Cientos de manifestantes antiinmigrantes salieron a las calles de Belfast el martes 9 de junio después de que la Policía presentara cargos contra un hombre sudanés de 20 años por un ataque con cuchillo que dejó a una persona con graves heridas en el cuello y la cabeza.
El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el hecho de “repugnante” después de que el vídeo del ataque, que tuvo lugar en el norte de Belfast a última hora del lunes por la noche, se compartiera ampliamente en las redes sociales.
El brutal ataque se registra en un momento de gran tensión en Reino Unido por la muerte en Southampton de Henry Nowak, un estudiante que fue esposado por la Policía mientras agonizaba a causa de las puñaladas. El asesino de Nowak, un hombre sij de 23 años, le había dicho a la Policía falsamente que había sido víctima de un ataque racista.
Además, se da en un contexto de repetidas protestas contra la inmigración, en las que los partidos populistas afirman que la política de asilo británica ha permitido la entrada al país de hombres peligrosos.
El año pasado se registraron disturbios antiinmigrantes en Irlanda del Norte a raíz de la indignación por una presunta agresión sexual.
Llamado a la calma
La Policía de Irlanda del Norte hizo un llamado a la calma tras la convocatoria de protestas antiinmigración por parte de figuras de la extrema derecha británica.
Asimismo, el Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) prometió aumentar su presencia en las calles del territorio británico después de que las imágenes compartidas en redes sobre el ataque provocaran conmoción, condena y exigencias de manifestaciones inmediatas
Las tensiones ya se venían al alza en Reino Unido tras los violentos enfrentamientos ocurridos la semana pasada en Southampton a raíz del caso Nowak.
Embed - Protestas antiinmigración por ataque con cuchillo en Irlanda del Norte
Un sudanés es detenido por el ataque en Belfast
El vídeo grabado en Belfast muestra a un hombre encima de otro que yace en la calle, apuñalándolo varias veces en la cabeza y el cuello con un cuchillo, en lo que figuras de extrema derecha afirmaron que fue un intento de decapitación.
Acto seguido, se puede ver a varias personas interviniendo, una de ellas blandiendo un palo de hurling, y reduciendo al agresor mientras llega la Policía.
La Policía de Irlanda del Norte (PSNI) informó que el hombre arrestado bajo sospecha de intento de asesinato tiene unos 30 años, es sudanés y se encontraba legalmente en el Reino Unido, después de haber revelado inicialmente que se creía que era somalí.
El subcomisario Ryan Henderson declaró que la Policía no tenía “ninguna información que sugiriera que se tratara de un incidente relacionado con el terrorismo”.
La víctima, un hombre de unos 40 años, “fue trasladada al hospital con heridas importantes en los ojos y graves cortes en la espalda y la cara”, declaró a los periodistas.
Los agentes recuperaron en el lugar de los hechos lo que se cree que es un cuchillo de cocina, confirmó Henderson.
’Del miedo a la ira’, así se vive en Belfast tras el ataque
Una madre de 31 años que vive cerca del lugar aseguró que el incidente había aterrorizado al vecindario. “Ahora vivimos con miedo”, afirmó.
Mientras, los líderes de los cinco principales partidos políticos de Irlanda del Norte emitieron un comunicado conjunto condenando el incidente, en el que afirmaron que “este tipo de brutalidad no tiene cabida en nuestra sociedad”.
“Pedimos calma y espacio para que la Justicia siga su curso”, añade la nota.
Los líderes y la Policía instaron a la gente a no compartir el vídeo, señalando que su “naturaleza gráfica solo serviría para retraumatizar a los implicados”. Pero, numerosas cuentas en redes sociales vinculadas a los llamados “patriotas” compartieron las imágenes, instando a la gente a “protestar contra la inmigración masiva a sus comunidades”.
Y el multimillonario tecnológico estadounidense Elon Musk retuiteó una publicación del activista antiinmigración Stephen Yaxley-Lennon, también conocido como Tommy Robinson, añadiendo: “¡Solo protestando REPETIDAMENTE y RUIDOAMENTE habrá algún cambio!”.
El subcomisario Ryan Henderson expresó que entendía que la gente estaba “experimentando una gama de emociones, desde el miedo hasta la ira”.
“Nuestros agentes tienen la función de facilitar y dar cabida a las protestas pacíficas”, sostuvo, al tiempo que advirtió sobre el riesgo de que se repitieran los disturbios por motivos raciales que duraron más de una semana en junio del año pasado.
Esto ocurrió después de que dos adolescentes rumanos fueran acusados del presunto intento de violación de una colegiala en Ballymena, al noroeste de Belfast. Los cargos fueron posteriormente retirados “por falta de pruebas”.
“Nadie necesita que esto se repita”, advirtió Henderson. “Esto solo causa daños a las comunidades locales... por lo que pido calma y que se garantice la seguridad de todas nuestras comunidades”.
“La inmigración descontrolada debe terminar”
El Ministerio del Interior del Reino Unido confirmó que el sospechoso sudanés entró en el país en 2023 y obtuvo el estatus de refugiado ese mismo año, lo que le permite permanecer en él hasta 2028.
El jefe de policía del PSNI, Jon Boutcher, declaró a los periodistas que el hombre había viajado primero desde Sudán a la capital francesa, París, antes de volar a Dublín y luego tomar un autobús a Belfast.
El diputado norirlandés Gavin Robinson, del Partido Unionista Democrático ( DUP ), afín al Reino Unido, declaró en el Parlamento que el incidente “tendrá profundas implicaciones para la cohesión social en este país”. Además, instó al Gobierno a “reconocer que la inmigración descontrolada debe terminar”.
La inmigración se ha convertido en un tema candente en Reino Unido y ha contribuido al ascenso en las encuestas del partido de extrema derecha Reform UK.
Con AFP y Reuters
FUENTE:FRANCE24