El diputado Adrián Juri le acercó 15 preguntas al ministro de Trabajo, Juan Castillo. La última despertó más hilaridad en la Cámara de Representantes, aunque también sería un adelanto de uno de los focos de la interpelación que enfrentó este miércoles el jerarca. “El tripartismo que usted invoca lo crearon gobiernos batllistas en 1943, ¿reconoce que el modelo que le permite negociar hoy es liberal y republicano, no comunista?”, preguntó el miembro interpelante.
Además de haber sido por años principal referente del PIT-CNT, Castillo es un histórico dirigente del Partido Comunista del Uruguay (PCU). Esa condición fue muy resaltada por Juri (Partido Colorado) y replicada por su correligionario Felipe Schipani y el nacionalista Juan Martín Rodríguez. Eso motivó cerradas defensas por parte de diputados oficialistas.
Después de más de 11 horas, en una cámara donde el Frente Amplio carece de mayoría, no estaba claro cuál sería el desenlace de la interpelación. Un acuerdo inicial entre los diputados de Identidad Soberana y Cabildo Abierto fue el germen de una moción para declarar, junto con la coalición republicana, “insatisfactorias” las explicaciones que brindó el ministro. Sin embargo, con el paso de las horas, el partido liderado por Guido Manini Ríos pareció despegarse de su postura inicial.
A las 19.30, la oposición realizó una conferencia de prensa con la participación de diputados colorados, blancos e independientes. Detrás de las cámaras estaban los coordinadores de Cabildo Abierto e Identidad Soberana, Álvaro Perrone y Gustavo Salle, respectivamente. “Es algo no menor, puede ser el comienzo de algo”, dijo en esa instancia el diputado Walter Verri, coordinador de la bancada del Partido Colorado.
Entrada la noche los legisladores opositores y coalicionistas temían que los dos diputados cabildantes no votaran la iniciativa que ellos mismos habían firmado. “Otra vez se dieron vuelta y se fueron con el Frente”, dijo un diputado con fastidio. De ocurrir esto, la moción de declarar insatisfactorias las respuestas del ministro alcanzaría 47 votos (la colorada Elianne Castro y la blanca Miriam Britos no se encontraban y no habían pedido licencia, por lo que no se convocó a suplentes), insuficientes para su aprobación.
“Cómplice de los compas”
En esa misma conferencia, el diputado interpelante señaló la clave para declarar insatisfactorias las respuestas del ministro: “La interrogante más grande es cuánto nos había costado el conflicto del puerto, y no tuvimos respuesta”.
En el debate, el diputado Juan Martín Rodríguez dijo que Castillo “debe renunciar” porque “fue cómplice de sus compas”. La frenteamplista Inés Cortés, a su turno, señaló que “lo que molesta de este ministerio es la inclinación hacia los trabajadores“.
Castillo había sido convocado para dar respuestas por los 20 meses que lleva de gestión, con especial énfasis en el prolongado conflicto portuario concluido el mes anterior.
“Me llamó la atención la insistencia en mi militancia. Había un interés sobrexpuesto en ello, sobre todo en el miembro interpelante, ¿alguien en este país no sabe que soy comunista?”, dijo Castillo a Búsqueda, tras la conferencia del oficialismo. Luego de varias horas de interpelación, en la que, salvo episodios puntuales, no había habido tensiones hasta ese momento, el ministro se manifestó sorprendido con la posibilidad, que a esa altura había llegado a los oídos de todos los parlamentarios, de que sus explicaciones sean consideradas insatisfactorias: “Ya en un cuarto intermedio a las 12.30, cuando yo no había ni hablado, ya se decía que podía pasar eso”, ironizó.
La bancada del Frente Amplio le expresó su total respaldo y presentó una moción en ese sentido. Al cierre, una tercera moción, con la firma de diputados coalicionistas, también declaraba insatisfactorias las afirmaciones del ministro.
Comunismo
“Dejame seguir pasando vergüenza, ¡pero no me voy a callar!”, le dijo, visiblemente molesto, Juri a su par frenteamplista Sebastián Valdomir. Eso fue en un cuarto intermedio pedido por la bancada oficialista porque, a su criterio, “era la que sostenía con quorum” la interpelación. El colorado Walter Verri trataba de calmar a su compañero: “No pierdas la línea que vas bien”.
Ese cuarto intermedio fue posterior a un áspero intercambio entre Juri y el diputado frenteamplista Bruno Giometti, también del PCU. Durante su intervención, este último aseguró que en su partido los tiene “sin cuidado” que el interpelante señalara “si tenemos derecho o no a tener determinada ideología”, algo que “solo las dictaduras” quisieron impedir, aludiendo a la “iniciada en 1933 por el señor (Gabriel) Terra y en 1973 por el señor (Juan María) Bordaberry”, padre del líder del sector que integra el interpelante. El colorado retrucó pidiendo “no entrar en el barro”, porque “si se habla de los comunistas y la dictadura” se debe hablar “de los comunicados (4 y 7 del Ejército, de 1973) o que el ministro entró a trabajar en un concurso en el puerto en plena dictadura y que tenía la calidad (de ciudadanía) A”.
Eso fue poco después de las 17.10. Antes y después, al menos hasta el momento de las conferencias, el trámite no había sorprendido, más allá de las reiteradas alusiones a la condición de comunista y exdirigente sindical de Castillo, y la influencia de esta en su labor como ministro, sobre todo en el conflicto portuario.
A priori, la interpelación no generaba grandes expectativas. Contribuyó a ello el momento: el anuncio de esta instancia fue simultáneo al fin del conflicto en la Terminal Cuenca del Plata (TCP), que se prolongó por cuatro meses, a principios de octubre, con la firma de un convenio colectivo a cinco años que incluye una cláusula de paz sindical. Esto último fue subrayado por los distintos diputados oficialistas durante sus intervenciones. Lo extemporáneo del llamado también era reconocido por varios legisladores de la oposición.
Intercambio
El conflicto del puerto fue, para Juri, “la gota que derramó el vaso”, según dijo al inicio de la interpelación. Enumeró la cancelación de 12 escalas de buques “solo en agosto”, que según las cámaras empresariales cada día de paro le costó al país “entre 400.000 y 500.000 dólares” y que se contabilizó una caída de 23,5% en la cantidad de contenedores entre los meses de setiembre de 2025 y 2026. También subrayó que el conflicto “no lo cerró (el Ministerio de) Trabajo, sino la Torre Ejecutiva”.
Juri indicó que, más allá de las cifras, “al país este conflicto le costó confianza, se hipotecó confianza en el país”.
Luego de listar otros conflictos y empresas cerradas durante su período de gestión, el interpelante le acercó las preguntas al interpelado. A lo largo de su intervención, Juri había aludido en reiteradas oportunidades a la filiación del ministro y a su pasado como dirigente sindical: “A usted nadie le niega el derecho a ser comunista, lo que discuto es que gobierne el Ministerio de Trabajo como si fuera la secretaría de un sindicato”.
En la primera de sus intervenciones, Castillo dijo haber venido “a rendir cuentas de 20 meses de gestión”, que se han traducido en “más empleo, mejor salario, fortalecer la negociación colectiva y el tripartismo”. También resaltó que el conflicto con TCP, “que no afectó a todo el puerto”, ya se solucionó “con un convenio a cinco años”.
También relativizó las pérdidas señaladas por los empresarios. “No hay estimaciones oficiales de eventuales pérdidas”, aseguró. A su vez, afirmó que la caída en contenedores en el Puerto de Montevideo en enero-setiembre de 2026 respecto al mismo período del año anterior fue de apenas de 1,1%. Finalmente, rechazó el concepto referido a que la solución provino de Torre Ejecutiva y no de su ministerio: “El gobierno es uno solo”, indicó.
Al cierre de esta edición, pasada la medianoche, la interpelación seguía y todavía no se habían votado las mociones presentadas.