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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAl parecer, por esta legislatura los uruguayos nos vamos a salvar de que se apruebe un proyecto de ley que confiere a los médicos el “derecho” de matar a sus pacientes.
Frente a esto, los que acusan de falta de sinceridad a los legisladores contrarios al proyecto, cometen la inmensa falta de sinceridad de no llamar las cosas por su nombre, cosa que no se entiende bien si tan orgullosos están de ese proyecto de ley.
Por ejemplo, se habla de que por ahora las personas se verán privadas de asistencia médica legal para poner fin a sus vidas. No se dice que en ese caso el médico las mataría, que es justamente lo que propone el proyecto de ley.
Se dice, igualmente, que no corresponde que el Estado le impida morir a una persona que quiere hacerlo. Pero en nuestro país no existe una ley contra el suicidio. Lo que decimos nosotros es que el Estado no puede darle a nadie licencia para matar, que es el verdadero tema en discusión.
Se insiste en que en lo referido al consumo de sustancias como el alcohol, el tabaco o la marihuana, la legalización no obliga a nadie: solo implica que el Estado se abstiene de penalizar decisiones libres.
Pero, insistimos nosotros, la decisión libre que está en discusión aquí es la del médico que decide matar al paciente que le pide que lo mate. No es lo mismo dar libertad para consumir alcohol o tabaco, que dar libertad para matar.
Se dice que los que nos oponemos a la legalización de la eutanasia lo hacemos por motivos ideológicos o religiosos. Uno, que es felizmente creyente, se pregunta cuánta carga de religión o ideología es necesaria para darse cuenta de que no se puede autorizar por ley el homicidio. Más bien pensamos que muchos no creyentes coinciden con nosotros en ese punto.
En definitiva, uno de los mejores argumentos en contra de la legalización de la eutanasia es que sus mismos defensores no se animan a decir verdaderamente en qué consiste y están continuamente tratando de desviar la discusión hacia otros temas.
Lo saludo atentamente,
Néstor Martínez
1508753-8