La economía y el negocio
Las memorias difieren en sus formatos, extensiones y contenidos.
La de Scotia señala que la actividad económica creció en 2025 a un ritmo “moderado y menor que el año previo”, ayudada “en gran medida por el ‘arrastre estadístico’ positivo” del 2024.
Aunque la programación fiscal del gobierno “ya anticipaba un deterioro” en 2025, el resultado de las cuentas públicas “terminó siendo ligeramente más negativo, generando ciertas preocupaciones en torno a la sostenibilidad de la deuda en el largo plazo. No obstante —aclara la memoria de la institución de origen canadiense—, la prima de riesgo país se mantuvo próxima a mínimos históricos, por debajo de 70 puntos básicos (y en niveles comparativamente bajos frente a otras economías emergentes)”.
Scotiabank remarca que el negocio bancario en general creció: el crédito “se expandió con fuerza” (en torno a 15% en el caso de los préstamos en pesos) y los depósitos lo hicieron a “tasas considerables en ambas monedas”, en el orden del 9%. La rentabilidad calculada sobre los activos bajó en 2025 como consecuencia de menores márgenes financieros y por servicios, así como de menores ganancias asociadas a movimientos del tipo de cambio, aunque los indicadores en esta materia superan a los de 2021-2022.
La memoria hace una acotación respecto de los planes de desdolarización del gobierno. Afirma que estos han sido promovidos con “un mayor énfasis” por las autoridades del Banco Central que asumieron funciones tras la instalación del Frente Amplio en el poder, “aunque hasta el momento” se han implementado “medidas limitadas”, como los ajustes en los encajes diferenciados por moneda, con vigencia a partir de marzo del 2026. “Al respecto, cabe señalar que, pese a una reducción gradual en los últimos años, la dolarización continúa siendo elevada, especialmente del lado de los depósitos”, donde los nominados en moneda extranjera “aún representan cerca del 70% del total”.
Santander define como “débil” el desempeño de la economía uruguaya en 2025 y señala que “se mantuvo prácticamente estancada” en el segundo semestre, si bien rescata la “fortaleza del consumo privado” sustentada en un “mercado laboral que alcanzó un nivel récord en la cantidad de ocupados y por un nuevo crecimiento del salario real”.
Sobre el déficit fiscal, afirma que fue “algo más desfavorable de lo esperado (por las autoridades), lo que reavivó ciertas dudas sobre la trayectoria de la deuda a largo plazo”.
Sobre el contexto macroeconómico del país, BBVA Uruguay, otra filial de un banco de origen español que está entre las más grandes de la plaza local, desliza un mensaje de preocupación respecto de la evolución de las finanzas públicas: “El déficit fiscal acumuló su tercer año consecutivo de aumento. El bajo crecimiento que viene mostrando la economía y la ausencia de una vocación de recorte del gasto público suponen señales de alerta para el cumplimiento de la estrategia” del gobierno en esta área.
En lo comercial, la carta de su presidente, Franco Cinquegrana, destaca que el 2025 “marcó un récord en la captación de clientes particulares, reflejo de una propuesta de valor que pone al cliente en el centro de manera radical”. Según la memoria, el ejercicio pasado fue para BBVA de consolidación de una “estrategia que ha demostrado ser sólida y consistente, incluso en un entorno exigente”.
Sede de BBVA Uruguay en la Ciudad Vieja
Sede de BBVA Uruguay en la Ciudad Vieja
Mauricio Zina/adhocFOTOS
Itaú, en tanto, hace en su memoria anual una descripción más optimista sobre la evolución de la economía uruguaya. Señala que el Producto Interno Bruto (PIB) se expandió 1,8% en 2025 debido a un “buen desempeño de la agricultura, de la manufactura y del sector servicios”, este último apoyado por el crecimiento del salario real y un mercado laboral “sólido”.
En el marco fiscal, resalta que el déficit terminó el 2025 “en línea” con las estimaciones incluidas en el Presupuesto quinquenal (4,1% del PIB para el gobierno central-Banco de Previsión Social) y que “todas las agencias de crédito mantuvieron sin cambios los ratings, ratificando el grado de inversión del país”, un punto también mencionado en memorias de otras entidades.
Sobre el negocio, este banco de capitales brasileños resume que los créditos brutos del sector no financiero crecieron 22% en moneda nacional y un 17% en dólares respecto al ejercicio previo. Por su parte, los depósitos aumentaron 10,4% en pesos y 10,7% en divisas.
“Las expectativas para el futuro son de seguir creciendo, potenciando la marca y brindando nuevos productos y servicios que hagan una experiencia del cliente cada vez más ágil y sencilla. En este sentido, el banco avanza en el desarrollo de soluciones digitales y en la implementación de su plan estratégico regional, con foco en la banca digital y en la centralidad del cliente”, proyecta Itaú.
La memoria de Banque Heritage Uruguay no incluye comentarios económicos y se explaya en aspectos relacionados con la gestión comercial de la entidad. Informa, por ejemplo, que en enero de 2026 redujo a 2,5% anual la remuneración para los depósitos en dólares en su cuenta Smart —debido a la baja de las tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos— y estableció en 6% para pesos; asegura que captó cerca de 2.000 nuevos clientes desde el relanzamiento de este producto, a mediados de 2023.
Indica que durante el 2025 el banco profundizó el vínculo con sectores “objetivos” en su plan estratégico, incluyendo al agro.
“Entorno exigente”
La filial uruguaya del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) de Venezuela describe que, “tras el fuerte impulso registrado en 2024, asociado en buena medida a factores de carácter transitorio —particularmente en el sector agropecuario y energético—”, en 2025 la economía local “mostró una pérdida de dinamismo”, si bien la evolución por sectores fue heterogénea.
Señala que, “en un entorno macroeconómico exigente”, tuvo una pérdida neta de US$ 8 millones, mayor a la del ejercicio anterior (US$ 4,8 millones), aunque “al mismo tiempo logró resultados positivos respecto a la calidad de su cartera, mantiene altos niveles de liquidez y respaldo patrimonial, fortaleció su estructura de fondeo y continuó mejorando sus capacidades operativas, tecnológicas y su talento humano”.
Sobre la economía en 2026, la memoria del Bandes menciona que las proyecciones “apuntan a un crecimiento del PIB inferior al 2%, en un escenario donde no se repetirían algunos impulsos extraordinarios observados en 2025” y donde la expansión “será dispar entre los distintos sectores”. También se prevé una suba moderada del consumo privado, un incremento “acotado” de la inversión y una “evolución más estable de las exportaciones”.
“En este marco de crecimiento moderado y mayor exigencia competitiva, el sistema financiero enfrenta el desafío de acompañar la actividad económica preservando estándares prudenciales adecuados. La estabilidad macroeconómica, la evolución del mercado laboral y la trayectoria de la política monetaria serán variables clave a monitorear” durante el 2026.
“Incidente informático”
Adornada con fotos institucionales que contrastan con las más discretas de los bancos privados, la memoria del BHU destaca el “incremento sustancial en soluciones habitacionales” en 2025. Dice que eso le permitió a la entidad incrementar por tercer año consecutivo su cuota de mercado de crédito para viviendas (a 34,5%).
Otros detalles en el documento dan cuenta de algunos impactos para el negocio derivados de un “incidente informático” detectado a fines de setiembre; el grupo de ciberdelincuentes Crypto24 capturó 70 gigabytes de información del banco y pretendió un pago para no filtrarlos, a lo cual el BHU se negó. Ese hackeo distorsionó al menos por varios días el funcionamiento de la web del banco y algunos sistemas de pago.
La memoria informa que, hasta setiembre, la morosidad se ubicaba en “niveles mínimos históricos” de 0,11% para la cartera en unidades indexadas a la inflación. “A partir del incidente informático, producto de algunos inconvenientes vinculados al procesamiento de los pagos y retenciones, se registró un aumento significativo de ese indicador, finalizando 2025 en 0,99%”. El BHU entiende que se trata de un problema circunstancial y que la proporción de los créditos impagos bajará “durante 2026 a partir de que dichas dificultades sean subsanadas”.
También consigna que el año pasado hubo 3.071 aperturas de cuentas del producto Yo Ahorro, una baja de 7% frente al 2024 “atribuible al incidente informático que derivó en dificultades operativas”.