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El Centro Cultural de Música presentó en el Auditorio del Sodre Les Arts Florissants y su sorprendente versión de The Fairy Queen de Henry Purcell, inspirada en El sueño de una noche de verano de Shakespeare. Música, teatro, danza y acrobacias se entrelazaron en un espectáculo que trasladó al siglo XXI la semiópera estrenada en Londres en 1692, apenas tres años antes de la prematura muerte del compositor.
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Con coreografía de Mourad Merzouki y las voces de Le Jardin des Voix, la propuesta desdibujó las fronteras entre cantantes, músicos y bailarines. En el escenario, un bosque encantado sirvió de refugio a jóvenes que, entre melodías y movimientos, se sumergieron en un universo de sueños, ilusión y naturaleza, en el que realidad y fantasía se confundían. La crítica internacional había anticipado el impacto: Musical America lo calificó como “dos horas de teatro musical únicas e inolvidables”, mientras que La Stampa celebró “su encanto mágico y divertido, irónico y conmovedor”.
Purcell, considerado un joven prodigio, dejó en esta obra algunas de sus arias más memorables, como la conmovedora O let me weep o la vivaz Thrice happy lovers, en las que su maestría contrapuntística y su sentido del teatro alcanzaron su máxima expresión.
La velada en Montevideo ofreció así una experiencia lírica total, en la que las artes y las culturas de ayer y de hoy dialogaron en una comunidad efímera, igualitaria y fraterna, unida por la alegría de la música. Un espectáculo luminoso que, más de tres siglos después de su creación, continúa inspirando y deslumbrando.
El martes 7 de octubre, también en el Sodre, se presentará The Deutsche Kammerphilharmonie Bremen con la participación del violinista James Ehnes y la dirección de Riccardo Minasi.