La firma Syngenta presentó en la localidad de Mercedes nuevas variedades de semillas de soja Intacta Ipro, además de renovadas tecnologías en el control de malezas y un nuevo fungicida que será lanzado este año.
La firma Syngenta presentó en la localidad de Mercedes nuevas variedades de semillas de soja Intacta Ipro, además de renovadas tecnologías en el control de malezas y un nuevo fungicida que será lanzado este año.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn esta oportunidad, viajó desde Buenos Aires especialmente para la jornada el gerente de investigaciones en soja de la firma, Daniel Ferreras, quien tuvo a su cargo la presentación de aspectos relacionados con el manejo genético, las nuevas variedades y los eventos transgénicos.
Durante la reunión, celebrada el miércoles 9 en el campo de Expoactiva, Ruta 2 km 253, se visitó uno de los centros de investigación de la empresa, y se dieron detalles de las nuevas tecnologías en el control de malezas y el nuevo fungicida que la firma pone a disposición de los productores desde este año.
El coordinador técnico comercial de Syngenta, José Luis Inciarte, comentó a Campo que en la jornada se presentaron dos novedades en lo que respecta a agroquímicos. Por un lado un herbicida preemergente para el cultivo de maíz, con un “excelente” control y una residualidad superior a los 40 días para gramíneas o malezas de hoja ancha. Este nuevo herbicida, llamado Acurón 1, se presenta como una alternativa muy superior a la Atrazina, molécula de uso restringido por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Inciarte destacó, además, que frente a la resistencia cada vez mayor de las malezas, la solución pasa por la alternancia de principios activos, y que en este caso la molécula del herbicida Acurón 1, llamada biciclopirone, es nueva en el mercado y por tanto contribuye con ese objetivo.
Comentó que también se presentó un nuevo fungicida para el cultivo de soja cuya molécula, llamada Adepidyn, que es de la familia de las carboxamidas, lo más evolucionado en fungicidas, tiene un control “excelente” de las enfermedades en el cultivo de soja y una residualidad “insuperable”.
Respecto a la presentación de nuevas variedades de soja, Daniel Ferreras dialogó con Campo y lo que sigue es un resumen de la entrevista.
—¿La oferta en soja local es de las mismas variedades con las que trabajan en Argentina?
—Nosotros hacemos un screening de los materiales de Argentina y Brasil y eso es lo que traemos a Uruguay para ser testeado localmente. A partir de ahí, y luego de dos o tres años de evaluar la performance y los aspectos sanitarios de esa semilla, decidimos cuál es o cuáles son los materiales que vamos a comercializar en Uruguay.
—¿Qué nivel de adaptación tiene en Uruguay esa genética desarrollada en Argentina o Brasil?
—Hay materiales que se adaptan muy bien a los suelos uruguayos, pero igual todos los años traemos entre 20 y 30, de los cuales solamente 1 o 2 ven el mercado comercial. Pero estamos ajustando la técnica, porque al principio traíamos materiales de los centros de mejoramiento de más al norte de Brasil y no se adaptaban nada bien. Fuimos afinando la puntería y ahora traemos desde Argentina y de Brasil solo lo que se genera en la estación de Cascabel, que es lo que se adapta bien al Uruguay.
—Sobre los materiales que se traen al Uruguay, ¿cómo es el proceso de selección que se les aplica, o cuáles los elementos de descarte?
—Los motivos de descarte tienen que ver con varias cosas. Cuando no tienen la sanidad que se requiere en Uruguay es uno de los aspectos importantes. Otro es el referido a la estructura de las plantas, ya que hay algunas en Brasil que son muy altas, se vuelcan, y eso el productor en Uruguay no lo quiere, así que directamente se descartan. También si tienen problemas de tallo verde u otras características que sabemos que para el productor no son deseables, y por tanto también son descartadas. Por supuesto que también si rinden poco, porque el rendimiento es en definitiva el primer motivo de avance de una variedad. Igual que la estabilidad, porque queremos que se comporte bien en diferentes ambientes pues eso al productor le facilita la siembra.
—¿Cómo efectúan la evaluación de comportamiento en los distintos ambientes?
Estos ensayos de rendimiento los hacemos con todas las variedades experimentales en 10 localidades con 10 ambientes diferentes. Probamos todas en todos los ambientes y ahí vamos viendo las que se van comportando mejor en qué lugares y condiciones, y vamos definiendo las variedades. Tenemos algunas que son para los suelos más profundos de Uruguay, para fechas óptimas, otras que se comportan mejor sembradas más tarde y otras que más al norte andan mejor porque son un poco más largas. Y esa es información que se va generando en el país con estos dos o tres años de ensayos que hacemos antes de salir al mercado.
—¿Qué características fundamentales buscan en el desarrollo de nuevas variedades?
—Buscamos estabilidad en los rendimientos y ponemos énfasis en los aspectos sanitarios donde hay diferencias bastante importantes entre regiones. Protección contra cancro y fitóftora es algo que tenemos en todos los materiales, pero después tenemos variedades resistentes a mancha ojo de rana y variedades que son susceptibles, y ambas salen al mercado. No es una determinante que sea resistente a ojo de rana para lanzar una variedad, como sí lo es para las otras dos enfermedades que son mucho más importantes y que si el productor llega a tener una aparición de ellas en el lote, se queda sin producción.