El catalán Jordi Galcerán escribió esta obra después de que se instalaron en Occidente una serie de cambios en las prácticas de selección de personal que incorporaron la vida privada de los postulantes como insumo para la competencia, con la posibilidad de que esa información sea manejada también por los aspirantes. El método Grönholm es una electrizante recreación de una reunión entre cuatro personas en la que está en juego un alto cargo gerencial y en la que la competencia pasa, inexorablemente, al plano personal. En 2005, Mario Ferreira montó la excelente primera versión local, y ese mismo año llegó la —no tan buena— película del argentino Marcelo Piñeyro. Ahora es Mario Morgan quien la dirige en el Teatro del Notariado, con Humberto de Vargas, Gabriela Iribarren, Álvaro Armand Ugon y Nicolás Pereyra, un elenco de alto calibre, capaz de sacar el mejor provecho de este gran texto dramático, rico en ambigüedades, contradicciones, engaños y vueltas de tuerca. Los sábados 20 y 27 a las 21 h y los domingos 21 y 28 a las 20 h son las últimas cuatro funciones. Corran a verla.
