El Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) hizo lugar a un recurso presentado por el fiscal Daniel Gutiérrez y anuló su traslado, dispuesto por la Fiscalía General, de una sede civil a una especializada en violencia doméstica.
El Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) hizo lugar a un recurso presentado por el fiscal Daniel Gutiérrez y anuló su traslado, dispuesto por la Fiscalía General, de una sede civil a una especializada en violencia doméstica.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl traslado de Gutiérrez se dio en el marco de una estrategia de la Fiscalía de eliminar las sedes civiles para concentrar su trabajo en la persecución penal. El fiscal reclamó ante el TCA que el acto administrativo careció de motivación. Según se defendió la Fiscalía, la decisión respondió a “razones de servicio”, e incluyó 15 movimientos de funcionarios.
Sin embargo, el TCA resolvió anular la decisión porque la Fiscalía no cumplió con explicar la motivación del traslado. “La suerte de la administración está sellada, en el presente caso, por su propia omisión”, dice el fallo del tribunal, firmado en abril, y al que accedió Búsqueda. “El ejercicio de una facultad discrecional pone en cabeza de la administración la obligación de fundar en forma suficiente, adecuada y razonable su decisión”.
Sin embargo, “en el caso a estudio, los antecedentes agregados refieren exclusivamente a la impugnación administrativa movilizada, pero no a las circunstancias que determinaron el dictado de la resolución que se resiste”, sostiene la sentencia. “Es el paradigma del acto inmotivado, solo apela a la invocación abstracta de las razones de servicio”, añade. “La adecuada motivación de un acto administrativo no puede concebirse, a los efectos de una decisión jurisdiccional, en abstracto, es decir, sin tomar en cuenta el cúmulo de derechos, intereses y legítimas expectativas”, concluye el TCA.