¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Moda y arte convergen en la tienda y centro cultural Dover Street Market, en París

La tienda de la diseñadora de moda Rei Kawakubo abrió en París y apuesta al diseño emergente, el arte contemporáneo y el encuentro presencial

Se ingresa por el patio principal con piso de adoquines. Lo abraza un edificio histórico que supo ser la residencia de madame de Sévigné, reconocida figura literaria francesa del siglo XVII, y también el Hôtel de Coulanges. Tres estructuras cilíndricas, grises, gigantes ocupan el medio del patio. Las acompañan más de 40 sillas de madera, todas distintas, distribuidas por el lugar. Algunas personas están sentadas en ellas, conversan. Otras miran algo que no se puede apreciar desde la entrada. Uno de los cilindros lo tapa.

Al avanzar y esquivar la estructura gris, se puede ver la instalación que simula caer desde el techo del antiguo hotel. Es una avalancha de sillas, suspendida, quieta. Impresiona. Las personas que llegan quedan boquiabiertas, sacan alguna foto o filman. Las que ya están hace un rato, toman una silla (de las que están libres), la ubican donde les parece y se sientan. Así es la entrada de la sede parisina de Dover Street Market (DSM), tienda conceptual fundada en 2004 por la diseñadora japonesa Rei Kawakubo­, creadora de la marca Comme des Garçons (CDG), junto con su esposo y socio comercial sudafricano, Adrian Joffe, presidente de DSM y CDG.

Entrada Dover Street Market sillas de Tadashi Kawamata.jpg
Así es la entrada de la sede de Dover Street Market en París con la obra de Tadashi Kawamata

Así es la entrada de la sede de Dover Street Market en París con la obra de Tadashi Kawamata

La tienda abrió su primera sucursal en la calle Dover de Londres —de ahí su nombre— con el objetivo de reunir tanto a marcas de lujo consolidadas como emergentes, colecciones exclusivas de DSM, instalaciones artísticas y colaboraciones creativas de todo tipo. Con sucursales en Londres, Nueva York, Tokio, Beijing, Los Ángeles y, desde mayo de este año, también en París, DSM rompe las barreras entre moda, arte, tienda y centro cultural, y se posiciona como un referente del retail a escala internacional.

Los cilindros grises fueron diseñados por la misma Rei Kawakubo y utilizados para exhibir fotografías del italiano Paolo Roversi desde mayo hasta finales del verano boreal. “Fue la primera vez que expuse en algo redondo y no en una pared plana”, comentó el fotógrafo de moda, amigo de Kawakubo de larga data, en una entrevista con AnOther Magazine. “Fue una contradicción con el diseño de exposiciones normal”, señaló.

“Este tipo de contradicción es buena porque es una contradicción con los valores establecidos, con lo que la gente espera”, agregó Adrian Joffe en la misma entrevista. “Si no hubiera reglas, no habría contradicciones, y las contradicciones hacen que la gente piense”.

Carla Sozzani, galerista y fundadora de la tienda conceptual 10 Corso Como en Milán (pionera en este tipo de retail), también presente en la entrevista, acotó: “Para Rei, este tipo de pensamiento es natural”, confirmando así el ADN disruptivo y vanguardista de la icónica diseñadora japonesa, uno que atraviesa tanto su diseño como su forma de hacer negocios.

Antecedentes disruptivos y vanguardistas del diseño

Nacida en Tokio en 1942 y formada en literatura y bellas artes, Kawakubo es una de las diseñadoras más influyentes y enigmáticas del diseño contemporáneo y de todo negocio creativo (apenas dio entrevistas a lo largo de su carrera y nunca explicaciones sobre su trabajo). En 1969 fundó la marca Comme des Garçons —nombrada a partir de una frase de Tous les garçons et les filles, canción de Francoise­ Hardy— sin tener estudios formales en diseño. Luego de graduarse de la Universidad de Kei, trabajó en el Departamento de Publicidad de una fábrica de telas, después como estilista freelance y, más tarde, incursionó en el diseño.

Con una estética marcada por el color negro, los cortes asimétricos, la deconstrucción (técnica de diseño en la que se cambia el concepto y la funcionalidad de una prenda para que sea totalmente distinta, como diseñar una falda como si fuese una camisa) y la degradación deliberada de las prendas (los agujeros o tela rota son característicos de sus diseños), su ropa se popularizó rápidamente por Japón y las puertas de su primera boutique se abrieron en Tokio, en 1975.

Las contradicciones hacen que la gente piense Las contradicciones hacen que la gente piense

En un contexto en el que no existían las redes sociales, llevar una marca al éxito global era un desafío más complejo que en la actualidad. Por eso, en 1981, Rei Kawakubo viajó a París y, junto con Yohji Yamamoto —también un diseñador japonés icónico y su pareja de entonces—, presentó su colección en la Semana de la Moda. Sus desfiles, marcados por un estilo anticonvencional y experimental, dividieron las aguas en la prensa especializada y se convirtieron en un hito. Fue un punto de inflexión en la integración de la cultura japonesa a la escena de la moda internacional. Si bien no fue la primera vez que diseñadores japoneses se presentaron oficialmente en la cumbre de la moda occidental (Kenzo Takada e Issey Miyake lo hicieron antes), sus propuestas implicaron una reconfiguración de las ideas sobre el diseño, la elección de materiales, las siluetas que una prenda puede crear, y cuestionaron las nociones occidentales de belleza.

DMS desafia el diseno occidental.jpg

Kawakubo y Joffe se conocieron en 1987, cuando él empezó a trabajar en el sector de ventas europeas de Comme des Garçons, y se casaron en 1992. La pareja es hoy referente indiscutible de los negocios creativos y el retail de moda gracias a su enfoque rebelde y exitoso.

Las experiencias de compra en sus locales, que comenzaron a destacarse en los años 90 con la creación de las tiendas “guerrilleras”, como las llamaron, trascienden la mera transacción comercial. Inspirados por espacios ocupados por artistas en Berlín, la pareja montó tiendas temporales en ubicaciones inesperadas alrededor del mundo (peluquerías, edificios, fábricas abandonadas, excarnicerías y verdulerías), de bajo costo e intervenidas por artistas. Estas tiendas, en donde vendían prendas de Comme des Garçons, duraban menos de un año, una estrategia que anticipó el auge del pop-up tan utilizado hoy entre marcas y tiendas emergentes.

La sede en París

Es ese espíritu innovador y el diálogo constante entre arte, moda y negocio lo que puede explicar el éxito de Kawakubo­ y Joffe. Un espíritu que se refleja en la sede parisina de Dover Street Market. Para ingresar hay que atravesar el patio. Sus alas, derecha e izquierda, no se conectan entre sí y, por lo tanto, después de recorrer una hay que cruzar el patio para visitar la otra. Música con sonidos metálicos y electrónicos, pero al mismo tiempo serenos, acompañan el recorrido. Se habla de recorrido porque si bien todo está a la venta, la mayoría de las prendas parecen piezas de museo. Quizá por cómo están expuestas, por sus diseños extravagantes (aunque también hay camisas blancas, jeans y championes clásicos), sus precios (si bien hay mucho precio por encima de los 1.000 euros, también se encuentran piezas a menos de 100), por el aura de marca icónica o de culto que cargan varias, por el silencio que hacen sus visitantes, o por los vigilantes de seguridad y vendedores que saludan y siguen con la mirada a cualquiera que ingrese.

Una de las características de casi todas las sedes de Dover Street Market es que cada marca se encarga del diseño de exhibición de sus prendas, y en donde colaboran distintos artistas y arquitectos. Pero en la sede francesa, DSM propone una novedad: no hay espacios específicos para cada marca (movimiento atrevido, ya que poca gente colgaría una marca completamente posicionada, como puede ser Prada o Bottega Veneta, al lado de una emergente, como puede ser Torisheju, Riero Phileo), sino que las distintas marcas dialogan entre sí. Y todo el laberinto comercial (la disposición es todo menos convencional, a medida que se camina se descubren nuevos rincones, percheros, secciones) está diseñado por la misma Kawakubo. Los estantes están en la mitad de los salones, son curvos, amorfos y de punta redonda, y los percheros, de una estética que mezcla lo industrial con lo galáctico, son blancos, también redondos y en algunos casos con detalles en metal.

Dover Street Market.jpg

“El resultado es un nuevo caos”, comentó Joffe­ en la entrevista con AnOther Magazine sobre lo lúdico y experimental del espacio. “Un caos en el que los espacios se imponen a sí mismos en lugar de las marcas, donde todos se mezclan entre sí, sin ideas preconcebidas ni compartimentación, y donde las prendas encuentran así una nueva voz, entrelazándose, interactuando e interfiriendo entre sí para crear conversaciones inesperadas y sinergias vecinales”. La experiencia de compra es un evento artístico en sí mismo, es una contradicción con lo que se cree que debe ser una tienda de ropa. En DSM se recorre, se descubre, se juega y se sienten cosas. “Volviendo a la idea de contradicción”, dice Paolo Roversi en la entrevista, “cuando trabajas en contradicción, siempre corres un riesgo. Y creo que el riesgo es muy importante para todos los artistas”.

Una apuesta a lo independiente y a lo presencial

Es una apuesta arriesgada, lo que significa una apuesta muy Kawakubo y Joffe­. De las perchas de DSM París cuelgan prendas de 200 marcas de ropa que fueron elegidas entre la diseñadora japonesa, Joffe y Carla Sozzani­. Se encuentra ropa de las grandes y consolidadas Prada, Miu Miu, Bottega Veneta y Balenciaga (las únicas grandes de lujo que están presentes), también de marcas medianas, como Maison­ Margiela, Dries Van Noten y Simone Rocha, y de otras más pequeñas o jóvenes, como Junya Watanabe (aprendiz de Kawakubo), Martine Rose, Willy Chavarria, Vaquera­, Egg, Liberal Youth Ministry, AIREI, Niccolo Pasqualetti­, entre otras.

En un contexto en el que reina lo digital y donde es difícil, a escala mundial, ser diseñador emergente, DSM París apuesta por generar comunidad y por talentos nuevos e independientes, en una ciudad ya saturada de shoppings y tiendas de lujo. “Este espacio (...) tiene el mismo ADN, el mismo espíritu de descubrimiento que las otras sedes de DSM. El mismo equilibrio y mezcla de ropa de hombre y de mujer, barata y cara. Y algo intermedio. Pero ahora (en la sede de París) tenemos un ‘centro’ más grande: más gente creativa e independiente. Un poco menos de lujo y un poco menos de calle. Queremos ahondar más en eso: el fin de las fronteras y la categorización. Todo es uno. No más fronteras”, explicó Joffe a la revista internacional. “El hambre de moda independiente sin duda está ahí, lo siento”, le dijo a Business of Fashion, de los medios más referentes en cuanto al negocio de la moda y que tituló su artículo “Will Dover Street Market’s Big Bet on Independent Fashion Pay Off?” (¿Dará resultado la gran apuesta de Dover Street Market por la moda independiente?).

evento DMS.jpg
DMS también organiza eventos que vinculan arte y moda, con música, actividades y muestras

DMS también organiza eventos que vinculan arte y moda, con música, actividades y muestras

No solo se apuesta por diseñadores pequeños, emergentes e independientes, sino también por el espacio de venta físico. “Los locales físicos siempre han sido cruciales para nosotros. Rei siempre lo ha dicho. Para ella, internet es el anatema. Porque cuando diseña, imagina ese final: cuando el cliente entra en la tienda, siente la tela, se prueba la ropa. Esto es parte del comienzo de su creación”, destacó Joffe en una nota con Vogue Business. “Entendemos las ventajas del servicio en línea, pero nada puede reemplazar ese toque humano. Dentro de la tienda, Rei habla de no hacer que sea demasiado fácil para el cliente, sino de guiarlo para que siga caminos de descubrimiento para descubrir cosas que han estado ocultas. Porque el descubrimiento es lo emocionante de comprar (...). Se trata precisamente de dar más autonomía al cliente y no subestimar su inteligencia”, subrayó.

Durante la Semana de la Moda de París, que comenzó el 23 de setiembre y terminó el 1 de octubre, DSM se encargó de ser el punto de encuentro favorito entre creativos y aficionados. Propuso una programación con entrada libre que incluyó la presentación del libro de Sofía Malamute, fotógrafa de celebridades argentina, y varios lanzamientos de revistas y de colecciones de ropa. “La idea general es fomentar la comunidad, algo que realmente no se puede hacer en internet. El comercio electrónico ha sido y es un servicio maravilloso, pero no puede sustituir las emociones”, comentó Sozzani en una entrevista con Harper’s Bazaar. “Dover Street Market París está creando una comunidad de personas a las que les gusta reunirse, compartir ideas, intercambiar opiniones y hablar, sonreír (o no) entre sí”. Con cada invitación, DSM deja en claro que apuesta a ser un lugar vivo y estimulador, un espacio en el que se construye e inspira.

// Leer el objeto desde localStorage