En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
“Este escenario de dólar atrasado sostenido y la carga financiera acumulada están afectando gravemente al campo uruguayo”, sostuvo la Federación Rural en un comunicado que tituló El campo y la fábula de la rana hervida, difundido el pasado 27 de junio.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En las conclusiones de dicho documento explicó que la metáfora de la rana hervida “representa un llamado urgente: si no se actúa con rapidez los daños podrían volverse irreversibles”.
La gremial sostiene que el incremento del endeudamiento del sector en los últimos años “refleja —y es consecuencia directa— un manejo discrecional del mercado cambiario”. Indica que “entre 2014 y 2021 el endeudamiento promedio del sector ganadero fue de US$ 670 millones, mientras que en los últimos tres años se elevó a US$ 1.104 millones”.
Por ello, reclamó que “es imprescindible avanzar hacia una gestión más cuidadosa, predecible y transparente del mercado de cambios en Uruguay”. Asimismo, dijo que “se requieren políticas compensatorias y regulatorias que contribuyan a preservar la competitividad y la sostenibilidad del sector ganadero”.
E comunicado de la Federación Rural comenzaba de la siguiente manera: “Si colocas una rana en una olla con agua hirviendo, saltará de inmediato para escapar del peligro. Pero si la colocas en agua a temperatura ambiente y calentás el agua lentamente, la rana no notará el peligro. Se adaptará poco a poco al aumento de temperatura, hasta que sea demasiado tarde”.
Para la gremial ruralista “esa es la situación del campo uruguayo frente a un dólar atrasado en el que está sumido el país desde hace ya tres años”.
Considera que es “un problema estructural de nuestra economía, cuya gravedad se disimula momentáneamente gracias a mejoras transitorias en los precios internacionales, o a grandes flujos de inversión impulsados por exoneraciones tributarias, beneficios a los que el productor nacional no accede”.
El documento detalla que entre 2011 y 2021 la relación dólar-Unidad Indexada mostró “una estabilidad relativa”, con períodos de suba y baja respecto al promedio del período que, en el largo plazo, “tendían a compensarse”. Aunque también reconoce que los períodos con dólar atrasado “tienden a ser más largos con respecto al período de compensación”.
Agrega que desde 2004 a 2011 el peso se fortaleció gradualmente contra el dólar, como reflejo de la recuperación de la economía luego de la crisis de 2002, y “a partir de 2011 el dólar se estabiliza en torno a este punto medio”.
“Este comportamiento reflejaba un equilibrio intertemporal: si bien existían momentos con dólar atrasado, estos eran generalmente corregidos más adelante, evitando un desalineamiento prolongado del tipo de cambio”, señaló.
Sin embargo, la Federación Rural plantea que “a partir de 2022 este patrón se quebró”, y “el deterioro ha sido sistemático y sostenido, sin señales de corrección”. “La relación dólar-Unidad Indexada muestra una caída persistente, señalando un atraso acumulado del dólar que afecta especialmente al sector agropecuario de la economía”, describe el comunicado.
También indica que en los últimos tres años los productores ganaderos “asumieron un sobrecosto de US$ 1.000 millones por el manejo discrecional del tipo de cambio nominal”.
Y afirma que esa cifra “es conservadora, ya que no incluye todos los desajustes de costos internos en la cadena cárnica —como transporte, logística y otros—, que se trasladaron en dólares, aumentando aún más la carga sobre el productor”. Se planteó el ejemplo concreto de las tarifas del Puerto de Montevideo (Ag. 2023), que se incrementaron 13% en dólares.
“Esto significó que el productor pagó mucho más por el procesamiento y exportación de su carne, sin compensación por un dólar atrasado”, remarcó la gremial.
Agricultura
El análisis de la Federación Rural también consideró a la agricultura. Según datos de la Cámara Mercantil, el precio de la soja en enero de 2022 era de US$ 501 por tonelada, y en junio de 2025 bajó a US$ 361 por tonelada, lo que implica una caída del 28%.
“En ese mismo período el índice Dólar/UI se redujo 22%, lo que significa que se necesitan más dólares para mantener el mismo poder adquisitivo en términos reales. Esta doble pérdida —baja del precio de exportación y deterioro del tipo de cambio — representa una pérdida combinada para los productores del orden del 42%”, subrayó la Federación Rural.
Y explicó que “ese desvío se calcula tomando como referencia un tipo de cambio que corrige el desvío hacia el punto medio del largo plazo, tal como se verifica en los primeros 10 años del análisis”.
“Al aplicar este mismo enfoque al período 2011-2021, el desvío del tipo de cambio resulta nulo, dado que el dólar tiende a corregir, en el mediano plazo, la apreciación forzada del peso uruguayo”, detalló.
Volviendo al rubro ganadero, el documento señala que, medido en dólares por cabeza, ese sobrecosto que debieron enfrentar los productores “está en torno a los US$ 180 por cabeza”.