En una cata para unas 30 personas en Piso 40, Familia Deicas organizó una masterclass centrada en el cabernet sauvignon y en el lugar que esta cepa puede ocupar dentro de la identidad del vino uruguayo. La actividad fue liderada por Santiago y Nino Deicas, integrantes de la tercera generación de la bodega, junto con Pablo Mesa, de Cocina Deicas
Durante el encuentro, los anfitriones repasaron la historia del cabernet sauvignon, desde su surgimiento en Burdeos hasta su expansión por distintas regiones vitivinícolas del mundo, y plantearon una reflexión sobre el perfil particular que adquiere la variedad en Uruguay. “Empezamos con un proceso de entendimiento de que el cabernet nuestro tiene un perfil distinto”, señaló Nino Deicas, brand ambassador de Familia Deicas. Según explicó, la cepa puede transformarse en “una gran herramienta, no solo para que el uruguayo descubra el vino, sino también para que Uruguay sea descubierto en el mundo”.
Santiago Deicas, director enológico de la bodega, recordó que durante años la familia sintió que el cabernet sauvignon uruguayo estaba lejos de los modelos clásicos de Napa o Maipo. “Hicimos un cabernet del que nos avergonzábamos. Mirábamos a Maipo, mirábamos a Napa, queríamos esa opulencia y no llegábamos”, dijo. Sin embargo, aseguró que, con el tiempo, comprendieron que no se trataba de “una versión menor”, sino de “otra cosa: sutil, mineral, con energía atlántica”.
En la exposición también se profundizó sobre las cualidades de la cepa: la brotación tardía, que la vuelve menos vulnerable a las heladas; su longevidad y potencial de guarda; la versatilidad para adaptarse a distintos climas; y el componente aspiracional que históricamente tuvo el cabernet sauvignon dentro del mundo del vino. Además, Santiago Deicas explicó que la variedad logró expandirse globalmente por su capacidad de mantener consistencia entre cosechas y adaptarse tanto a climas lluviosos como secos.
Antes de la degustación, los Deicas explicaron qué atributos valoran hoy en un gran cabernet sauvignon: tensión, mineralidad, frescura, sutileza y capacidad de evolución. “Hay un espacio y una moda que hoy valoran mucho el cabernet que tiene tensión, frescura y potencial de guarda”, sostuvo Santiago Deicas, quien, además, remarcó que los climas oceánicos y de temperaturas moderadas están ganando reconocimiento internacional. En ese sentido, señalaron que Uruguay cuenta con una identidad atlántica marcada, ya que más del 90% de sus viñedos se encuentran bajo influencia costera.
Uno de los momentos destacados de la charla fue cuando se recordó el histórico Preludio 1992, premiado en Vinitaly en 1997. Santiago Deicas señaló que ese vino, considerado un hito para la vitivinicultura uruguaya, tenía una fuerte presencia de cabernet sauvignon y cabernet franc. “No entiendo cómo dudábamos del potencial del cabernet durante tantos años, cuando teníamos esta evidencia”, reflexionó.
También repasaron distintos hitos históricos del cabernet sauvignon en regiones como Burdeos, Napa, Chile y Toscana, y subrayaron que los grandes proyectos vitivinícolas vinculados a esta variedad fueron construcciones de largo plazo. En ese marco, mencionaron ejemplos como Almaviva, Opus One, Seña y Sassicaia, referencias de cómo determinadas zonas lograron desarrollar una identidad propia a partir de la cepa.
Por otra parte, el director enológico explicó que la masterclass funcionó como una forma de medir la recepción que tiene este nuevo perfil de cabernet sauvignon entre consumidores y referentes del sector. “Estas instancias son importantes para nosotros porque nos gusta mostrar lo que está pasando”, señaló. Comparó, además, este proceso con el que años atrás vivieron con el albariño: “Sentía que había que hacer un sacudón al uruguayo para que entendiera lo que estaba pasando con el albariño en el mundo. Hoy me siento en una situación parecida con el cabernet”.
Según sostuvo, el consumidor local todavía no terminó de percibir el cambio de estilo que atraviesa la categoría. “Nos faltan años de evangelización al consumidor uruguayo para que se entienda el nuevo estilo del cabernet”, afirmó. En ese sentido, describió esta nueva corriente como vinos “más de energía, sutileza y elegancia, y no tanto de potencia y concentración”.
Cabernet con identidad atlántica
La segunda parte de la actividad estuvo dedicada a una degustación guiada de distintos cabernet sauvignon elaborados por Familia Deicas en diversas zonas del país. La propuesta buscó mostrar cómo una misma variedad puede expresar perfiles diferentes según el terroir, la influencia oceánica y las decisiones de elaboración.
El recorrido comenzó con Atlántico Sur 2026 Cabernet Sauvignon, una muestra de tanque todavía pendiente de embotellado. El vino, elaborado a partir de un corte de uvas provenientes de El Carmen, Sierra Mahoma y Progreso, fue presentado como una de las apuestas fuertes de la cosecha 2026, una de las mejores añadas de la historia reciente de Uruguay. Santiago Deicas explicó que el ensamblaje final aún no está definido y que posteriormente incorporará parte de crianza en barrica.
Durante la degustación, el vino fue descrito como un cabernet de perfil muy aromático, con notas de fruta negra, humo, cassis y hierbas de matorral, alejadas del clásico registro vegetal asociado a algunos cabernets. Tanto Deicas como Mesa remarcaron especialmente la “energía” y la “tensión” en boca, dos conceptos que atravesaron toda la masterclass. “No llena tanto la boca desde el dulzor, sino desde la textura y la longitud”, comentó Santiago Deicas. También señalaron que, pese a tratarse de un vino todavía joven y en evolución, ya mostraba una estructura importante y taninos marcados.
Luego se presentó el Single Vineyard El Carmen 2023 Cabernet Sauvignon, que destacó por su amplitud y profundidad. En las notas de cata aparecieron referencias a un perfil más voluminoso y complejo, con capas aromáticas que combinaban fruta madura, especias y una textura más envolvente. Según se comentó durante la actividad, es un vino que busca expresar mayor concentración sin perder frescura.
Otro de los vinos destacados fue el Single Vineyard Limited Edition Sierra de Mahoma 2025 Cabernet Sauvignon, que varios participantes asociaron directamente a una impronta mineral y pedregosa. En las notas tomadas durante la degustación aparecieron referencias a “la piedra”, la frescura y una acidez marcada, incluso cercana a la sensación de algunos vinos blancos. También se mencionó su potencial gastronómico y de guarda. Santiago Deicas señaló que en este tipo de perfiles aparece con mayor claridad la influencia atlántica y la búsqueda de un cabernet más sutil y lineal.
La cata continuó con Extreme Vineyards Sudestada de Marzo 2023 Cabernet Sauvignon, un vino que despertó especial interés por su carácter marítimo. Los participantes hablaron de un perfil “atlántico-costero”, con una fuerte sensación de frescura y salinidad. Algunas descripciones mencionaron recuerdos a aire de mar y una textura más filosa y vertical en boca. Para la bodega, este tipo de vinos representan una nueva interpretación del cabernet sauvignon vinculada al océano y a temperaturas moderadas.
El cierre llegó con Cru D’Exception 2023 Cabernet Sauvignon, una etiqueta elaborada con uvas provenientes de Sierra Mahoma y criadas en barricas especiales. Durante la degustación, se destacaron sus notas florales, el aporte de la madera y un perfil más sofisticado y de mayor complejidad. También se remarcó su potencial de evolución en botella. Se lo valoró como un vino “serio”, elegante y pensado para guarda.
A lo largo de toda la degustación, tanto Santiago como Nino Deicas insistieron en una idea central: que el cabernet sauvignon uruguayo no debe intentar imitar a los modelos más opulentos de Napa o Maipo, sino construir una identidad propia basada en la frescura, la mineralidad y la influencia atlántica. Según explicaron, esa combinación es la que hoy empieza a despertar interés en periodistas, restaurantes y mercados internacionales.