• Cotizaciones
    jueves 12 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Viuda del policía asesinado por Feldman reclama parte de la herencia que el contador dejó a organizaciones sociales

    La demanda está siendo analizada por la Suprema Corte de Justicia, luego de que un Tribunal de Apelaciones revocara un fallo favorable

    Cuando faltaban solo dos semanas para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2009 —que enfrentó a los candidatos Luis Alberto Lacalle y José Mujica— un episodio inesperado se coló en la campaña electoral. Saúl Feldman, un veterano contador, había acumulado un arsenal de más de 700 armas y 100.000 municiones de manera totalmente inadvertida por las fuerzas de seguridad y, cuando la policía fue a interrogarlo, se atrincheró en su casa, atacó a disparos a los oficiales, y terminó suicidándose. En el tiroteo asesinó a Mario Morena, un policía de 31 años que se asomó a la ventana de la casa en Shangrilá al ver que el hombre no salía.

    El hecho descolocó al sistema político y a la Justicia. ¿Cómo había acumulado ese hombre semejante arsenal? ¿Para qué? ¿Por qué enfrentó a la policía? En la vivienda de Feldman había explosivos, balanzas de precisión para pesar pólvora y sofisticados mecanismos para recargar armas. También lingotes de oro y cédulas de identidad falsas. Los hallazgos alimentaban las especulaciones y desconcertaban a los investigadores.

    La Justicia manejó la hipótesis de que Feldman se dedicaba al tráfico de armas, pero lo obsoleto de parte del armamento echó por tierra esa teoría. También se analizó la posibilidad de que estuviera vinculado a grupos narcotraficantes locales, y hasta se manejó que se tratara de una puesta en escena para incidir en las elecciones. A pesar de las numerosas especulaciones, un año después, el fiscal Ricardo Perciballe solicitó al juez Jorge Díaz el archivo del caso, sin poder explicar el origen de las armas y apoyándose en la tesis de que Feldman padecía un “trastorno esquizoide de la personalidad”.

    No obstante, casi una década después, el episodio sigue recorriendo las sedes judiciales. Es que la familia del policía asesinado cree que debería recibir parte de la herencia —de casi US$ 800.000— que dejó Feldman. El contador tenía dinero en cuentas bancarias, bonos y era propietario de seis propiedades, además de un vehículo y tres lingotes de oro.

    Su testamento repartió sus bienes “en partes iguales” entre seis organizaciones de la sociedad civil.

    La viuda de Morena inició un juicio para reclamar a las ONG que cedan, a ella y a sus dos hijos menores, parte de la herencia que recibieron, ya que Feldman fue el responsable de la muerte de su pareja.

    En febrero de 2016 la Justicia de primera instancia hizo lugar al reclamo y condenó a las organizaciones Solidaridad en Comunidades Desalojadas (Socode), Fundación Plenario de Mujeres del Uruguay (Plemuu), Asociación Cultural y Técnica, Unión de Mujeres Uruguayas (UMU) y Asociación Civil Organización Ventura a pagar la suma de US$ 20.000 a la viuda de Morena y US$ 10.000 a cada uno de sus hijos. Desestimó el reclamo contra el Ministerio del Interior.

    No obstante, las organizaciones apelaron. Argumentaron que la jueza Ana María Bello dio por hecho que fue Feldman quién mató al policía, cuando en realidad eso no fue probado en la demanda. Cuestionaron que solo se basó en el parte policial y que allí “nunca se dice que quien le disparó a Morena fue Feldman”.

    También señalaron que los demandantes ya recibían una indemnización específica prevista para las familias del personal policial.

    En agosto del año pasado, el Tribunal de Apelaciones Civil de tercer turno dio la razón a las organizaciones y revocó la sentencia de primera instancia. “El único medio de prueba que ofreció la parte actora a sus efectos fue el parte policial”, del cual “no surge de forma fehaciente que Feldman haya sido el autor del disparo que causó la muerte del funcionario policial”, dice el fallo.

    La familia de Morena apeló la sentencia, que ahora está siendo analizada por la Suprema Corte de Justicia, informaron a Búsqueda fuentes judiciales.

    Vínculos políticos.

    El caso Feldman empezó con un incendio en una casa en el barrio Aires Puros, en la noche del 30 de octubre de 2009. Cuando el personal de Bomberos ingresó en el lugar, se encontró con un arsenal de unas 700 armas. Boletas de una veterinaria ayudaron a identificar una vivienda en Shangrilá como el posible paradero del dueño del arsenal. Según el relato del fiscal Perciballe en el documento que solicitó el archivo de la causa, el Sargento Victor Tripaldi y el agente de 2ª Mario Morena llegaron a la vivienda en Shangrilá “con orden de verificar que la dirección que poseían se correspondía con la de Feldman”. Al llegar se encontraron con Feldman en el jardín. Tras decirle que debían trasladarlo a la seccional, el contador ingresó al domicilio y no volvió a salir. “Su demora provocó cierta ‘ansiedad’ en el agente Morena, quién ingresó al jardín y se aproximó a una ventana para ver qué ocurría en su interior. Como respuesta a ello, Feldman le efectuó un solo disparo, que impactó en su tórax”.

    Aunque el dictamen fiscal lo da por hecho, la responsabilidad de Feldman en el asesinato fue puesta en duda por el tribunal: “La Sala considera que la juez dio por cierto el hecho de la muerte a causa de disparos de arma de fuego que habría efectuado Feldman, lo que no está probado haya sido así en este proceso”. Si bien se pudo “diligenciar prueba testimonial, requerir actuaciones penales, nada hay. Debe tenerse presente que el alegado hecho ilícito se dio en un operativo policial con funcionarios portando armas de fuego. En ese contexto con mayor razón debió probarse quién le causó la muerte”.

    “Tal como lo relevan los apelantes en el parte policial, ni siquiera se dice que la bala que recibió Morena fue disparada por Feldman. Se refieren a Feldman como el ‘agresor’, sin ninguna otra consideración”, prosigue el fallo. Y señala que aunque era sabido que en el caso intervino la justicia penal y que se hicieron pericias, nada de eso se incorporó al proceso civil, ya que la actora renunció a presentar las pruebas que había solicitado y que habían sido admitidas por la sede, como la declaración del director nacional de Investigaciones que estuvo a cargo del operativo o el expediente penal del caso. “La actora pudo y debió diligenciar prueba en la carga de su propio interés”, concluyó el tribunal.