Fue uno de los errantes que dieron forma al rock posdictadura con anarquía punk. Nació en Estados Unidos, fue y vino muchas veces, vivió en Europa, en Buenos Aires y en Montevideo. Andy Adler integró Los Estómagos en sus comienzos, en los 90 Chicos Eléctricos y en los 2000 proyectos fugaces como Hotel Paradise. Un adiós entre dos adioses estuvo 25 años en la cocina. Gracias al esfuerzo de Ángel Atienza, en 1994 grabó estas 17 canciones con Riki Musso en la consola. Son versiones de sus clásicos favoritos (como Dylan, Cale, Beck y Lucinda Williams), interpretados solo con su voz y una guitarra folk, además de un tema propio, Laura Wonders. Adler murió en 2020 sin ver esta preciosa edición doble en vinilo de Perro Andaluz. Es el testamento de un trovador punk, cuyo arte de tapa incluye relatos sobre cada tema. Un pequeño acto de justicia.



