Tres policías y un comerciante fueron detenidos ayer por su presunta vinculación con una red de tráfico internacional de armas, informaron a Búsqueda fuentes judiciales y policiales.
Tres policías y un comerciante fueron detenidos ayer por su presunta vinculación con una red de tráfico internacional de armas, informaron a Búsqueda fuentes judiciales y policiales.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUna investigación de varios meses llevada adelante por la Dirección General de Información e Inteligencia policial en coordinación con el juez de Crimen Organizado, Néstor Valetti, y el fiscal Gilberto Rodríguez, detectó una posible operativa de venta de armas a organizaciones criminales en Brasil.
En la mañana de ayer miércoles 15 los tres policías y el comerciante fueron detenidos en Rivera y trasladados a Montevideo para ser interrogados.
Valetti dijo a Búsqueda que las armas eran adquiridas por los policías en Uruguay de manera legal y luego “se presume que eran vendidas a organizaciones criminales en Brasil”.
Hay más sospechosos de estar involucrados en la operación que no fueron detenidos porque están fuera del país, precisó el magistrado.
El juez dijo que se trata del “primer procedimiento de crimen organizado que se realiza en el marco de la ley de tráfico de armas” aprobada en agosto de 2014. Aunque la norma aún no fue reglamentada, en opinión del juez se encuentra vigente y por eso puede ser aplicada.
La investigación detectó que los policías habrían adquirido más de 200 armas. Según Valetti, la ley tiene “carencias” porque no establece un límite a la cantidad de armas que pueden comprar las personas habilitadas. “No es coherente que un policía pueda comprar 100 armas”, señaló.
Algunas de las armas adquiridas legalmente en Uruguay fueron utilizadas luego en homicidios y operativos de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico en Brasil.