• Cotizaciones
    sábado 28 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El Genocidio Armenio

    Sr. Director:

    Este 24 de abril, los armenios del mundo estaremos conmemorando el centésimo décimo aniversario del genocidio del pueblo armenio cometido por el gobierno primero otomano y luego turco al menos entre 1915 y 1923.

    Durante las conmemoraciones del centenario del genocidio y ante la cadena de reconocimientos oficiales de distintos países del aberrante acontecimiento, el gobierno turco presidido por el cuasi dictador Erdogan decidió establecer una comisión oficial para contrarrestar los reclamos armenios y reforzar su narrativa negacionsta en el mundo entero, especialmente desde sus sedes diplomaticas.

    Es así que en el mundo se fueron inaugurando una tras otras las embajadas del Estado genocida, endulzando su retórica con supuestos tratados de libre comercio que nunca se concretaron. En la región, se establecieron en Bolivia y Paraguay en el 2018, en Uruguay el 23 de abril de 2022 con el recordado triste gesto del canciller turco y el consulado general en San Pablo el mismísimo 24 de abril de 2022, entre otras.

    Mientras desde las sedes diplomáticas se intenta contradecir las acusaciones armenias y sus reclamos con los conocidos argumentos que siempre repite el gobierno turco y toda una batería de propaganda para intentar limpiar la sangre en la imagen de Turquía, el gobierno turco y el azerí preparaban la otra parte del plan: llevar los acontecimientos en la República de Artsaj, Nagorno Karabaj a una etapa de confrontación bélica que los armenios no pudieran sostener. Los objetivos eran múltiples: por un lado, controlar la región de Artsaj, Nagorno Karabaj y, por el otro, forzar al gobierno de Armenia a desistir de los eventuales reclamos respecto del genocidio de 1915.

    El genocidio armenio de 1915 fue la expresión material del proyecto panturquista del Imperio otomano, que buscaba la homogeneización étnica en aras de una nación turca completamente dominante sobre el territorio, eliminando todas las minorias étnicas y asimilando forzadamente a los pocos sobrevivientes, obligándolos a una turquificación total. Incluso la causa kurda actual es una consecuencia de este intento de asimilación, el creador de la Turquía como república se negó a darles cierta autonomía a los kurdos, quienes colaboraron en la ejecución del genocidio de los armenios y les privó de su identidad étnica nombrandolos como “turcos de las montañas”, algo absolutamente ridículo para el pueblo kurdo que vivía al igual que los armenios en el Asia Menor desde mucho antes que los turcos invasores llegaran a la región.

    Un siglo después, esa misma lógica se reactiva en la limpieza étnica de armenios en Artsaj, Nagorno-Karabaj, ejecutada por Azerbaiyán con el apoyo explícito de Turquía e Israel. Turquía y Azerbaiyán se articulan bajo el lema “Dos pueblos, una nación”, un concepto que cristaliza el proyecto panturánico de unir a todos los pueblos túrquicos desde el Asia Menor hasta el Asia Central. Esta alianza geopolítica y cultural no solo busca borrar la presencia armenia de su territorio histórico, sino también reescribir la historia, la memoria y las fronteras en nombre de una hegemonía regional. Lo que comenzó en 1915 como un crimen fundacional persiste hoy como política del Estado turco encubierta por la retórica de la soberanía y la seguridad nacional. “La persistente negación del genocidio no es simplemente una reacción posgenocidio, sino que es parte integral del genocidio mismo” (Ekrem Yener, 2025, Universidad Bilgi de Estambul).

    Mientras el mundo intentaba transitar la pandemia del coronavirus y Rusia se embarcaba en el conflicto con Ucrania, el ejército de Azerbaiyán asistido por Turquía e Israel recupera el control total de la exrepública de facto haciendo reaparecer una vez más los fantasmas del genocidio pasado. Más de 140.000 armenios de Artsaj se vieron sometidos a bombardeos sistemáticos, destrucción de infraestructura tanto militar como civil, bombardeo con bombas de racimo y fósforo blanco, bloqueo energético, alimenticio y sanitario, todo con el único objetivo de hacer la vida imposible y obligarlos abandonar sus propiedades y la región en la que han vivido por más de cuatro mil años, la “limpieza étnica” se concretó.

    El factor israelí:

    Israel ha estado vinculado antes, durante y después con la “limpieza étnica” de los armenios de Artsaj. “A partir de los años 90 se desarrollaron relaciones entre Israel y Azerbaiyán como parte del triángulo también con Turquía alentadas por Washington para enfrentar la amenaza iraní”. (Semanario Hebreo, 5 de febrero de 2023).

    Antes de la última guerra, Israel fue dotando de sofisticados armamentos al ejército de Azerbaiyán, entre ellos los drones, llamados kamikazes, con cargas explosivas, que han estado en un primer plano en este conflicto. A diferencia de otros sistemas aéreos no tripulados, los drones kamikaze llevan una ojiva en la plataforma. Estas armas de gran autonomía tienen capacidades antirradares, es decir que el dron puede detectar y localizar de forma autónoma las emisiones de los radares. Esta última funcionalidad los hizo relevantes en los ataques de Azerbaiyán a los sistemas de lanzamiento de misiles S-300 de fabricación rusa, usados por las fuerzas de defensa aérea armenia. La integración de los sistemas de ataques con más de una docena de tipos diferentes de drones, junto con la guerra electrónica, supone un reto tecnológico, organizacional y doctrinal por parte del ejército azerí que solo pudo conseguir con el asesoramiento y participación de oficiales de Turquía e Israel durante el conflicto. Como si fuera poco, terminada la guerra, Israel se ofrece para la reconstrucción de infraestructura en los territorios conquistados.

    Pero el elemento israelí en la región no solo se limita a daño infringido a los armenios de Artsaj, sino que también involucra a la República de Armenia misma. La presencia de Israel en la región tiene por principal objetivo establecer una cabecera de puente frente a su principal rival, la República Islámica de Irán. El apoyo israelí a Azerbaiyán contra Armenia no fue más que una forma de mostrarse como un aliado confiable. Ahora Israel tiene en el dictador de Azerbaiyán un aliado musulmán que le vende el 40% del gas y petróleo que consume Israel, lo que le permite tener bases militares al lado de Irán y que como vemos por estos días está mediando entre Turquía e Israel por las diferencias entre ambos en Siria, sin contar con el silencio azerí respecto del tratamiento israelí a los palestinos, que es un reflejo de lo que sufrieron los armenios en Artsaj. Sin lugar a dudas, la Doctrina Militar de Azerbaiyán es llamativamente similar a la llamada Doctrina de los Generales que aplica el gobierno de Israel actualmente en Gaza. Es más, este conflicto se traslada desde el Cáucaso a Jerusalén, donde en forma reiterada se registran incidentes violentos protagonizados por israelíes contra los residentes armenios.

    El factor turco:

    “Para Turquía, la guerra en Karabaj fue una vitrina en la que se exhibió el creciente papel de Ankara en el estratégicamente importante Cáucaso meridional. El ejército turco abasteció, entrenó y apoyó al ejército de Azerbaiyán. Algunos informes sugieren que oficiales turcos desempeñaron un papel clave dirigiendo ataques con drones que cumplieron un papel decisivo en este conflicto, aunque Ankara lo ha negado”, señala una publicación de la BBC al referirse a este asunto el 12 de noviembre del 2022.

    Pero es mucho más que eso, es para la República de Armenia una nueva amenaza de genocidio, una que podía llevar nuevamente a la desaparición de la estatalidad armenia como en la época del Imperio otomano.

    Todo el sistema legal y universal de derechos de gentes primero, luego llamado Derecho Internacional, Naciones Unidas, Derechos Humanos, Corte Internacional de Justicia y cuanto instrumento legal construido durante décadas, no sirvió para absolutamente nada. Nuevamente la fuerza sobre la razón. La violencia como fuente de legitimidad tal como lo vemos en el espejo palestino.

    De desatarse un guerra sobre Irán, la existencia de la República de Armenia estaría seriamente comprometida. ¿Qué poder impediría que Turquía y Azerbaiyán se apoderen de Armenia? De desaparecer la “cuña armenia” entre Turquía y Azerbaiyán, el plan panturquista se habrá concretado, Irán quedaría aislado en su frontera norte, Rusia perdería completamente su posición en el Cáucaso sur, Turquía, Azerbaiyán e Israel reforzarían su alianza político-militar para mantener las posiciones.

    Para intentar evitar los extremos de una guerra que podría poner en jaque la existencia de Armenia, su diplomacia desplegó una estrategia de equilibrios múltiples para intentar reducir la casi total dependencia de su principal aliado, Rusia. A modo de ejemplo ha buscado una mayor vinculación con la Unión Europea, especialmente con Francia y Estados Unidos, sin descuidar a su vecino histórico, la República Islámica de Irán, ni a la República Popular de China, entre otros ejemplos.

    Termino con la frase atribuida al célebre orador y filósofo romano Marco Tulio Cicerón: “Una mala paz es siempre mejor que la mejor de las guerras”.

    Daniel Bedouny Mekhjian Keosseian

    ….

    // Leer el objeto desde localStorage