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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl capitalismo es, por lejos, el principal factor de la creación del mundo moderno y la civilización humana. La gente de izquierda que lo critica y propone su destrucción no tiene la menor idea de lo que está hablando. Pero ese es un tema para otra oportunidad.
Se está discutiendo si los aumentos de UTE y OSE, en un cierto porcentaje por encima o por debajo de la inflación, son “justos”, razonables, necesarios, etc. Es una discusión inútil y bizantina. Una pérdida de tiempo.
Supongamos empresas que operan en competencia en un mercado de nula o mínima regulación, con fronteras abiertas, en un Estado de derecho con una justicia eficiente y confiable. Se puede garantizar que la calidad de los bienes y servicios van a mejorar permanentemente por disrupción y/o evolución, y que los precios van a bajar sostenidamente mejorando el poder adquisitivo y la calidad de vida de la población. La pobreza, que seguramente seguirá existiendo siempre en alguna medida, será de una magnitud fácilmente manejable por las políticas sociales del gobierno y la caridad privada. Esto aplica, por supuesto, a bienes y servicios materiales, culturales, educativos, sociales, etc. En ese contexto, las empresas fijarán sus precios como quieran, y serán los clientes mediante los hechos (no opiniones) quienes determinarán si fue la decisión correcta o no.
Supongamos, ahora, empresas que operan en un mercado donde faltan una o varias de las condiciones mencionadas: hay monopolios (u oligopolios colusionados),1 una asfixiante regulación estatal, fronteras cerradas al comercio y/o una Justicia ineficiente y corrupta. Las empresas serán progresivamente más ineficientes (la elección del adverbio es exprofeso), sus servicios más caros y malos y los ciudadanos más rehenes que consumidores.
Parece mentira que, con la evidencia acumulada en milenios, en todos los rincones del globo sigamos manteniendo estas discusiones, que a esta altura deberían estar confinadas a fábulas para niños.
Ing. Hugo Donner
1. El mejor ejemplo: los servicios portuarios.