El consorcio Terminales Graneleras Uruguayas (TGU) obtuvo la renovación de la concesión en el puerto de Nueva Palmira hasta 2029 e invertirá en los próximos dos años una cifra de por lo menos U$S 25 millones en infraestructura y equipamiento para mejorar sensiblemente su capacidad operativa en esa terminal marítima.
El gerente de TGU, Héctor Pesce, informó a Campo que la ampliación del plazo de concesión se obtuvo después de negociaciones en las que el consorcio dio sobradas muestras de eficiencia y cumplimiento durante los primeros 15 años de su operativa, la que realiza desde 1999. Dijo además que se cumplieron también todos los requisitos exigidos por el MGAP para este nuevo plazo, donde está contemplado todo lo relacionado con las futuras inversiones, encadenadas a la concesión.
Otras fuentes consultadas por Campo señalaron que el proceso de negociación no fue sencillo y que existían “muchas presiones” para que se volviera a llamar a licitación. No obstante, valoraron positivamente la acción oficial de mantener su decisión de renovar la concesión con TGU.
El canon que debe pagar el consorcio al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que a su vez firmó el respectivo contrato con la Administración Nacional de Puertos (ANP), fue también renegociado y aunque Pesce omitió deliberadamente dar información al respecto, confirmó que el mismo se había incrementado significativamente, pero aseguró que “dentro del plan de inversiones que tiene TGU se paga sin contratiempos”.
Ese plan de inversiones comprende el aumento de capacidad de trasbordo de barcazas a buques, la posibilidad de cargar esos buques con más velocidad y se generará la posibilidad de cargarlos desde la planta en tierra, simultáneamente con la descarga de barcazas a planta, actividad que hasta ahora no se podía realizar.
La capacidad de trasbordo de barcazas a buques pasará de las 800 toneladas que tienen las cintas actuales a 1.400 toneladas y la de trasbordo pasará de las 600 toneladas actuales a 1.500 toneladas por hora, con lo cual aumentará significativamente la capacidad de recibo de camiones a la terminal.
También dentro de las inversiones está contemplado el aumento de la capacidad estática de acopio de granos en casi un 50 % más de la que tiene actualmente. Las inversiones proyectan llevar esa capacidad desde las 68.000 toneladas con que cuenta hoy, a 98.000 toneladas, incrementando en 30.000 toneladas las existentes hasta ahora.
Pesce dijo a Campo que “a grandes rasgos” estas son las obras proyectadas como contrapartida de la renovación de la concesión por 15 años más, pero que “posiblemente al término del plazo de la misma se realicen mayores inversiones”.
Informó que en el término de tres meses se dará inicio a las obras, que demandarán un plazo de unos dos años para quedar 100 % operativas. Dijo que algunos equipos ya se han adquirido, como por ejemplo algunas grúas, pero que para el comienzo de las obras se requieren algunas autorizaciones estatales, que estiman se lograrán en un plazo cercano a los tres meses.
La inversión total representa un monto cercano a los U$S 25 millones, “que deberán ser aplicados de inmediato” para que en dos años quede todo operativo.
Pesce estimó que “todo esto tendrá un impacto a nivel de puerto y a nivel de país, muy importante, porque no solo mejora la infraestructura de TGU y de cargar y descargar más rápido, sino que en realidad lo que realmente mejora es la velocidad de salida de la cosecha uruguaya y la posibilidad de acelerar sustancialmente los tránsitos”.
Explicó que eso beneficiará en forma importante a las barcazas bolivianas y paraguayas, que no tendrán que esperar tanto tiempo en Palmira para realizar la descarga, con los costos que eso supone y que además mejorará también los tiempos de los buques que están a la espera de la carga de la mercadería.
Frente a la consulta de Campo, Pesce dijo que estas inversiones para nada influyen en la dependencia que en algunos aspectos de la operativa se tiene en relación con Argentina. Señaló que si bien las medidas argentinas “impactan negativamente” en Palmira, “no es por este lado la vía de solución”.
Oportunidades y amenazas
Integrantes del consorcio señalaron que el objetivo de TGU con esta millonaria inversión es “trabajar el doble”, pero aclararon que serán necesarios 8 o 9 años para amortizarla. Dijeron que, no obstante, evalúan que también se enfrentan a riesgos importantes, partiendo de la base de que la agricultura nunca es un negocio 100 % seguro. “Donde te vengan 2 o 3 años flacos, en que por distintos motivos puedan fallar las cosechas”, la situación puede generar complicaciones para hacer frente a los costos, dijeron. También ven como posibles riesgos la posibilidad de que “aparezcan nuevas soluciones”. Entre ellas, mencionaron la eventualidad de la construcción de puertos nuevos para los cuales ya hay solicitudes formales y la de los barcos trasbordadores. Sobre estos últimos dijeron que ya hay uno específicamente de minerales y “se habla” de la posibilidad de que se integre alguno más. Estos trasbordadores son grandes barcos que se anclan frente a Nueva Palmira, reciben a las barcazas con el producto, y lo trasladan a buques de mayor porte, evitando las terminales portuarias, práctica que ya se realiza en Paraguay.
Señalaron también que si bien las inversiones proyectadas comprometen U$S 25 millones, es con lo que se “arranca”, pero dijeron que como en todas las obras, después “se te calienta el pico y terminás con mucho mas”.
Las fuentes consultadas por Campo se mostraron convencidas de que más allá de los riesgos, “lo realmente destacable es que TGU apuesta a mejorar significativamente su performance en Nueva Palmira, porque además es una necesidad real del país”.
“Hacemos esto para mejorar una imperiosa necesidad que tiene el sector agrícola, que es tener mayor velocidad de carga de los buques” dijeron, y agregaron que “también bien por el gobierno, porque entendió que estas obras era necesarias”.
TGU , según consta en su página web, fue creado para prestar servicios a todas aquellas empresas vinculadas con el comercio internacional de granos y subproductos tanto en Uruguay como en el grupo de países que integran la Hidrovía Paraná-Paraguay. En Nueva Palmira tiene actualmente capacidad de almacenaje de 70.000 toneladas en silos verticales de hormigón, galpón-silo y celda horizontal, una capacidad de carga de buques de 17.000 toneladas por día y una capacidad de descarga de barcazas de 9.500 toneladas por día con grúa - grapo y trasbordador. En Fray Bentos el consorcio puede almacenar 20.000 toneladas en silos de hormigón y galpón-silo, y tiene una capacidad de carga de buques de 6.000 toneladas por día.
Los volúmenes movilizados por TGU han venido creciendo en los últimos años. En 2011 fueron en Palmira 1.616.000 toneladas, en 2012 1.7120.000 toneladas y en 2013 llegó a las 2.256.000. Mientras tanto, en Fray Bentos pasó de 92.000 toneladas en 2011 a movilizar 151.000 el año pasado.
Además de las actividades de almacenaje, carga y descarga, TGU cuenta entre sus servicios con prelimpieza y limpieza de granos, planta de secado en la terminal, laboratorio de análisis y fumigación preventiva o curativa.