En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Preocupada por el destino de sus manuscritos, la poeta Idea Vilariño dejó un testamento en el que dispuso que su obra y sus “papeles privados” los manejara la periodista e investigadora Ana Inés Larre Borges, quien ha venido editando su obra desde 2001.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Cuando Idea murió, el 28 de abril de 2009, Larre Borges se quedó con los documentos que pudo sacar de su casa y, siguiendo la voluntad de Idea, fue publicando el material en diversos libros. Desde 2010, el archivo está en la Biblioteca Nacional, y ese año fue declarado patrimonio histórico.
En una nota publicada en Brecha el 26 de abril, Larre Borges explicó que en el testamento Idea estableció que sus papeles eran los “manuscritos, obra édita e inédita, correspondencia, diario personal y demás documentos”. También declaró como heredera universal a su hermana Paloma, que murió antes que ella, y legó a su hermano Numen la nuda propiedad de su casa (el usufructo). Finalmente, por problemas familiares y judiciales, la herencia terminó en Leandro Funes Vilariño, sobrino nieto de Idea, con la expresa observación del juez de que se tuvieran en cuenta “las disposiciones testamentarias respecto de sus papeles privados”.
Sin embargo, Funes vendió a la Universidad de Princeton algunos papeles, entre ellos, los cuadernos en los que Idea copió toda su poesía desde su juventud hasta su vejez. En 2017, Larre Borges se enteró de que allí estaba el material que hasta el momento consideraba perdido, y fue a investigarlos.
La venta a Princeton se hizo a través de la librería Linardi y Risso. Según testimonio del librero Álvaro Risso, él nunca supo que los documentos estaban protegidos por testamento, ni que eran un bien patrimonial.
Consultada por Búsqueda, Larre Borges explicó que ya planteó una denuncia penal en la Justicia por la ilegalidad de la venta y por las interferencias para administrar la obra. Por otra parte, en diciembre denunció la situación en la Comisión del Patrimonio, porque por ley no se pueden sacar del país manuscritos históricos o literarios.
Por otra parte, en 2009 el investigador Pablo Rocca donó al archivo Sadil de la Facultad de Humanidades algunos manuscritos de Idea que, según explicó en Brecha el viernes 3, se los había obsequiado la poeta.
Idea había pensado en Rocca en primer lugar para que se encargara de sus papeles, pero su voluntad cambió y nombró a Larre Borges. “Idea tenía una concepción muy integral de lo que es un archivo y siempre documentó su material”, dice Larre Borges. “Ahora ella no está y no estaba cuando el archivo de Humanidades se hizo público. Por eso creo que a la luz de la venta al exterior se tienen que hacer varias preguntas”.