"Nos damos un tiro en el pie" con estas discusiones, comentó un senador oficialista. "Pasamos toda la tarde discutiendo para terminar votando por unanimidad", rezongó otro senador de la oposición.
El debate parlamentario, que se extendió desde el mediodía del martes 3 hasta casi las 17.00, incluyó acusaciones cruzadas de hipocresía, demagogia y doble discurso, mea culpa y advertencias sobre el riesgo de la aparición de outsiders por la mala imagen del sistema político.
Legisladores del oficialismo y de la oposición expresaron “vergüenza” y “tristeza” por la calidad del debate, mientras que otros valoraron que el tema se haya puesto en agenda y pidieron atender las demandas de la ciudadanía por más transparencia.
Finalmente el proyecto fue aprobado por los senadores de todos los partidos y pasará a la Cámara de Diputados, aunque desde la coalición republicana advirtieron una eventual inconstitucionalidad por invadir la autonomía de las intendencias.
El senador Daniel Caggiani, autor de la iniciativa, justificó el proyecto en la necesidad de una mayor “transparencia” en el uso de dineros públicos. El blanco Sergio Botana dijo que la coalición respaldaría todos los proyectos que fueran en esa línea, pero planteó que lo central era “terminar con el abuso de los viajes”.
Durante la discusión, el colorado Tabaré Viera propuso votar en el momento, como grave y urgente, un proyecto de ley presentado por Pedro Bordaberry que va más allá y propone prohibir los viajes de los legisladores financiados por el Estado, salvo excepciones que deben ser autorizadas por mayoría especial de las cámaras. Sin embargo, la moción solo fue votada por la oposición, por lo que esa iniciativa no se aprobó.
“Lamentamos muchísimo que no se vote”, dijo Viera. “Quedó claro que la intención es solo hacer un pequeño parche”, añadió.
Entre el “turismo parlamentario” y la “ignorancia”
El senador blanco Sebastián da Silva, uno de los más vehementes en el debate, acusó a los legisladores frenteamplistas de ser los que “más viajan” y dijo que las misiones oficiales del Parlamento no “sirven para nada”. Es “turismo parlamentario” financiado por jubilados, taxistas y maestras, reprochó. “Son los reyes de los viajes con la plata de la gente”, añadió.
“Vamos a dejarnos de doble discurso”, insistió Da Silva. “No le pidan al taxista que les pague el delirio místico socialista”. El senador Javier García coincidió: "no creo en la diplomacia parlamentaria".
Sesión de la Cámara de Senadores del martes 3.
Departamento de Fotografía del Parlamento
La frenteamplista Constanza Moreira reprochó la “ignorancia” de Da Silva sobre la función de las misiones del Parlamento, que implican, por ejemplo, participar en instancias de Naciones Unidas como el Exámen Periódico Universal al que deben someterse los Estados. “No respondería si no me sintiera insultada”, protestó. “¿Quieren que salgamos de Naciones Unidas? Porque esa es otra discusión. Mientras estemos, el Estado tiene que estar” en esas instancias, planteó.
Unos 200 legisladores viajaron en el primer año y medio de la legislatura
El senador comunista Óscar Andrade aportó cifras. Dijo que desde que inició la legislatura hasta junio de 2026 fueron 201 los parlamentarios que participaron en misiones oficiales. De ellos, 108 pertenecen al Frente Amplio y 93 a los partidos de la oposición. Cerca del 90% de los viajes respondieron a misiones vinculadas al Parlasur, el Parlatino y la Unión Interparlamentaria.
Andrade remarcó que legisladores de todos los partidos viajan y dijo que lo importante era acordar un criterio “homogéneo” para rendir los viáticos. Puso como ejemplo que tras un reciente viaje a Panamá él devolvió US$ 600 de viáticos, mientras que legisladores “del sector de Da Silva” devolvieron US$ 60.
Bordaberry sostuvo que limitar los viajes de los legisladores era una “cuestión de ética política”. Y también aportó cifras: entre marzo de 2025 y junio de este año hubo 73 viajes al exterior pagados por el Senado. En ese período el Senado gastó US$ 140.000 en viáticos, de los que se devolvieron solo US$ 38.000.
Pedro Bordaberry en la sesión de la Cámara de Senadores del martes 3.
Departamento de Fotografía del Parlamento
“Que tengamos que legislar sobre la devolución es en sí un síntoma”, consideró. Y enumeró algunas de los sitios visitados: Ginebra, Taskent, Valparaíso, Varsovia, Nueva York, Panamá, México, China, Madrid, Brasilia.
“Voy a completar 15 años en esta casa. Nunca acepté viajar pagado por el Parlamento, ni lo voy a hacer, porque no corresponde”, afirmó.
Para el senador Viera, el texto propuesto por la bancada del Frente “mejora muy poco” la ley aprobada durante el gobierno pasado, sobre la rendición de los viáticos en el Estado (Ley 19.924). “Tenemos que cortar grueso”, afirmó, y pidió votar el texto de Bordaberry.
Un “concurso de demagogia”
“No voy a participar de este concurso de demagogia”, expresó el senador oficialista Eduardo Brenta. Da Silva retrucó que los legisladores oficialistas son los “campeones de la demagogia” por plantear un proyecto para “tratar de limpiar la imagen” de los que viajan y provocar un “debate sin sentido”.
“Esto arrima agua al molino de los outsiders o los fascistas que están apareciendo en otros países, porque la gente empieza a descreer de la política”, advirtió el senador socialista Gustavo González. La senadora Patricia Kramer lamentó que se instale la idea de que todo lo que hacen los políticos “es sospechoso”.
Hipocresía y vergüenza
“Participar de un debate de esta calaña da poco menos que vergüenza”, opinó el senador nacionalista Rodrigo Blás. También consideró que el proyecto del Frente Amplio “no cambia nada” y reprochó a propios y ajenos la “hipocresía”.
“Termina todo en una autoflagelación”, afirmó. “Hay que ser pelotudos para hacer una sesión para exponernos así”, insistió. El frenteamplista Aníbal Gloodtdofsky se expresó en una línea similar. “Este debate ha sido vergonzoso”.
La senadora Graciela Bianchi planteó “bajar la espuma” de la discusión. Advirtió que el sistema político enfrenta una “crisis de confianza” y pidió no abonar a su descalificación. Bianchi dijo que no está de acuerdo con que haya que suprimir todos los viajes, pero sí hay que regularlos. “Va de suyo que los viáticos hay que liquidarlos como corresponde. Yo quiero que la ciudadanía nos tenga confianza”, dijo.
Senadores Javier García y Graciela Bianchi durante la sesión de la Cámara Alta el martes 3 de noviembre.
Departamento de Fotografía del Parlamento
El blanco José Luis Falero estuvo de acuerdo con legislar sobre los viajes para “mejorar la imagen que tenemos hacia la ciudadanía", y pidió no alimentar el “desprestigio” de la política.
“Me da mucha pena cómo se ha dado este debate. La imagen de los políticos tenemos que defenderla. Cuando no hubo políticos ya sabemos lo que tuvimos”, dijo la frenteamplista Liliam Kechichian. Y el senador Daniel Borbonet acotó: “Es increíble. Llevamos cuatro horas discutiendo, cuando lo que estamos intentando votar es que se devuelva lo que no se gastó”.