a 1,25%), tras las bajas del inicio de la semana.
Los títulos uruguayos que cotizan en mercados internacionales operaron con estabilidad de precios esta semana. Los Bonos Globales terminaron ayer a 111% los que son en dólares y en 97,8% los nominados en pesos ajustables por el IPC.
La Fed ha observado un “progreso continuo” en el mercado laboral, tanto en la creación de empleo como en el nivel de desocupados y trabajadores a medio tiempo, comentó en el comunicado. Pero destacó que el crecimiento económico se “enlenteció” en el primer trimestre del año, por lo que bajó su proyección para 2015 a entre 2,3% y 2,7%. La inflación sigue baja y la expectativa es que se mantenga así este año (menos de 1%) y llegue a 2% —la meta de la Fed— en 2017.
“El desempleo bajó más rápido de lo que hubiera esperado así como el mercado laboral mejoró más de lo que creía. Pero es una decepción el comportamiento del Producto Bruto Interno, que espero mejore en el largo plazo y supere los niveles actuales”, afirmó Yellen.
Destacó que se necesita “mayores mejoras” en el mercado laboral y señales consistentes de que la inflación cambiará su tendencia antes de abandonar la política monetaria expansiva. Según la mayoría de los miembros de la Fed, la tasa de interés de referencia estadounidense estará entre 0% y 1% este año, debajo de 2% en 2016 y sobre 3% en 2017. En el largo plazo se estabilizaría entre 3% y 4%.
“Hay riesgos asimétricos que explican la demora en la suba de tasas. No es algo que recién ahora entra en juego sino que es la razón por la que las hemos mantenido (cerca de 0%) por seis años. Algunos vientos de frente (...) están cesando”, señaló Yellen.
Sobre el efecto que un dólar más fuerte puede tener en mercados emergentes, dijo: “Sabemos que nuestras políticas afectan al resto de los países y que los comportamientos de otros tienen influencias en nosotros. Pasamos tiempo discutiendo esto, pero es importante tener nuestra casa en orden. (...) Una economía fuerte en EEUU es algo bueno para otras economías. Y es algo que comunicamos lo más claro posible”.