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Guillermo Francella interpreta 16 personajes en Homo Argentum.
Si bien hacen trabajos por separado, son como una unidad, tienen hasta una página de Wikipedia en conjunto. ¿Son como mellizos en la vida profesional?
Mariano Cohn: Hay una afinidad, somos amigos, además de dirigir cosas en conjunto. Empezamos hace mucho tiempo, nos conocimos haciendo videoarte, que era una cosa muy específica, artística, de experimentación con la imagen, con el video hogareño, cuando recién empezaba. Y después hicimos Televisión abierta (un programa) y varias películas. Hay puntos de vista en común. Hay también, cuando uno dirige una película, muchas cosas para estar atento; generalmente un director tiene que delegar un montón, y en este caso, al ser dos, tenemos más capacidad para asumir mayor cantidad de roles. También en cuanto a la búsqueda estética, y a los conceptos, y al sentido de lo que se va a contar, son procesos donde se debate más, y uno no muere solo con su idea. Muchas veces también en ese trabajo se suman los actores con los que hemos hecho, generalmente, más de una película, más de un trabajo en conjunto. El cine es una profesión que te invita a decidir todo de manera más vertical, y en este caso es un poco más democrático, porque las ideas, para avanzar o para filmarlas, hay que debatirlas, y en ese proceso evolucionan un montonazo.
A veces se suma al equipo Andrés Duprat (hermano de Gastón), pero es más perfil bajo que ustedes.
Gastón Duprat: Bueno, porque él es guionista. Tiene dos profesiones, guionista de muchas de nuestras cosas y es el director del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Sí, participa mucho (en nuestras películas), a veces más, a veces plenísimamente: una serie que se llama Bellas Artes es como si fuera de él, porque es el mundo de él. Las cosas más como El encargado u Homo Argentum por ahí tienen más nuestra impronta. Pero la verdad que hacemos un trabajo… Como no somos egresados de la carrera de cine, inventamos una manera sui generis de trabajar, propia, y que después nos dimos cuenta de que era democrática. En el cine, no, es todo vertical, el director manda, los otros obedecen, y así se mandan esos choques que se mandan, porque nadie debate, nadie los para. Nosotros estamos obligados, aunque a veces es un poco cansador, a debatir cada cosa con dos, con tres, con cuatro, con cinco personas, y tenés que tener tus argumentos, poder defenderlos. No hay arbitrariedades.
Banderas Duprat Cohn y Penelope Cruz copia
Antonio Banderas, Gastón Duprat, Mariano Cohn y Penélope Cruz en la première de Competencia oficial en Madrid, en febrero de 2022.
¿Homo Argentum es la película más desafiante que han hecho hasta el momento?
G. D. Sí, es una película de mucha producción, es una película cara. De las que filmamos en Argentina, sí. Hicimos una película grande, se llamó Competencia oficial, con (Antonio) Banderas, Penélope Cruz y Oscar Martínez, hace algunos años. Pero, bueno, las películas para mí no se dividen en grandes o en chicas, o ni siquiera en la nacionalidad. A mí, como espectador, me interesa poquísimo cuánto se gastó, si alguien arriesgó mucho dinero, poco, si es argentina, uruguaya… De hecho, la mejor película argentina me parece una película uruguaya que se llama Nueve. Como espectador no me importa ni presupuesto ni nacionalidad.
Desde el título se entiende que el contenido es un retrato, o 16, de algunos estereotipos argentinos. ¿No les importa “vender” esta imagen de Argentina al mundo o ganarse directamente el odio de los argentinos?
G. D. No, nada. Una de las felicidades que nos está dando esta película es eso, la reacción, el debate, las ganas de opinar, de decir no, sí, o lo que fuere, de todos los sectores. Cada uno hace su interpretación libre de las historias —algunas me parecen insólitas—, otros hacen la contraria, otros se quedan con una parte, otros se quedan con la otra. Bueno, está genial que pase eso. La película está viva. Está viva y pica. Está bueno. Lo peor que le puede pasar a una película es ir a dormir a una sala de cinearte con tres viejos mirándola. A mí me gusta mucho. Incluso, creo que la gente que la pueda llegar a criticar, eventualmente, es parte del plan, de la gran reflexión que propone la película; invitar a ese debate, a esa reflexión, a iluminar sobre un tema y ponerlo en discusión. Así que, bienvenido. Ya nos pasó lo mismo con El encargado, con El hombre de al lado, también con El ciudadano ilustre.
El ciudadano ilustre copia
Oscar Martínez, Dady Brieva y Andrea Frigerio en una escena de El ciudadano ilustre (2016).
Claro, porque también han sido críticos con el mundo de las artes.
G. D. Uno puede criticar su propio mundo. Y ese es nuestro mundo, la verdad.
¿Y no es difícil eso?
G. D. No, tenés más autoridad y más elementos para criticarlo. Si no, ese mundo sería una cárcel si uno no lo puede criticar. Pasa que el cine argentino estaba muy desacostumbrado a ciertos temas. No se tocaban. Y nosotros los empezamos a tocar.
¿Como cuáles, por ejemplo?
G. D. Bueno, podés revisar todas nuestras películas de pe a pa y todas nuestras series. Ninguno de esos temas fue tocado por otro. Crítica a una clase media sofisticada, la distancia entre lo que dicen y lo que hacen. Crítica a la superioridad moral de los artistas, la supuesta superioridad moral de los artistas, etcétera. Tenés todo ahí en Homo Argentum, para divertirte. Son reflexiones bastante evidentes, pasa que no estaban siendo transmitidas en el cine o en las series. Con El encargado nos pasó que se enojaron un montón. En Argentina medio país se enojó.
¿Y se lo esperaban?
G. D. La verdad es que ahí sí nos sorprendió, era tan primitivo el reclamo del sindicato de porteros que decía que los estábamos estigmatizando. El gobierno en curso en ese momento, que llamaba para tratar de bajar la serie, para que no se viera, porque estaban con el sindicato de estos tipos. Bueno, cosas insólitas, ya bizarras, y que en definitiva terminaron beneficiando muchísimo a la serie porque todo el mundo la quería ver por eso, porque estábamos estigmatizando el oficio del portero. Ahora antiargentinos nos dicen también. Es un disparate increíble y una cosa muy rudimentaria. Una observación también muy rústica. En Argentina se hablaba, me acuerdo porque tengo cierta edad, de la campaña antiargentina en la dictadura, porque en Holanda o Francia se decía que en Argentina había crímenes gravísimos del Estado sobre la población. Entonces acá en Argentina se defendía y decían “no, no, es la campaña antiargentina”. Decir antiargentino para mí quedó pegado a eso. Era verdad la campaña antiargentina, en definitiva. Y el otro día vi: “Son antiargentinos”. ¿Porque no celebramos el Mundial de Fútbol? No sé. Me parece que la nuestra es una posición que hace falta, junto con todas las demás. Pero, te repito, que se reflexione, que se debata, que se putee, que haya visiones contrapuestas está buenísimo para una película. Es extraordinario. Estoy muy contento con eso.
El encargado copia
Guillermo Francella en El encargado (2022).
Para Homo Argentum se inspiraron en Los nuevos monstruos, la comedia italiana de los 70, también muy crítica con cierta porción de la sociedad italiana. ¿En qué medida fue referencia para la película?
M. C. Guillermo (Francella), en un parate de la filmación de la temporada 3 de El encargado en el que teníamos cierta distancia con el comienzo de la filmación de la 4, porque faltaba escribirla y estaba en proceso, nos acercó la película Los monstruos y a nosotros nos gustó. La veíamos superemparentada con nuestras observaciones o con la búsqueda de nuestros trabajos. También era un momento muy especial de Italia que retrataba, la ebullición, y también la vimos demasiado cruel, quizá más todavía que Homo Argentum. Ahí empezamos a hablar y a pensar qué ideas, qué temas nos gustaría retratar, qué personajes. Teníamos con Guillermo un as en la manga, porque Guillermo, para mí, es el mejor actor posible para hacer ese tipo de comedia, la comedia social que te puede hacer emocionar, que te puede hacer debatir, que te puede interpelar. Es el número uno, para mí, de Argentina, y de afuera también. Hemos trabajado con muchos actores y para mí ahí tenemos un as en la manga. Entonces empezamos a trabajar. Escribimos como 40 (historias) en un guion coral donde hay muchas colaboraciones, y terminamos eligiendo 16 por una cuestión de tiempo. Pero nos parecía bárbaro poder hacer una película que en los 95 minutos, en vez de contar una historia de comienzo a fin, fuera una seguidilla de viñetas, de minipelículas. Y cuando teníamos resuelto eso y habíamos elegido cuáles eran las historias, se lo planteamos a Guillermo y nos dijo: “Bueno, okey, estoy, ¿cuántas voy a interpretar? ¿Tres o cuatro?”. Nos parecía que lo ideal era que él interpretara todas, y hubo que convencerlo, esa fue una decisión muy grande también.
¿Qué los hace reír a ustedes?
(Piensan).
G. D. Falleció el año pasado, Antonio Gasalla, un genio. Él me hacía reír.
M. C. Alejandro Doria también en sus películas, en muchas de sus películas.
G. D. Alejandro Doria es el director de Esperando la carroza y de Cien veces no debo, una película argentina buenísima. Comedias filosas son todas. De humor, a ellos te puedo nombrar. Guillermo también me hace reír.
M. C. Luis Brandoni también.
Han trabajado más de una vez con Francella, con Oscar Martínez, con Brandoni. ¿Cuál será el próximo? ¿A quién tienen en el radar?
Bueno, quedó pendiente hacer algo con Javier Bardem, porque él iba a formar parte de Competencia oficial, nuestra película de hace unos años, y por un imprevisto no pudo estar. Él fue uno de los motores de esa película, a pesar de que luego no pudo estar. Entonces siempre está pendiente hacer una película con él, y siempre hablamos y nos mensajeamos y estamos viendo si se alinean los planetas.
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Luis Brandoni con la actriz paraguaya Majo Cabrera en la serie Nada (2023).
¿Es cierto que están trabajando en el guion de una película que se filmará el año próximo en Nueva York y que estará protagonizada por Robert De Niro y Julianne Moore?
M.C. Sí, es algo que venimos trabajando desde hace un montón. Estuvimos ensayando con él en Nueva York y seguramente el año que viene vamos a estar filmando esta película, que venimos cocinando desde que filmamos Nada con él.
G. D. Es la historia de un ídolo popular de dimensiones absolutas que está viejo y en decadencia y rodeado de un entorno retóxico de amigos, de abogados, contadores, novias, exnovias, exesposas, hijos, otros que dicen ser los hijos pero no son. Todo un grupo medio siniestro que vive de él pero, cuando el tipo ya está en las últimas y parece que se va a morir por los daños de haber sido quien fue, este grupo se organiza para diseñar ese final, cosa de seguir facturando con él, incluso muerto. El protagonista es Robert (De Niro) y como una exesposa está Julianne Moore. Buen casting. Nos quedaba pendiente una lectura de guion, y les gustó. Sugirieron solamente algunos detalles, que ya plasmamos. Ahora lo difícil es alinear fechas de agendas, sobre todo las de ellos, por supuesto, que son figuras mundiales con agendas trepidantes.
¿Qué expectativas tienen para Homo Argentum?
G. D. Yo tengo todas las expectativas. Me encanta la película, me gustaría que otro haga Homo Argentum y yo ir a verla al cine, ser espectador; así me gustaría vivirlo. Altas expectativas, y que genere debate y ganas de opinar y de hablar.
M. C. Que no termine con la proyección de la película, con la palabra fin. Que se pueda seguir debatiendo, discutiendo, que interpele… Un poco lo que está pasando. Yo creo que el debate, la crítica, lo que hace es generar que la película esté viva, que la película ilumine sobre un tema que quizá no se tocó, y que se siga alimentando, que el público termine de completar la obra. Eso.