• Cotizaciones
    sábado 31 de enero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El caso Maduro y los límites del derecho internacional

    Sr. director:

    El caso de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, plantea una interrogante central para el orden jurídico internacional contemporáneo: ¿estamos ante una aplicación legítima del derecho internacional o frente a su instrumentalización política por parte de determinadas democracias occidentales?

    Más allá de la figura del mandatario venezolano, este debate revela una problemática de mayor alcance: la capacidad real del derecho internacional para operar como un sistema jurídico autónomo, independiente de los intereses de las potencias dominantes. Estas reflexiones no parten de una lógica de rechazo del derecho internacional, sino de la necesidad de fortalecerlo, dotarlo de mayor credibilidad, coherencia y equidad, y reafirmar su vocación verdaderamente universal.

    Desde una perspectiva especializada en derecho internacional, resulta no solo legítimo, sino necesario, examinar críticamente su funcionamiento, sus límites y las contradicciones que emergen en su aplicación práctica.

    En el caso venezolano, las sanciones unilaterales, los intentos de reconocimiento selectivo de autoridades políticas y los discursos que promueven, de manera implícita o explícita, un cambio de régimen generan un serio cuestionamiento jurídico.

    Cabe preguntarse si tales prácticas respetan los principios fundamentales del orden internacional, en particular la soberanía de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y el principio de igualdad soberana. Desde esta óptica, se observa como ciertas potencias han ido imponiendo interpretaciones selectivas de estas normas, aplicándolas con rigor en algunos casos y con flexibilidad en otros, lo que debilita su legitimidad.

    El derecho internacional parece así operar a través de una “lente opaca”, en la que determinadas violaciones son toleradas, mientras que otras son severamente sancionadas en función de consideraciones políticas, ideológicas o geoestratégicas. Surge entonces una pregunta ineludible: ¿es el derecho internacional un orden normativo verdaderamente universal o un derecho condicionado por la identidad de los Estados a los que se aplica?

    Si el derecho internacional aspira a mantenerse como una norma respetada y eficaz, debe liberarse de esta instrumentalización política. Sin imparcialidad ni coherencia, corre el riesgo de convertirse en una herramienta de poder, más que en un mecanismo de justicia internacional.

    En este sentido, el caso de Maduro no debe analizarse únicamente como una crisis política nacional o regional, sino como un síntoma de la fragilidad actual del orden jurídico internacional.

    El verdadero desafío no es únicamente Venezuela, sino la preservación de un sistema internacional basado en el derecho y no en la fuerza.

    En este contexto, el debilitamiento de los mecanismos multilaterales y la marginalización de instancias internacionales encargadas de garantizar la legalidad y la resolución pacífica de los conflictos contribuyen a profundizar la crisis de confianza. Cuando las decisiones jurídicas parecen subordinadas a agendas políticas, el sistema pierde su función reguladora y su capacidad de generar consenso entre los Estados.

    La credibilidad del orden jurídico internacional depende, en última instancia, de su capacidad para aplicarse de manera equitativa y previsible. Solo un marco normativo percibido como imparcial puede garantizar la estabilidad internacional y evitar que el derecho sea reemplazado por la lógica de la fuerza o de la confrontación permanente.

    Rony Joseph

    Licenciado en Relaciones Internacionales, especialista en Derecho Internacional Público por la Universidad de la República