Casi todas las autoridades están muy preocupadas por los episodios de violencia que se vienen registrando en liceos y otras instituciones de enseñanza.
Casi todas las autoridades están muy preocupadas por los episodios de violencia que se vienen registrando en liceos y otras instituciones de enseñanza.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHa trascendido, por ejemplo, que la Directora del Liceo 16 del Prado lo que realmente quería era asesinar a los tres profesores y al adscripto, a quienes les gatilló el revólver sin municiones días atrás en plena Sala de Profesores.
—“Cuando ella me pide el arma yo le saqué las balas sin que se diera cuenta” —declaró el policía del servicio 222 dueño del revólver usado en la ocasión. “Es que ella me dijo que lo que pensaba hacer era limpiar a unos atorrantes docentes de pacotilla, así los llamó, porque dice que ellos venían a dar clases cuando había paros” —agregó el joven oficial, actualmente sumariado por su irreflexiva actitud.
Claro, lo que no ha trascendido mucho es que la tal Directora, además de contar con unos antecedentes funcionales bastante discutibles, un par de sumarios y otras tantas sanciones con suspensiones, tiene un frondoso prontuario previo de “luchadora social” en movimientos juveniles de ultraizquierda, confirmando aquello de que “donde hubo fuego, cenizas quedan”. ¿A alguien le sorprende que volviera a empuñar un arma?
Lo bueno para la comunidad educativa del Liceo 16 es que, tras este desgraciado episodio, no hubo clases por tres días, ya que alumnos y profesores necesitaban unas cuantas jornadas “de reflexión” para poder superar el trauma de tener una directora potencialmente asesina.
Ha trascendido también que la Brigada de Asalto Docente “La letra con sangre entra”, integrada por profesores afines al MPD (“Movimiento de Protesta Destructiva”) se apresta a tomar por la fuerza el Liceo Bauzá, con el fin de derrocar lo que ellos llaman “la dictadura arrogante” de la directora, profesora Graciela Bianchi.
Se sabe que la mediática directora se ha atrincherado en su escritorio, y aguarda el ataque “artero, miserable y traicionero” —según le ha dicho a la prensa— con el que algunos docentes pretenden alejarla de su cargo.
Mientras tanto, otros episodios de violencia liceal se han detectado en otras instituciones.
En el Liceo de San José, dos tiernas adolescentes de 14 años se pelearon a navajazos por un “quítame allá este novio”, resultando una de ellas con una oreja seccionada por su rival. La lucha tuvo lugar en el patio del liceo, en medio de un abigarrado grupo de compañeritos que alentaban a una y a otra de las rivales, con gritos tales como “matala a esa guacha perra”, “sacale pafuera las tripas”, y otras expresiones de similar tenor, demostrando la cultura cívica y la sensibilidad de los estudiantes liceales. La triunfadora, alentada por la multitud, le gritó a su víctima “¡siempre te dije que eras una desorejada!”, entre las risotadas y los abucheos de los asistentes al acto.
Tras este lamentable episodio, la Dirección del Liceo suspendió las clases por cinco días, de manera de proceder a una serie de “jornadas de reflexión”, muy necesarias para poder procesar la gravedad de los acontecimientos vividos. Durante una de estas jornadas, llevada a cabo en la sala de actos del liceo, y bajo la conducción de un sicólogo conductista especializado en violencia juvenil, un grupo de estudiantes partidarios de la agresora se enfrentó a golpes de puño con otro grupo, que se decía partidario de la chica agredida. El sociólogo renunció a su cargo, el director suspendió esa jornada de reflexión, pero decretó cuatro jornadas más de reflexión de manera de analizar no sólo la riña original, sino también este enfrentamiento colectivo derivado del episodio anterior. Se estima que, con la suma de estas “jornadas” y los paros docentes, a los que se agregan los días que el liceo estuvo cerrado durante el año lectivo por el derrumbe de la pared que separa los baños de las chicas del de los muchachos (algo que fue muy festejado por todos los alumnos de ambos sexos, quienes durante una semana utilizaron igual los baños sin separación por géneros) se calcula que los alumnos de esta institución docente han perdido unos cuarenta y cinco días de clase, que serán muy difíciles de recuperar.
Por su parte en el Liceo de Melo fue descubierta una tatucera ubicada debajo del escritorio del director. Según se supo, este, junto a varios docentes y alumnos de ambos sexos bajaban al escondite tras culminar las clases, procediendo a entregarse a abundantes libaciones alcohólicas, fumatas varias de porros de calidad, y sexo en abundancia.
El descubrimiento de este escondite fue hecho por un limpiador, quien, procediendo a cumplir con sus tareas cotidianas, movió inadvertidamente una tapa del piso del escritorio del director que parecía fija pero que se corrió y dejó a la vista un cuadro orgiástico sumamente divertido, el cual pudo presenciar por largo rato, sin que los protagonistas advirtieran que eran observados, tal era su estado de éxtasis y elevación espiritual. El limpiador denunció el hecho en la Policía, e inmediatamente renunció a su cargo, yéndose a vivir a otro departamento. Apenas lo pudo reportear un periodista de una radio local, a quien se negó a hacerle declaraciones, “porque con un Pascasio Báez alcanza y sobra” —según dijo.
Otro episodio muy violento se registró el fin de semana pasado, cuando se enfrentaron en un partido de fútbol los alumnos de tercer año liceal del Liceo 30 contra los del 46. El partido terminó 5 a 0, y los ganadores fueron los del Liceo 30, quienes alentados por familiares y profesores que habían ido a ver el encuentro, se dirigieron al local liceal a festejar el triunfo. Mientras estaban celebrando, llegó al lugar un abigarrado y violento grupo humano, formado por jugadores, parientes y profesores del Liceo derrotado, quienes apedrearon el local del Liceo donde se llevaba a cabo el festejo. Desde adentro los triunfadores deportivos repelieron la agresión, y en el enfrentamiento, que siguió en la calle, hubo 17 heridos de bala (algunos en grave estado) así como 46 detenidos, entre menores y mayores.
Las direcciones de ambos liceos han decretado quince “jornadas de reflexión” para analizar conjuntamente “estos repudiables episodios de violencia, y volver a amigar a estos jóvenes deportistas”. Las mismas se llevarán a cabo en una chacra policial, con guardia especial en prevención de algún rebrote de violencia.
Como se dijo al principio, son casi todas las autoridades preocupadas por estos hechos, pero no todas. Consultada una alta fuente de gobierno acerca de este último episodio, esta declaró: “la gente ya no pelea como antes. ¿Tantos heridos de bala y ningún muerto? ¡Cómo se ha perdido la puntería!”. La consultada fue la senadora Lucía Topolanskys.