En el sector privado y parte del área estatal el pago a través de cajeros automáticos se ha extendido en los últimos años. Pero básicamente en las zonas urbanas; en el campo esta exigencia puede ser compleja.
En el sector privado y parte del área estatal el pago a través de cajeros automáticos se ha extendido en los últimos años. Pero básicamente en las zonas urbanas; en el campo esta exigencia puede ser compleja.
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáVictor Durán, asesor de la Comisión Nacional de Fomento Rural, vaticinó al comparecer este mes ante la Comisión de Hacienda del Senado, que el pago de sueldos por medios electrónicos previsto en el proyecto de ley de “inclusión financiera” originará “complicaciones administrativas y operativas que afectarán directamente a la pequeña y mediana empresa” agropecuaria. “Es muy sencillo pensar que desde atrás de una computadora, con el token y el aparatito de la clave, se pueden hacer transferencias electrónicas a distintos bancos o empleados. Pero si esta situación la trasladamos al sector rural (...) vemos que en el corto plazo no tiene implementación posible. Quizás suceda que los chicos que asisten a la escuela rural, que ya tiene la Ceibalita, dentro de 20 o 30 años sean quienes apliquen este sistema (...)”.
“¿Cómo podemos hacer para que, por ejemplo, el HSBC instale un cajero, porque hay un empleado que quiere cobrar por ese banco en el pueblito de Tres Islas, en Tacuarembó (...)? (...) Estas son las cosas que el proyecto de ley no prevé y no sabemos si la reglamentación lo va a hacer; tenemos el temor de que no se tengan presentes”, señaló Durán.
También dijo que “ciertas operaciones a nivel agropecuario” se “verán dificultadas”, porque después de la crisis del 2002 muchas personas del medio rural “quedaron muy molestas y no quieren ni pasar por un establecimiento bancario. Entonces, ¿vamos a obligarlos a que vuelvan a los bancos con el temor de otro corralito u otra situación de esas características? (...) Es muy difícil cambiar la mentalidad a esas personas”.
Juan Pedro Irureta Goyena, de la Asociación Rural, dijo que obligar al pago de sueldos a los trabajadores del campo “puede generar problemas” y llevar a que se “retrasen las liquidaciones y la entrega de recibos” de los trabajadores zafrales. “Tal vez sea conveniente pensar en excepciones de determinados rubros, permitiendo el adelanto de dinero o el pago de salario vacacional con efectivo”, propuso.