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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon la llegada de la pandemia, llegó de apuro, supuestamente, el avance tecnológico al Estado. Para que quienes necesitaban hacer gestiones con el Estado aparecieron los trámites online o, en todo caso, las agendas, con el fin de organizar el público que se presentara, cumpliera con los requisitos sanitarios y no se agolpara. Hasta ahí: ¡bien!
Pero la realidad en este país es que todo sistema o no funciona o funciona muy mal. Las páginas web del Estado no se actualizan, informan mal, son un desastre. Lo mismo pasa con las agendas. Ya pasó, por suerte, la pandemia y siguen con los mismos criterios. ¿Qué pasó? Los jerarcas descubrieron que, al tener agendas, son menos personas las que atienden por día, no se les agolpan para protestar y manejan el público a su conveniencia.
Por distintas situaciones ya me he encontrado con varias oficinas en las cuales es casi imposible poder hacer un trámite con ellas (Corte Electoral, Registro Civil, etc). Ellas tienen una agenda cerrada, es decir, la abren tal día a tal hora y a los tres segundos ya no hay más lugar o, lo que es peor, en el Registro Civil no se sabe ni cuándo ni a qué hora. En la primera oficina estuve tres meses sin poder conseguir hora y solo la conseguí, como todas las cosas en el Uruguay, yendo a protestar.
Con el Registro Civil ya llevo 10 días tratando de agendarme para poder pagar el trámite y entregar los papeles, pero sin idea de cuándo voy a tener la suerte. Seguramente sea más fácil acertar con el 5 de Oro. Para colmo, el teléfono que figura en la web, uno llama y le contestan que cambió de número, sin indicar por cuál. Buscando en la web alguna solución aparece un teléfono del MEC para informes de trámites que me informó que debería entrar lunes, miércoles y viernes a las 0 horas de la madrugada, cosa que hice y, obviamente, nunca funcionó. Volví al Registro y me dijeron que el MEC informa mal y que ellos no tienen solución. Tampoco al iniciar el trámite online indican a qué hora uno debería tratar de entrar a la agenda.
¿No tendría más sentido dejar la agenda abierta y que uno, a medida que va llegando a hacer el trámite, pueda agendarse el día que haya cupo? ¿Qué pasa con los que tienen que hacer el trámite urgente?
Y ni quiero hablar como genealogista el atraso vergonzoso que tiene el Registro Civil en cuanto a la digitalización e informatización de los archivos. Lo único que importa es cobrar toda partida, lo cual a los investigadores se nos hace imposible costear. Y recemos que nunca se prendan fuego los archivos, como ya ha sucedido en otras oficinas estatales.
Creo que se debería revertir toda esta situación en el Estado. La cantidad de tiempo que perdemos y el estrés que esto genera a los habitantes de este país que pagamos excesivos impuestos es mayúsculo. En vez del Estado servir a su población, aquí somos los contribuyentes que estamos al servicio de la Administración Pública. Uruguay: el mundo del revés.
Marcel Loustau