Gavazzo y la ostensible falta de virtudes propias del ser militar.
Gavazzo y la ostensible falta de virtudes propias del ser militar.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLos abajo firmantes, ante las explícitas declaraciones del Tte. Cnel. ( R ) José N. Gavazzo publicadas por el diario El País de fecha 5 de mayo próximo pasado, manifestamos:
1ro. Al igual que el aludido, revistamos como oficiales del Ejército Nacional durante el periodo de confrontación y de profunda crisis entre compatriotas en la década de los 70.
Contienda intestina que no provocamos y menos deseamos y que, producto de las circunstancias, cada uno en el ámbito de su propia conciencia habrá asumido las responsabilidades que le pudieran corresponder, así como la difícil tarea de cicatrizar las profundas heridas y sus secuelas adversas.
2do. La exposición ante la periodista del referido matutino no deja lugar a dudas, y nos lleva a pensar con certeza que Gavazzo se encuentra ante una crisis psicológica personal o trastorno no resuelto, que lo han conducido a expresarse públicamente con un grado superlativo de inconsciente desfachatez e inescrupulosidad, o en una actitud de plena y absoluta conciencia, que en abierta y sustantiva voluntad se ha dispuesto a expresar y “asumir” sus actos, desafiando temerariamente a toda la sociedad y deslizándose por el terreno de una ignominia que pega definitivamente en el rostro y alma de cualquier ser humano.
3ro. Lo que esta persona ha calificado ante la periodista como especial sinceramiento en su accionar de los años 70, lo entendemos como una manifestación de su más profundo ego, que lo ha trasladado lisa y llanamente a banalizar el mal. No ha obrado conforme a los valores morales y virtudes castrenses propias del Ejército, principios que desde nuestros primeros pasos en la vida militar constituyen guía y orientación medular en el ejercicio profesional.
Podríamos extendernos en múltiples consideraciones… su conducta claramente ha evidenciado no rendir culto al honor, en tanto cualidad que nos lleva al más estricto cumplimiento del deber en todas sus formas, virtud que se apoya en la honradez, nobleza del alma, justo proceder, caballerosidad, fidelidad a la verdad y responsabilidad moral en todos los actos.
Y le faltó integridad, esa especial rectitud en el obrar de acuerdo a la ética y a los principios y valores de nuestra sociedad y del Ejército al cual pertenecemos, más allá de nuestra situación de revista.
4to. Por lo expuesto, rechazamos y repudiamos enfáticamente sus expresiones, las que, alejadas de la prudencia, moderación, rectitud y firmeza en la búsqueda del bien común, no privilegian las virtudes cardinales en nuestra realización como soldados profesionales. Al margen de sus desconocidos objetivos finales, no tuvo el mínimo reparo y respeto, así como la básica consideración hacia aquellos integrantes de nuestra noble institución a los que también les tocó participar con distinta responsabilidad y desde diferentes puestos en la lucha contra la agresión terrorista, pero sin concebir ni aliarse con posturas mezquinas, frívolas o despreciables, carentes de la probidad y don de gente propias del oficial militar.
Saludan a usted atentamente
Gral. Hebert J. Fígoli; Cnel. Carlos A. Silva; Cnel. Walter H. Balbi; Cnel. Guillermo J. Coll; Cnel. Rodolfo Suárez; Cnel. Uber C. Jara; Cnel. Carlos O. Angelero; Tte. Cnel. Pedro M. Cardeillac