Pese a la baja en el precio de la leche que reciben de las industrias del sector, en un contexto de valores de los lácteos inferiores al año pasado, los tamberos aumentaron la demanda de granos y otros insumos para su actividad, de cara al próximo otoño.
La compra de granos se incrementó 12%, en lo que va del presente ejercicio, en comparación con el anterior, principalmente en la adquisición de maíz molido (16%) y soja (9%), además de afrechillo de trigo (10%), comentó a Campo el presidente de la empresa Productores de Leche (Prolesa), Álvaro Quintans.
Esa firma pertenece en un 100% a la Cooperativa de Productores de Leche (Conaprole), que es la mayor industria del sector y la principal exportadora de Uruguay.
El directivo informó que la facturación anual de Prolesa en el ejercicio 2013-2014 fue de U$S 155 millones, lo que significó un aumento de 8%, en comparación con el anterior, debido a un incremento en las ventas de productos alimenticios, semillas y otros.
Ese ejecutivo dijo que bajó algo la venta de ciertos fertilizantes, específicamente de fosfato de amonio, mientras que aumentó la demanda de urea.
En el caso de los alimentos concentrados hay un “aumento progresivo, que está potenciado por la operativa de la planta de granelización”, inaugurada por Prolesa en 2013, indicó.
Ese centro de procesamiento y distribución de productos tuvo un “abastecimento fluido” a los silos de los productores, que en 2014 sumaron “200 silos de autoconsumo”, señaló.
Quintans consideró que hay una creciente tendencia del tambero hacia la granelización en el alimento de sus vacas, debido al abaratamiento en el costo de la ración y de la mano de obra, que permite la utilización de ese tipo de concentrados.
Ese factor y otros vinculados a la operativa de los tambos es clave en una situación de ingresos inferiores, especialmente por la caída del valor de la leche en el último tramo del año pasado e inicios del presente.
Pero en febrero la lechería parecería haber cambiado la pisada, ya que los últimos remates realizados por la plataforma de comercialización de la multinacional Fonterra registraron un aumento en los precios de los lácteos.
En la licitación del martes 17 los valores se incrementaron 10% en promedio, quedando la leche en polvo entera en U$S 3.300 la tonelada, manteca en U$S 3.823 y queso Cheddar U$S 3.054.
Los tamberos uruguayos recibieron casi $10 (U$S 0.45) por litro de leche remitida a las plantas industriales en enero de 2014, valor que se afirmó y mantuvo en U$S 0,46 durante los meses de marzo, abril, mayo y junio, para comenzar a caer desde el mes de julio a U$S 0,44, descenso que no se detuvo hasta fin de año. Actualmente el precio cayó a $ 9,02 (U$S 0,37), según datos publicados del Instituto Nacional de la Leche (Inale).
A esa baja se sumó el reciente anuncio del cierre de la empresa Ecolat, perteneciente al grupo peruano Gloria, debido a problemas para realizar una reestructura de su negocio.
En cuanto a algunos cambios en el abastecimiento de alimentos en la lechería local, el titular de Prolesa contó que esa firma fue “la primera y única que importó” un producto derivado del destilado de maíz, denominado DDGS, proveniente de Estados Unidos, en 2012.
Los años recientes esa empresa decidió comprar el producto en Argentina.
El tiempo de transporte y el volumen son mayores al importarlo del mercado estadounidense, por lo que ese cambio hacia el país vecino fue favorable, valoró.
Repago
Consultado sobre el repago de sus compras por parte de los productores, Quintans aclaró que al productor se le descuenta del monto correspondiente a las remisiones de leche que hace a las plantas industriales de Conaprole.
“Sabemos bien que la liquidez del productor, por la baja de los precios internacionales y un poco por el aumento del valor del dólar, es bastante menor”, advirtió.
Dijo que ante esa situación, Prolesa intenta negociar con sus proveedores cada vez que hay un incremento en los valores de los insumos, pero sabiendo que se trata de una empresa que es tomadora de precios.
En años recientes los tamberos incrementaron su área de plantación de granos para el alimento de sus animales, lo que implicó una serie de inversiones, principalmente en la compra de maquinarias, fertilizantes y agroquímicos.
Oferta de créditos
Debido al sistema utilizado en la lechería de descontar el pago de las cuentas mediante una retención del monto correspondiente a las remisiones de leche a las industrias, los bancos y otras instituciones de crédito realizan en este momento una oferta “agresiva” de préstamos a los productores.
Así lo señaló a Campo el presidente de la Sociedad de Productores de Leche de Florida, Alfredo Morales, quien consideró que en un contexto de menores ingresos los productores deben estar atentos a no caer en la tentación de asumir deudas.
Expresó:“Nos están bombardeando” con créditos.
En cuanto a la preparación de los tambos para los próximos meses, ese directivo comentó que los productroes recibieron de Prolesa en forma anticipada las semillas de avena y raigrás destinadas a la producción de alimento para las vacas.
El productor lechero “no toma créditos a largo plazo, más bien a cinco o seis cuotas, para evitar que se superpongan los planes de inversión en cada estación” del año, dijo.
Por estos días suenan insistentemente los teléfonos en los establecimientos lecheros con llamadas de varios bancos, principalmente privados, ofreciendo todo tipo de facilidades para el financiamiento de esos establecimientos productivos.